Por Sara Mansa - Nutricionista y dietista

salmonela

Las toxiinfecciones alimentarias ocurren en cualquier época del año, pero en verano son más frecuentes, debido a la combinación de las altas temperaturas y la humedad.

Estas dos condiciones favorecen el crecimiento de los microorganismos, entre ellos la bacteria responsable de la infección alimentaria más típica en estos meses, la salmonela.

alimentos con más riesgo de salmonela

La salmonela tiene facilidad para anidar en la carne de ternera, de cerdo y de pollo, los huevos, las frutas, verduras y germinados, los alimentos procesados, los pasteles de carne congelados, las porciones de pollo empanado o el atún crudo.

Cuando tomamos un alimento infectado, la bacteria se multiplica en nuestros tejidos, dando lugar a una infección conocida como salmonelosis.

Los últimos brotesque más han trascendido han sido provocados por pepinos, pollo, huevos, pistachos, atún crudo y germinados infectados por esta bacteria.

Qué ocurre cuando te infectas

Los signos de alerta son: náuseas, vómitos, retortijones abdominales, diarrea, fiebre y dolor de cabeza.

  • Una pista para saber que estos síntomas pueden deberse a algo que hemos comido es que, generalmente, el malestar se inicia entre 6 horas y 6 días tras ingerir el alimento contaminado.

La temperatura ideal para la supervivencia de la bacteria está entre 30º y 37º

Por lo general, uno se recupera en 7 días, pero a veces se puede necesitar antibiótico porque las consecuencias pueden ser más serias (en personas diabéticas, con problemas renales, sin bazo o inmunodeprimidas).

  • Extrema las precauciones si tomas antiácidos. ¿La razón? Al haber disminuido el ácido del estómago (una barrera para los microorganismos), la bacteria puede proliferar.

Consejos para evitar la salmonela

Los alimentos infectados por salmonela tienen un aspecto, olor y color normal por lo que es imposible detectarlos a simple vista.

Por eso, para evitarnos disgustos, es imprescindible seguir las medidas de seguridad y recordar estas 4 palabras: limpiar, separar, cocinar y enfriar.

Limpia para desinfectar

  • Lávate las manos con agua y jabón 20 segundos antes y después de tocar huevos sin cocer, carnes, pescados o mariscos crudos y sus jugos.
  • Lava los utensilios, las tablas de cortar, los platos y las superficies con agua bien caliente y jabón después de preparar cada alimento y antes de pasar al siguiente.
  • Desinfecta las superficies con una solución de cloro o lejía alimentaria con agua (y mejor aún si usas una tabla para cada alimento porque en sus pequeños orificios puede haber restos de bacterias).
  • No laves carnes, pescados, mariscos o huevos antes de cocinarlos: los microorganismos se propagarán a otros alimentos, utensilios y superficies.

Separa y evita contaminaciones cruzadas

  • Separa la carne, el pescado, el marisco o los huevos de los demás alimentos cuando los coloques en la nevera y mantén los huevos en su caja original. No uses la cáscara para separar la yema y no los casques en el recipiente donde los vas a batir.
  • Los alimentos listos para comer que guardas en la nevera, como ensaladas o embutidos, tienen que estar separados de los anteriores.
  • Usa diferentes tablas de cortar para las frutas y verduras y para la carne, el pescado, el marisco o los huevos.
  • Cuida lo que pones en bandejas o platos: nunca coloques alimentos cocidos en un lugar en el que antes haya tenido alimentos animales crudos.

Cocina para matar los microorganismos

  • A 65º los pescados y las carnes de res, ternera, cordero, carne de cerdo y jamón. Deja que reposen 3 minutos antes de cortarlas o comerlas.
  • A 70º la carne picada de res, cerdo, ternera o cordero y los platos con huevo.
  • A 75º la carne de aves y los guisos.

Enfriar para frenar su reproducción

  • Mantén a 4º o menos la temperatura de la nevera.
  • Refrigera o congela rápidamente los alimentos perecederos, los alimentos preparados y las sobras antes de que hayan pasado 2 horas.

qué hacer Si te encuentras mal

Repasa lo que has comido 8 horas antes. La salmonelosis no debería durar más de una semana. Pero la desaparición de la bacteria puede alargarse meses.

  • Escucha las señales. El período de incubación oscila entre 8 y 72 horas. Los síntomas incluyen: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, fiebre y escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares o sangre en las heces.
  • Bebe mucha agua, evita los alimentos grasos, las comidas copiosas y descansa. No acortará el proceso, pero te sentirás mejor.
  • Deja que siga su curso. El tratamiento se dirige a restaurar la pérdida de líquidos y electrolitos causada por los vómitos y la diarrea. Si todo "va bien", la infección durará entre 3 y 7 días.
  • Su gravedad depende de... varios factores. Entre ellos, el tipo de cepa de la bacteria, porque unas son más invasivas que otras, o la fortaleza de tu sistema inmunológico. La necesidad de tratamiento o de hospitalización se verá en función de estas variables. En algunos casos, según criterio médico, se trata con antibióticos.
  • No bajes la guardia. Mientras haya bacterias en las heces, continúa el peligro de contagio a otras personas. La eliminación de la salmonela dura entre 3 y 6 semanas. Y en los lactantes, puede alargarse varios meses.