En la cocina, y en otras cosas de la vida, con hacer solo un poco ganas mucho. Y estos trucos te lo van a demostrar. Son rápidos y fáciles, y no implican que tengas que comprarte utensilios ni llenar tu despensa de ingredientes que no sueles usar.

Con pequeños gestos, como te decía, conseguirás mucho:

  • Más nutrientes. Elegir bien las cocciones es fundamental.
  • Más salud. Por ejemplo, reduciendo azúcar y grasas.
  • Más variedad. Porque es importante no caer en la rutina.
  • Y más tiempo. Sé que te gusta cocinar, pero si puedes optimizarlo, mejor, ¿verdad?
Tablas limpias

1 / 20 Cómo mantener las tablas siempre limpias

En primer lugar, un pequeño apunte sobre un objeto imprescindible en tu cocina. Tratar con mimo la tabla que usamos para cortar es fundamental no solo para mantener su aspecto, sino también por una cuestión de higiene alimentaria.

  • Una vez lavada, no apoyes nada encima de ella; deja que se oree y se seque por completo, de lo contrario saldrá un moho muy difícil de retirar.
  • Frótala con zumo de limón si ha cogido manchas rebeldes. Y si la ves algo desgastada, cuando esté seca píntala con aceite de oliva y pasa luego papel de cocina.
Quinoa

2 / 20 Quinoa con hortalizas en 10 minutos

No siempre sabemos cómo preparar este grano, pero queda muy bien en ensalada. Cuando la quinoa esté cocida, refréscala, escúrrela y mézclala con daditos de hortalizas.

  • Prepara un aliño, batiendo enérgicamente vinagre con sal, pimienta, una yema de huevo cocido y mostaza, y poco a poco agrega aceite de oliva virgen hasta que emulsione.
  • Si lo prefieres, puedes aliñarla con una vinagreta de mostaza (sin la yema) y coronar la preparación con un huevo poché. De esta manera obtendrás un plato muy completo.
Berenjena

3 / 20 Berenjena en fritura sin exceso de aceite

Elaborar una guarnición de berenjenas y conseguir que te queden crujientes, doraditas y sin exceso de aceite es posible. Hazlas así:

  • Córtalas en láminas finas. Déjalas reposar entre dos papeles de cocina y aplástalas con un rodillo.
  • Ten preparado un cazo para freírlas, un bol con agua muy fría y otro con harina. Cuando el aceite esté caliente, pasa las láminas primero por la harina, luego por el agua y, acto seguido, sumérgelas en el cazo para freír.
  • Este paso intermedio crea una fina capa exterior que se dora sin permitir que el aceite entre en contacto con la berenjena. Eso sí, mejor sírvelas de inmediato.
Limón

4 / 20 Con poco azúcar y, además, de limón

Con este truco podrás endulzar tus infusiones, postres, tartas y demás elaboraciones... rebajando la cantidad de azúcar que usas normalmente de modo considerable.

  • Tritura pieles de cítricos con azúcar (fíjate sobre todo en no añadir la parte blanca de la fruta) en un robot de cocina. Con este proceso obtendrás una pasta muy olorosa aunque húmeda.
  • Déjala secar en el horno a 100º, o de un día para otro a temperatura ambiente o bajo los rayos del sol.
  • Vuelve a moler la mezcla, ahora que ya ha perdido la humedad, para que quede más fina y guárdala en un envase hermético. Te servirá para aportar dulzor y sabor.
Alcachofa

5 / 20 Alcachofas fáciles a la miel y mostaza

Si eres de los que limpiar y preparar alcachofas te da mucha pereza por aquello de pelar, cortar, añadir zumo de limón para evitar la oxidación... te encantará esta preparación. Disfrutarás de todos sus nutrientes ¡y se harán casi solas!

  • Corta un poco el tronco y lávalas enteras, rocíalas con aceite y sal, e introdúcelas 45 minutos en el horno a 170º.
  • Retira entonces sus hojas exteriores (¡sin necesidad de cuchillo!) y sirve unos sabrosísimos corazones salseados con una mezcla de mostaza, miel y aceite.
Setas

6 / 20 Un capuccino de setas como aperitivo

Ve más allá de las patatas fritas y las aceitunas, y prepara este delicioso y nutritivo capuccino.

