Por

Soledad López

periodista especializada en salud

Comer uvas te protege del cáncer de piel
iStock by Getty Images

Que las uvas eran buenas para la piel ya se sabía. Y todo gracias a su contenido en resveratrol. Este fitonutriente las ha convertido en un ingrediente estrella de la cosmética antiedad.

Pero más allá de ayudar a combatir las arrugas, parecer ser que las uvas son útiles para prevenir el cáncer de piel.

Así lo ha demostrado un estudio publicado en Journal of the American Academy of Dermatology, que revela que comer uvas tiene un efecto parecido al de una crema solar.

Las uvas, como una crema solar

"Las uvas pueden actuar como un protector solar comestible, ofreciendo una capa adicional de protección además de los productos de protección solar tópicos". Así lo ha afirmado Craig Elmets de la Universidad de Alabama (Estados Unidos), que ha dirigido el estudio.

La rotunda afirmación es coherente con los resultados observados en el estudio. Los investigadores han concluido que el consumo de uvas:

  • Aumenta la resistencia de la piel frente a las quemaduras solares.
  • Reduce los marcadores de daño ultravioleta a nivel celular.

Cómo se ha hecho el estudio

Para llegar a la conclusión de que las uvas tienen una acción similar a la de un fotoprotector se investigó el efecto preventivo frente al daño solar que tenía consumir uva entera en polvo, en concreto una cantidad equivalente a 2,25 tazas de uvas por día, durante 14 días.

En todos los participantes del estudio se midió la respuesta de la piel a la luz ultravioleta antes y después de consumir uvas durante dos semanas.

Para medir esa respuesta o reacción de la piel, los investigadores tomaron como referencia "la dosis mínima de eritema".

  • La dosis mínima de eritema es la cantidad de radiación ultravioleta que necesita la piel para enrojecerse de forma visible pasadas 24 horas de la exposición solar.

Los resultados observaron que la uva aumenta la resistencia de la piel al sol ya que se requirió más tiempo de exposición a los rayos UV para causar enrojecimiento cutáneo después del consumo de uva, con un aumento promedio de la dosis mínima de eritema de un 74,8 por ciento.

El efecto de la dieta de la uva

El análisis de las biopsias de piel demostró también que la dieta de la uva reduce el daño celular cutáneo provocado por el sol. Los investigadores observaron:

  • Una disminución del daño en el ADN y menos muertes de células de la piel.
  • Y una reducción de los marcadores inflamatorios que, si no se controlan, juntos pueden afectar la función de la piel y potencialmente pueden provocar cáncer de piel.

"Vimos un efecto fotoprotector significativo con el consumo de uva, y pudimos identificar las vías moleculares por las que se produce ese beneficio, mediante la reparación del daño del ADN y la regulación a la baja de las vías proinflamatorias", explica Craig Elmets.

Sol y cáncer de piel

La mayorías de los casos de cáncer de piel, sean del tipo que sean, están asociados a la exposición a la radiación ultravioleta: alrededor del 90% de los cánceres de piel no melanoma y un 86% de los melanomas.

Cáncer de piel no melanoma

  • Carcinoma basocelular. Es el tipo de cáncer de piel más común (un 75% de los casos de cáncer de piel). Aparece en zonas expuestas al sol (cabeza, cuello, tronco o extremidades), en forma de manchas o protuberancias rojizas que no curan y suelen sangrar fácilmente.
  • Carcinoma de células escamosas. Un 20% de los cánceres de piel pertenecen a este grupo. Se forma en zonas que han recibido una gran cantidad de sol a lo largo de la vida, como la cara, las orejas, los labios, los antebrazos o las manos, y también en el cuero cabelludo en personas calvas.

Cáncer de piel melanoma

  • El melanoma es el tipo de cáncer de piel más mortal porque hace metástasis. Por suerte, supone solo entre un 1% y un 5% de los casos. Hay que estar muy atento a las pecas o lunares que cambian de aspecto.