Cómo hacer una barbacoa de pescado sin que se pegue a la parrilla

Una parrillada de pescado y marisco es la alternativa más ligera, digestiva y cardiosaludable a las típicas barbacoas de carne que, por su contenido en calorías y grasas saturadas no son tan sanas. Te contamos como hacer una parrillada marinera perfecta.

Actualizado a
Nuria Blasco

Periodista

Cómo hacer una barbacoa de pescado sin que se pegue a la parrilla
iStock by Getty Images

Una buena manera disfrutar de la barbacoa comiendo a la vez grasas saludables, es sustituir las morcillas, la panceta, la carne roja o los chorizos –unos alimentos cuyo abuso puede suponer un riesgo para nuestra salud–, por deliciosos pescados y mariscos hechos a la brasa.

Doradas, lubinas, sardinas, sepia, gambas y mariscos son la alternativa perfecta para protagonizar una barbacoa equilibrada y llena de sabor, gracias a la cantidad justa de grasa saludable.

Para elaborar una parrillada basada en pescado y marisco no es necesario disponer de grandes conocimientos culinarios. Seguir unas pautas sencillas nos puede resultar de mucha utilidad.

Cómo evitar que el pescado se pegue a la parrilla

Uno de los problemas que nos podemos encontrar cuando elaboramos el pescado, es que este se nos pegue a la parrilla. Entonces se quema la piel y el pescado se desmenuza cuando intentamos sacarlo.

Hay algunos consejos que puedes seguir para que el pescado no se pegue a la parrilla:

  • Hay que escoger una parrilla de calidad, que sea antiadherente. Si tu parrilla ya tiene un tiempo largo de uso y los alimentos empiezan a pegarse, toca cambiarla.
  • Antes de poner la parrilla sobre las brasas, lubrícala con aceite ayudándote de una brocha e intenta mantenerla lubricada en todo momento.
  • La parrilla debe estar bien caliente antes de poner el pescado. Además debe estar libre de restos de comida que hayamos cocinado antes.
  • El pescado debe estar bien seco antes de colocarlo encima de la parrilla. Si lo has limpiado o descongelado hace poco, pásale un paño de cocina limpio o una servilleta de papel para secarlo.
  • Unta el pescado con un poco de aceite de oliva para que no se pegue, pero no lo pongas en exceso para que no caiga en las brasas.
  • Otra opción es añadir sal gruesa al pescado antes de ponerlo en la parrilla. Como con el aceite, se origina una especie de película protectora que evita que se pegue.
  • Puedes cocinar el pescado al papillote, es decir, hacer una especie de paquete con papel de aluminio colocando dentro el pescado.
  • También es importante mantener la parrilla en buen estado, limpiándola de forma adecuada después de cada uso con un cepillo de cerdas duras. Recuerda no rallarla con el estropajo o los alimentos se pegarán seguro.

Qué pescados podemos poner en la barbacoa

Doradas, lubinas, sardinas, sepia, gambas y mariscos son la alternativa perfecta para protagonizar una barbacoa equilibrada y llena de sabor, gracias a la cantidad justa de grasa saludable.

Te damos algunas opciones de pescados y mariscos que quedan genial hechos a la brasa:

  • Sardinas: Nos ayudan a reducir los niveles de colesterol y los triglicéridos altos. Son una opción sana y económica, y quedan deliciosas asadas en la parrilla. Para que queden en su punto, es importante no cocinarlas demasiado para que se conserven jugosas. Y hacerlas en una barbacoa, te ahorra el olor a sardinas que queda impregnada en tu cocina.
  • Dorada, rodaballo, corvina o lubina: Otras opciones exquisitas que aportan todos los beneficios del pescado azul, con ácidos grasos Omega 3, previenen enfermedades cardiovasculares y reducen el colesterol malo. Estos pescados quedan deliciosos a la brasa, con la piel crujiente y una carne muy jugosa.
  • Salmón: Uno de los pescados más beneficiosos por su alto valor en ácidos grados Omega 3. Nos ayuda a protegernos de cardiopatías y a mantener la buena salud de nuestro cerebro. Además es muy efectivo para bajar el colesterol. Puedes poner este pescado directamente sobre la parrilla o ensartado en brochetas en forma de taquitos.
  • Gambas, langostinos y cigalas: Son una fuente de nutrientes y ácidos grasos, y que nos aportan proteínas de alto valor nutricional, necesarias para el desarrollo de unos músculos sanos. Puedes hacerlas en la barbacoa sin pelar, con sal gorda, aceite y limón, o bien insertados en brochetas con verduras. Dejadlos solo unos minutos por cada lado para que no queden secos.
  • Sepia, calamares o pulpo: Los cefalópodos son ricos en calcio, fósforo, yodo, potasio o selenio, aportan muy pocas calorías y quedan geniales a la parrilla. Después de hacerlos, puedes rociarlos con un majado de aceite de oliva, ajo y perejil.
  • Almejas, vieiras o mejillones: Tienen altas propiedades nutritivas, con vitaminas, aminoácidos y minerales muy beneficiosos para la salud. Para hacerlos a la brasa puedes usar una rejilla especial o colocarlos sobre varias hojas de papel de aluminio.

Consejos para una barbacoa marinera perfecta

Desde Crianza de Nuestros Mares –el sello de origen de doradas, lubinas y corvinas criados por empresas españolas en aguas de mar abierto de nuestras costas– nos dan algunos consejos para conseguir una barbacoa marinera deliciosa y, sobre todo, saludable.

  • Pide al pescadero que te prepare el pescado para hacerlo a la barbacoa, es decir, enteras, evisceradas, con piel y sin escamas.
  • Elabora las brasas con carbón ya que proporcionará un sabor más neutro a los alimentos.
  • Saca el pescado del frigorífico unos 30 minutos antes de colocarlo en la barbacoa y sazona con sal para que vaya penetrando en los lomos, mientras va alcanzando la temperatura ambiente.
  • Ásalo con brasas suaves y sin llama. Si la barbacoa tiene varios niveles, coloca el pescado en la parte más alta o intenta mantener una distancia adecuada para evitar que se queme. También se puede hacer uso de parrillas especiales para pescado.
  • El tiempo de asado va a depender del grosor del pescado. Recuerda que es recomendable darle la vuelta solo una vez.
  • Sácalo antes de que esté hecho, ya que se sigue cocinando tras retirarlo de las brasas. Pínchalo para comprobar que el color de la carne es blanco y que se despega con facilidad de la piel y espina central.

  • Puedes usar verduras como guarnición. Córtarlas finas o ponlas en la barbacoa antes que el pescado, ya que tardan más en estar al punto. Se puede acompañar de tomates, pimientos verdes, calabacín y cebollas de temporada. También unas patatas asadas a la parrilla pueden ser un buen acompañamiento.
  • Al servir, añade por encima un majado de ajo, perejil, sal y aceite para dar un toque más mediterráneo. O también puedes echarle un chorrito de limón.
  • Procura mantenerte hidratado y protégete del sol buscando zonas de sombra. Si no es posible, cúbrete la cabeza con una gorra o sombrero y ponte crema solar.