  • Elabora una suave crema de boletus u otras setas (shiitake, de ostra, etc.) como harías una de verdura: con caldo vegetal, cebolla rehogada, un poco de patata... Antes de triturar, reserva unas cuantas setas cocidas y trocéalas finamente.
  • Monta un poco de nata con sal y pimienta molida, y añade el picadillo de setas. Sirve la crema en una tacita de cristal, añade la espuma y espolvorea con queso.
Boniato

7 / 20 Disfruta de unas yemas... de boniato

Con un boniato asado puedes preparar estas originales yemas, deliciosas y con menos azúcar que las originales.

  • Aplasta la pulpa con un tenedor, agrega algo de miel, anís en polvo y una pizca de canela, mezcla y forma bolitas.
  • Espolvorea con un poco de azúcar glas y ponlas en unas cápsulas de papel.
Berberechos

8 / 20 Gana vigor al instante con unos berberechos

Ricos en proteínas de alto valor, hierro, yodo y omega 3, necesitan que los guardes lo más prietos posible en la nevera (en su malla o paquete) evitando que se abran y mueran.

  • Antes de cocinarlos, tritura aceite, perejil, ajo y una pizca de guindilla, vierte por encima y deja reposar 10 minutos.
  • Pon al fuego un recipiente con la tapa puesta y, una vez esté bien caliente, añade toda la mezcla, tapa y cuece a fuego vivo 1-2 minutos.
Manzana

9 / 20 Sorprende con un chupito de manzana asada

Las tradicionales manzanas al horno también se pueden beber. Si has preparado una bandeja para toda la familia y no os las habéis comido todas, prueba esta receta:

  • Pela y tritura dos manzanas junto con un vaso de leche, un vaso de nata líquida ligera, 2 huevos y 50 g de azúcar.
  • Dale un hervor, vuelve a triturar, cuela y deja enfriar. Sirve en vasitos y espolvorea con canela molida.
Nubes de pollo

10 / 20 Nubes de pollo sin nada de grasa

Acompaña tus cremas y sopas con estos originales “buñuelos” de pollo.

  • Tritura tiras de pechuga muy finas, clara de huevo, sal, pimienta y perejil fresco hasta obtener una pasta homogénea. Ponla en una manga pastelera con boquilla gruesa.
  • Prepara un cazo con agua y sal, cuando rompa a hervir, ve añadiendo pequeñas porciones (de aproximadamente 1 cm) que según salgan de la manga irás cortando con un cuchillo.
  • Déjalas hervir 1 minuto, escurre y reserva.
Salsa

11 / 20 El toque que necesitan tus salsas

Hoy en día podemos encontrar un sinfín de germinados en los comercios, algunos de sabores suaves, otros más intensos o, incluso, picantes.

Además de añadirlos directamente a tus ensaladas, también puedes usarlos para dar un aire especial a tus salsas frías. Por ejemplo:

  • Tritura 100 ml de mayonesa con 20 g de germinados de rabanito.
  • O añádelos a un salsa de tomate.

Darás a tus platos un plus de salud porque, entre otras sustancias, contienen enzimas que facilitan la absorción de los nutrientes.

Tortilla

12 / 20 Tortillas rellenas y esponjosas

Si quieres que se hinchen al cocinarlas, no batas los huevos en exceso; si lo haces así quedan muy líquidos y es más difícil formarlas. Tienes otra opción:

  • Bate parte de la clara a punto de nieve y, después, mézclala con el resto del huevo y viértelo en la sartén caliente.
  • Añade el relleno en la parte central –setas, queso, salteado de verduras...–, deja que cuaje un poco y ve doblándola.
Ajo

13 / 20 Un modo práctico de pelar los ajos

Algunas recetas nos piden usar una gran cantidad de ajos. Si estás harta de dejarte las uñas al pelarlos, toma nota de este truco para pelar 2 o 3 cabezas de golpe.

  • Corta la parte de la raíz con un cuchillo, separa los ajos con piel y mételos en el horno a 100º durante 6-7 minutos.
  • Coge dos boles de igual tamaño, mete los ajos, júntalos como si fueran una coctelera y agita con fuerza. La piel se desprenderá sin problema.
Patatas

14 / 20 Patata violeta para un puré vistoso

Esta variedad violeta de patata (o vitelotte) es rica en antioxidantes: te lo dice su color, marcado por un pigmento, las antocianinas que también tienen la col lombarda o las cebollas moradas.

