Por Sara Mansa, dietista y nutricionista

Cómo congelar bien las verduras… y el resto de alimentos
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No cabe duda de que los congeladores nos han cambiado la vida. Nos permiten organizar mejor la compra, aprovechar las oportunidades cuando los alimentos están en su mejor momento y a un mejor precio, ganar tiempo a la hora de preparar una comida…

Pero la economía y la practicidad no lo son todo. Para que congelar sea una herramienta realmente útil en tu cocina, tienes que saber usarla correctamente.

4 claves para congelar bien

Aunque cada alimento tiene sus características especiales y eso determina la manera de prepararlo para congelar, hay cuatro ideas básicas que siempre deberíamos cumplir:

  1. Nunca amontones muchos alimentos antes de que estén congelados. Distribúyelos en una sola capa: puedes ordenarlos y agruparlos una vez ya estén congelados.
  2. Evita abrir y cerrar el congelador continuamente. Es el mismo principio que rige la cocina al horno: si lo abres, los grados no son constantes. Procura que esté a la temperatura más baja posible (lo más ideal es a -18°).
  3. Ten en cuenta el grosor. Un alimento de unos 5 cm debe congelarse completamente en aproximadamente 2 horas. Si no lo consigues, revisa la temperatura de tu nevera.
  4. Usa la bandeja de congelación rápida si tu frigorífico la tiene. Garantiza un mejor proceso.

También es importante cómo los descongeles. Hazlo con tiempo; lo ideal es dejarlos la noche anterior o unas horas antes en la nevera para que se descongelen. Como último recurso, puedes usar el microondas.

Cuanto más rápido se congele un alimento, mejor

Debes saber que el congelador solo disminuye la velocidad del deterioro de los alimentos, pero no lo detiene. Por ello, para prevenir un aumento de bacterias y toxinas, es imprescindible realizar la congelación de los alimentos frescos de la forma más adecuada.

Cómo congelar las verduras

Todas las verduras pueden congelarse siempre que estén frescas y en buen estado.

Para ello, requieren ser escaldadas: límpialas, trocéalas, introdúcelas un tiempo en agua hirviendo y luego sumérgelas un instante en agua fría (incluso puedes añadir unos cubitos de hielo) para detener la cocción.

¿Cuánto tiempo se escalda? En general, entre 1 y 4 minutos según el grosor.

  • Las judías verdes, los espárragos, el brócoli, la zanahoria o la berenjena, 2 minutos (como máximo).
  • Las espinacas tienen bastante con un minuto y la calabaza quizá necesite un poco más: 3 minutos.

Sécalas bien con un paño y guárdalas en una bolsa para congelados. Pueden llegar a durar hasta 12 meses.

Así se congelan las frutas

En realidad, la congelación tiene sentido si tienes mucha cantidad de fruta en casa y no la vais a consumir ni la vas a usar para preparar mermeladas.

Una vez las congeles, las podrás usar para pasteles, smoothies, helados, salsas…

Eso sí, las frutas deben congelarse cuando están en su momento óptimo de consumo, ni verdes ni muy maduras. Y siempre limpias y secas.

  • Las que mejor aguantan la congelación son las de pequeño tamaño: fresitas, arándanos, moras, frambuesas…
  • También se congelan bien los mangos, limpios y cortados en trocitos.
  • Los cítricos también "aceptan" la congelación, aunque siempre hay que pelarlos y separar los gajos.

En general, pueden conservarse bien hasta 11 meses.

Congelar bien carnes y pescados

Suelen generar menos dudas porque es el alimento que más solemos comprar con previsión o en cantidad y estamos acostumbrados a congelarlo. De todos modos, hay unas normas que hay que cumplir:

  • No los congeles en la misma bandeja (o bolsa o papel) en la que los has comprado. Por una cuestión básica de higiene hay que desechar todo el material de envasado de origen. Abre los paquetes y limpia tanto la carne como el pescado con un papel húmedo.
  • Sepáralos por partes, pieza a pieza, y envuélvelas con papel film apto para congelar y mételas al congelador.
  • Guarda el pescado tal como lo usarás: en rodajas o en filetes. Asegúrate de que esté bien limpio sin rastro de tripas, agallas, escamas…

El pollo consérvalo como máximo 9 meses; la carne roja, se mantiene en buen estado algunas semanas más, hasta 12 meses.

Los pescados blancos duran hasta 6 meses, el salmón (azul), 3 meses.

¿es mejor envasar al vacío?

Hoy en día, las máquinas de envasar al vacío han dejado de ser un electrodoméstico solo para profesionales. Hay versiones caseras muy asequibles y fáciles de utilizar.

La porosidad de las bolsas de envasado al vacío es cercana al vidrio, lo que significa que los alimentos quedarán muy bien protegidos del frío.

Un alimento mal envasado queda expuesto al frío demasiado directamente y eso lo deshidrata; lo detectarás cuando veas que tiene un aspecto “quemado” y mal color.

¿Qué otras ventajas tiene el envasado al vacío?

  • Mantiene mejor el color y los aromas del alimento, ya que al extraerle todo el aire impedimos que los enzimas responsables de la oxidación “hagan su trabajo”.
  • También lo protege de olores y mantiene mejor su forma porque queda un poco comprimido.

Siempre hay que ser extremadamente cuidadosos con la higiene

Puedes envasar al vacío tanto alimento crudos como cocinados. En crudo, es un sistema especialmente adecuado para alimentos “con cuerpo”, resistentes: carnes y pescados. Guárdalos bien limpios y porcionados.

En cuanto a los cocinados (estofado, pollo asado, escalivada…), deja que se enfríen antes de envasar y hazlo por raciones, sin incluir demasiado líquido.

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