Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

tomamos menos leche mas queso

Se calcula que casi el 70% de las mujeres no toma el 80% de calcio recomendado. Y, seguramente, una de las cosas que explica esta cifra es el hecho de que, en estos últimos 20 años, el consumo de leche (una de sus principales fuentes) se ha reducido notablemente.

Según un informe llevado a cabo por la Fundación Española de Nutrición (FEN), hemos pasado de comprar más de 500 gramos al día de leche de vaca en 2000 a poco más de 280 en 2018.

Los 290 g de lácteos que consumimos al día no alcanzan las 2-3 porciones recomendadas

  • Este descenso no se ha visto compensado con un incremento notable de otros productos lácteos, como los yogures (que se mantienen estables, con 34,8 g al día respecto a 32,9 en 2000) y los quesos (que han subido pero solo un poco: 21,3 g/día frente a 15,7 g/día).

Así, tomamos un total de 290 gramos de lácteos al día. Una cifra que se queda algo corta si la comparamos con los pesos recomendados de las 2-3 raciones de lácteos que los adultos deberíamos consumir en una jornada.

  • Una ración equivale a 200-250ml de leche, 125 g de yogur, 30-40 g de queso curado o semicurado y 60-80 g de queso fresco, apunta la FEN en su informe.

Beneficios de consumirlos

Aunque hay personas que deciden eliminar los lácteos y, sobre todo, la leche, porque creen que no son saludables, son numerosos los estudios que demuestran lo contrario. Los lácteos son ricos en proteínas, vitaminas y minerales.

  • Es una de las principales fuentes de calcio de calidad, y el informe deja claro que el aporte de este mineral entre los que toman más lácteos es superior al de las personas que consumen muy pocos productos de este tipo.

Tomarlos a diario está relacionado, incluso, con...

  • Un menor riesgo de padecer sobrepeso y obesidad. Los autores han comprobado que el IMC de las personas que tomaban más lácteos era menor que el de las que consumían menos.

Las mujeres consumen más leche, quesos, yogur y leches fermentadas que los hombres

  • Un estilo de vida más saludable. El consumo de lácteos es más grande entre los que practican deporte de forma habitual, concluye el estudio. Pero eso no es todo: la dieta que siguen también es más variada y equilibrada.

Más frutas y verduras

"El consumo de lácteos como grupo básico en la dieta diaria puede modificar potencialmente el patrón alimentario y la calidad de la dieta", apuntan los autores del informe.

Son varias las investigaciones en las que se basan para llevar a cabo esta afirmación, y que han demostrado, por ejemplo, que las personas que consumen lácteos también incluyen con más frecuencia en sus menús frutas, verduras, pescado o pan integral.

Aunque, tras analizar los datos del Panel de Consumo de Alimentos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y del Estudio Científico ANIBES han visto que quienes toman lácteos consumen, también, más azúcares y dulces. Y no hay que olvidar que, en exceso, estos alimentos favorecen la aparición de numerosos trastornos (diabetes, obesidad...).

Y menos alcohol

Es otra de las conclusiones del informe: parece ser que tomar lácteos reduce la ingesta de bebidas con alcohol, ya sean de baja graduación (como por ejemplo la cerveza o el vino) o licores con más porcentaje de alcohol (whisky, ginebra, vodka...).

Qué tipo de leche tomamos

Parece ser que, a la hora de elegir el tipo de leche, la edad del consumidor influye mucho.

  • A medida que nos hacemos mayores, el consumo de leche desnatada aumenta y desciende notablemente el de leche entera. El de leche semidesnatada se mantiene más o menos estable.
  • Los niños, en cambio, toman sobre todo leche entera y semidesnatada. El porcentaje de los que beben leche desnatada habitualmente es mucho menor.
  • El género también influye en la elección de la leche: las mujeres toman más leche semidesnatada y desnatada que los hombres. Ellas, en general, también toman más lácteos que ellos.

El desayuno, nuestro momento preferido

Es, con diferencia, la comida en la que más incluimos los alimentos lácteos.

  • De media, tomamos 126 g/día de este tipo de alimentos en el desayuno.
  • Le sigue la cena, pero con un contenido mucho menor: 52 g.
  • La comida y la merienda no alcanzan los 40 g, y la media mañana se sitúa como última opción (por debajo de los 20g/día).