  • Puedes usarla para preparar purés, hacerlas al horno como finas chips, hervidas y troceadas en ensalada, en un gratén con queso...
  • Incluso puedes hacerlas enteras al microondas y luego dorar ligeramente unas rodajas en la sartén.
Pollo relleno

15 / 20 Cocina tú también al (falso) vacío

Con esta técnica vanguardista se protegen más los nutrientes de los alimentos y se potencia su sabor, además de que se consigue una cocción uniforme y sin pasarse de punto. ¿Cómo puedes hacerlo sin una envasadora?

  • Abre una pechuga de pollo, rellénala con los ingredientes que más te gusten y forma un cilindro.
  • Envuélvela con varias capas de film de cocina a lo largo y a lo ancho, dejando el ingrediente bien presionado y sin posibilidad de fugas.
  • Súmergelo en un recipiente con agua a punto de hervir (nunca debe llegar a hacerlo) y mantenlo 40 minutos a fuego muy lento.
  • Apaga el fuego, deja que repose un poco y al abrirlo podrás disfrutar de una carne melosa, tierna, jugosa y en su propio jugo.

También puedes hacerlo con pescado; necesita menos tiempo, entre 10 y 15 minutos.

Torrijas

16 / 20 Torrijas con menos calorías

Por tradicionales que sean, la mayoría de los postres pueden aligerarse; también las deliciosas torrijas. Así puedes ahorrarte freírlas:

  • Empapa en leche las rebanadas de pan, disponlas sobre una bandeja de horn.
  • Píntalas con yema de huevo y colócalas bajo el grill hasta que se doren.
Lasaña

17 / 20 Nuevas opciones para las lasañas

Pueden convertirse en un plato muy completo y permiten inventar. Además, aplicamos una cocción sanísima: el horno. Hazlas...

  • Con pasta fresca. No es necesario que hiervas las placas; utilízalas directamente, colocando entre una y otra los alimentos que hayas elegido. De este modo, durante el horneado la pasta absorberá los jugos al calentarse y ganará en sabor y textura.
  • Con pasta filo. Para conseguir un toque más crujiente y una decoración de 10, te propongo que pegues con agua varias hojas de pasta filo y las hornees a 190º hasta que se doren. Dispón ingredientes distintos entre capa y capa.
  • O sin pasta. Hortalizas con cuerpo como la calabaza, el calabacín o el boniato pueden hacer las funciones de pasta si las cortas en láminas.
Hierbas aromáticas

18 / 20 Hierbas aromáticas sin “rastro”

Los famosos bouquet de hierbas aromáticas juegan un papel imporante en nuestros guisos y caldos, así como aquellas especias que van enteras (clavo, pimienta). Aportan aroma y gusto a los platos...  pero no siempre nos gusta encontrárnoslas en la cuchara.

  • Evítalo usando una bola para preparar infusiones: introduce en ella las hierbas aromáticas troceadas y las especias, y podrás retirarlas fácilmente.
Espárragos blancos

19 / 20 Protege los nutrientes de los espárragos blancos

A la hora de cocerlos, aún más si son de primera calidad, hay que extremar el cuidado para evitar que se rompan durante el burbujeo y pierdan más nutrientes en el líquido de cocción.

  • Una vez pelados y cortado parte del tallo, envuélvelos en manojos con un paño fino de rejilla y átalos de manera que queden juntos y sin posibilidad de golpearse.
  • Sumérgelos en agua hirviendo con sal y mantén la cocción durante 12-14 minutos, no más. Refresca el envoltorio en agua fría y te quedarán tersos y al dente.
Humus de judías

20 / 20 Prepara un hummus sin garbanzos

¿Te has quedado sin garbanzos cocidos para elaborar el popular hummus que tanto os gusta en casa? No hay problema, si tienes un frasco de alubias cocidas al natural puedes prepararlo con ellas.

  • Mezcla en la jarra de la batidora las alubias, ralladura y zumo de limón, un poco de miel, sal, pimienta, aceite de oliva, una pizca de mostaza y comino, y tritura hasta obtener una crema homogénea.
  • Sirve en un plato o en un bol, añade por encima una mezcla de aceite y pimentón, y reparte unas semillas de sésamo. Puedes tomarlo con unos bastones de hortalizas o unas tostadas.