1 / 6 Coles de Bruselas

De entrada, su composición nutricional destaca porque es la crucífera que más betacarotenos contiene.

  • No se puede menospreciar tampoco su luteína, una sustancia que ayuda a prevenir problemas oculares serios, como las cataratas o la degeneración macular, y que se encuentra de forma natural en la retina.

2 / 6 Grelos

Esta verdura de hoja verde, tan típica de Galicia, corresponde a los tallos tiernos que aparecen en la planta del nabo justo antes de su floración.

Son muy ricos en vitaminas A, C y B9, esta última una gran ayuda contra la anemia.

  • Además de añadirlos al típico cocido gallego, puedes cocinar los grelos como si fueran unas espinacas. Quedan muy ricos simplemente rehogados con un poco de ajo y pimentón.

3 / 6 Col fermentada

Conocida también como chucrut, la col fermentada es un magnífico probiótico, que nos aporta una gran cantidad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal.

  • Se elabora mezclando la col limpia y troceada con sal, dejándola fermentar durante varias semanas en un bote hermético.
  • Entre sus múltiples beneficios, contribuye a mejorar la absorción de nutrientes en el intestino y es una gran aliada del sistema inmunitario.

4 / 6 Rábanos

Tienen un sabor intenso y ligeramente picante, además de una textura crujiente deliciosa.

  • Muy ricos ricos en vitamina C, son buenos aliados de tus defensas. Además, contienen una buena cantidad de fibra y estimulan el hígado, por lo que contribuyen a facilitar la digestión.
  • Habitualmente se comen en ensalada, pero también puedes disfrutarlos en forma de encurtidos, salteados o a la parrilla.

5 / 6 Col kale

El kale, o col rizada, ha ganado mucha popularidad en los últimos años y no es de extrañar, ya que nos aporta extraordinarias propiedades nutricionales.

  • Es la crucífera con más altos niveles de vitamina K, implicada en la correcta coagulación de la sangre. 
  • Aporta más calcio que la leche de vaca y, además, continene menos ácido oxálico que otras coles (un nutriente que dificulta la absorción del calcio).

6 / 6 Brócoli

Su gran valor antioxidante contribuye a mantenernos más sanos y con un aspecto más joven: 100 g de producto nos aseguran entre 70 y 120 g de vitamina C.

  • Del mismo modo, destacan sus folatos –que intervienen en diversas funciones orgánicas– así como su calcio, fósforo, magnesio y zinc.
  • Por si fuera poco, el indole-3-carbinol que guarda en su interior puede mejorar la función inmunológica y está asociado con la prevención del cáncer y la regulación hormonal .

los beneficios de las crucíferas

No siempre han tenido un lugar destacado en nuestras mesas, pero hoy en día somos uno de los países europeos donde más ha crecido el consumo de las sabrosas crucíferas.

Todas ellas destacan por tener compuestos bioactivos muy interesantes para nuestra salud.

CONSEJOS PARA PREPARARLAS

  • Kale en invierno. Si no eres muy amante de la col rizada, pruébala en invierno: su sabor es menos amargo y está más tierna. Ponla en el horno troceada y pulverizada con aceite de oliva y, tras 7-8 minutos a 180º, obtendrás unas crujientes chips.

Relacionado con este artículo

  • Brócoli crujiente. Si no deseas hacerlo al vapor, hiérvelo en agua 3 minutos y, una vez apartado, ponlo en un cuenco con hielo. Mantendrá su vivo color verde.
  • Si te molesta el olor al cocinarlas... El intenso aroma que desprenden durante la cocción (sobre todo la coliflor) se debe a sus compuestos organosulfurados, que se activan al trocearlas y cocerlas. Lo rebajas si añades al agua (o a la vaporera) unos trozos de limón o unas gotas de vinagre.

Ojo con la glándula tiroides

Las crucíferas son un alimento imprescindible en nuestra dieta, pero contienen sustancias que pueden alterar el funcionamiento de la glándula tiroides e impedir que nuestro cuerpo absorba correctamente el yodo.

Por eso, si tienes problemas de tiroides (sobre todo hipotiroidismo) no te conviene comerlas con frecuencia.