shiitake maitake. Shiitake y maitake: aromas asiáticos

1 / 6 Shiitake y maitake: aromas asiáticos

  • Shiitake. Que su origen no te desanime: puedes preparar los shiitake de muchas maneras... algunas muy nuestras: añádelos en una sopa de verduras o pollo en el último momento o córtalos en láminas finas e incorpóralos a tus pizzas caseras
  • Prueba este magnífico aperitivo: salteados con jengibre, ajo y unas gotitas de vinagre, y un chorrito de aceite de oliva al final.
  • Maitake. Es menos habitual, pero también brilla en muchas preparaciones. Apunta estas dos: en una tortilla, previamente salteados; y rebozados con harina y huevo como guarnición.
trompeta amarillla. De tapeo con la trompeta amarilla

2 / 6 De tapeo con la trompeta amarilla

  • Así es. Tiene un aspecto delicado y color espectacular. Debido a su forma tubular debe prestarse especial atención al lavado para eliminar posibles restos de tierra. Dan resultados muy sabrosos en elaboraciones con huevos, especialmente en los revueltos, a los que regalan un rico aroma a bosque.
  • Si separas sus pies y los pones en una cazuelita de barro con láminas de ajo, una guindilla y aceite muy caliente... ¡obtendrás unas "gulas de bosque"! Un plato simple y sofisticado a la vez.
  • Conservación. Se secan fácilmente poniéndolas encima de una superficie limpia en un lugar seco, quizá sobre papel, y protegido de la luz.
niscalo. Níscalo, el más exitoso

3 / 6 Níscalo, el más exitoso

  • Aprecia todo su sabor en preparaciones sencillas: colócalos en una bandeja "boca arriba", salpimienta, añade un chorrito de aceite y hornea unos minutos.
  • En un guisado, saltéalos primero y añádelos hacia el final de la cocción.
rebozuelo. Rebozuelos en ensaladas de otoño

4 / 6 Rebozuelos en ensaladas de otoño

  • Así es. Sus características lo distinguen de las demás setas, porque tiene una textura firme y un aroma especialmente perfumado, que lo hacen perfecto para preparaciones delicadas.
  • Quedan fantásticos salteados con pescado o marisco, con verduras al dente y encajan muy bien en ensaladas tibias.
  • Conservación. Soportan mal la congelación, por lo que es preferible consumirlos frescos. Aun así, pueden conservarse cocidos y en vinagreta.
colmenilla. Colmenilla, ideal para guisos

5 / 6 Colmenilla, ideal para guisos

  •  Así es. De sabor complejo, lleno, cálido, con una textura firme y un aspecto singular, no hay que comerla nunca cruda. Incluso antes se le da un hervor cuando simplemente se va a saltear.
  • Combinan estupendamente con platos "elaborados": estofados, menestras de verduras, arroces, sopas... Una salsa cremosa con colmenillas rehogadas queda genial con pasta fresca, pescados blancos al vapor y espárragos blancos.
  • Conservación. Escáldalos ligeramente y te aguantarán unos días en la nevera.
boletus. Boletus, un sabor exquisito

6 / 6 Boletus, un sabor exquisito

  • Al natural. De pulpa blanca esponjosa y fina, son tan aromáticas que no conviene condimentarlas en exceso.
  • Menos es más. Cortadas en láminas gruesas y hechas a la plancha o en una sartén con muy poco aceite, o crudas, cortadas finas y aliñadas solo con sal en escamas y pimienta están deliciosas.
  • De gourmet. Cuécelas con cebollitas en mucho aceite de oliva, a muy baja temperatura, hasta confitarlas. Conseguirás una guarnición espectacular y un aceite perfumado de altísima calidad gastronómica.

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Setas con todos sus NUTRIENTES

Para que ese tesoro de la naturaleza llegue prácticamente intacto a tu mesa...

  • Al comprarlas fíjate en el pie: cuanto más íntegro, mejor estará la seta. Y comprueba que su color no está "apagado"; las setas se oscurecen con los días.
  • En casa, ponlas en una bandeja sin apilar y tápalas con un trapo. Es importante separar cuanto antes los que estén estropeados.
  • Antes de cocinarlas, límpialas con un baño rápido (si tienen mucha tierra) o con un trapo húmedo o un cepillo (si tienen poca). Recuerda, las setas son un producto delicado que pide cocciones cortas para no perder su sabor y acabar confundiéndose con el resto de ingredientes.

Setas Silvestres... o no

Algunas las tienes siempre a mano porque, al ser de cultivo, están disponibles todo el año. Antes de darte ideas para las especies silvestres, no podíamos dejar de hablarte de estas dos:

  • Gírgola. También llamada seta de cardo, es ideal para revueltos o guarniciones a la plancha.
  • Portobello. Este champiñón de tonalidades canela y textura firme es ideal para saltear perfumado con ajo y jerez... ¡o hacerlo relleno al horno! Se puede comer crudo, laminado fino en ensaladas y en carpaccios con calabacín.