Siete consejos de nutrición muy sencillos y confirmados para prevenir el cáncer

La mala alimentación es la responsable del 20% de los tumores malignos y en España el riesgo es cada vez mayor. ¿En qué consiste una dieta realmente protectora contra el cáncer?. Dos de los mejores expertos en el tema nos ofrecen consejos generales, fáciles de entender y de eficacia científica demostrada.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Siete sencillos consejos de nutrición confirmados que previenen el cáncer
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Uno de cada cinco cánceres se deben directamente a errores cometidos en la nutrición.

Las células cancerígenas viven de lo mismo que las células benignas. Se alimentan de nuestros nutrientes. Por eso, lo que comamos va a tener importancia en la aparición y desarrollo de un tumor.

Hay tipos de cánceres donde su importancia es más significativa. El primero es el cáncer de colon y recto, que afecta directamente a nuestro sistema digestivo. Y hay otros, como el de mama en el que se ha comprobado una fuerte influencia. En conjunto, uno de cada cinco tumores se debe directamente a un problema de nutrición.

¿Se puede frenar ese riesgo? Claro que sí. Dos expertos nos ilustran con estos simples consejos.

1. los alimentos no provocan cáncer, es el abuso

Aclaremos primero un concepto. Lo que importa no es tanto lo que comes, sino cuánto lo comes. “No hay alimentos malos por sí mismos. Lo que pasa es que nuestro organismo está diseñado para unos alimentos mejor que otros. La foca necesita una cantidad de alimento graso que para nosotros sería tóxica”, ejemplifica el doctor Marcos Malumbres, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

La carne roja tiene hierro y vitaminas del grupo B protectoras del cáncer, no es necesario eliminarla del todo de nuestra dieta

Lo que te debes preguntar es para qué estamos preparados y qué alimentos nuestro cuerpo procesa muy bien y cuáles provocan una irritación constante, problemas metabólicos que con el paso del tiempo pueden llevar a provocar daños”, añade. Veamos cuáles son esos alimentos.

2. La relación real entre la carne roja y el cáncer

La carne roja es una de las que más debate ha generado. “Hay que diferenciar la carne roja sola que la carne a la que se le han añadido condimentos, como a las hamburguesas, embutidos y otras carnes procesadas”, especifica la doctora Marina Pollán, directora del Centro Nacional de Epidemiología.

Lo que las autoridades sanitarias han dicho que es esa carne procesada la que tiene más riesgo. Y si la tomas un día tampoco pasa nada. Es el consumo en exceso lo dañino.

La carne roja tiene hierro y vitaminas del grupo B protectoras frente al cáncer, así que un consumo dos veces por semana se considera dentro de la normalidad”, recalca la doctora Pollán.

3. El azúcar: factor de riesgo de cáncer escondido

El azúcar es el principal factor de riesgo de cáncer del que no somos conscientes que lo estamos consumiendo”, advierte el doctor Malumbres, dentro de un debate organizado por Fundación la Caixa. El fumador es muy consciente de que fuma. Nosotros no asumimos que en casi todos los alimentos nos ponen azúcar escondido para que nos sepa mejor.

El peligro del azúcar es que es muy adictivo, tiene mayor riesgo de obesidad y estudios recientes la relacionan directamente con tumores de mama”, añade el especialista.

4. ¿es mejor tomar edulcorantes para evitar el cáncer?

Otro error es querer sustituir buena parte de nuestras ganas de dulce con edulcorantes. Primero, porque aún no sabemos si también suponen un riesgo cancerígeno. “Hay varios estudios en marcha al respecto”, apunta el doctor Malumbres.

El mayor problema es que los edulcorantes nos mantienen la adicción al dulce. “La adicción es fácil de quitar si estamos motivados para hacerlo. Muchos enfermos lo consiguen en cuanto les avisan de los riesgos que corren”, añade. Hemos de aprender a reducir el consumo de azúcar, sin sustitutos.

Y hemos de empezar ya. “España es el país número uno de Europa en obesidad infantil. En unos años dejaremos de ser de los países más longevos, porque las nuevas generaciones han perdido las costumbres protectoras de la dieta de nuestros abuelos”, dice el doctor.

5. cumple bien con la dieta mediterránea

No nos engañemos. España ya no tiene la dieta mediterránea como dieta habitual. “Puede que eso sea aún cierto en zonas rurales, pero no en las grandes ciudades”, nos aclara la doctora Pollán. “La dieta mediterránea se ha demostrado protectora en el cáncer de mama cuando su consumo es alto. No es lo que vemos ahora en nuestra población”, añade.

Los nórdicos son más conscientes de que su dieta no es correcta y al menos tienen muchos restaurantes vegetarianos. Nosotros y los griegos tenemos muchos menos porque nos autoengañamos. Creer que ya tenemos la dieta mediterránea como base hace que comamos peor.

6. Evita los productos que ponen “ingredientes”

¿Quieres saber qué alimentos son los menos protectores contra el cáncer? “Todos los que en el envase pone ‘ingredientes’ y dos puntos”, resume el doctor Malumbres. Hay que ir más al mercado y menos al supermercado. Es así de sencillo y no busquemos subterfugios.

Las frutas y sobre todo verduras, que son más protectoras, como el brócoli -enumera la doctora Pollán-. Los cereales de verdad (no las cajas de desayuno que es azúcar), el pescado y las grasas buenas: frutos secos y el aceite de oliva, que se ha confirmado como otro gran protector”.

7. No busques antioxidantes en pastillas

Muchos estudios apuntan los antioxidantes como la gran ayuda frente al cáncer. “Los antioxidantes son moléculas que protegen de daños diarios que sufre nuestro cuerpo, como las radiaciones. El peligro es pensar que lo arreglamos con pastillas antioxidantes”, explica el doctor Malumbres.

Las pastillas es arreglar química metiéndose más química. Comiendo alimentos naturales tomamos todos los antioxidantes que necesitamos”, concluye.