Por Diana Llorens

El consumo de vitaminas A, E y D se asocia a menos problemas respiratorios
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Un elevado consumo de vitaminas A, E y D podría estar vinculado con menos problemas respiratorios en los adultos, según indica un reciente estudio.

Se sabe que la nutrición juega un papel muy importante en la prevención de diversas enfermedades infecciosas y que la malnutrición aumenta el riesgo de contraerlas y de desarrollar complicaciones derivadas de estas enfermedades.

En los últimos años, se está estudiado el papel beneficioso de algunos nutrientes, como las vitaminas A, E, C y D, en el funcionamiento del sistema inmunitario, algo que podría ser especialmente relevante en la actual situación de pandemia por el virus de la Covid-19.

Efecto de las vitaminas en los problemas respiratorios

Un estudio llevado a cabo en el Reino Unido y publicado en la revista BMJ Nutrition Prevention & Health ha explorado la relación entre el consumo de las vitaminas A, E, C y D, tanto como parte de la dieta como en suplementos, y la incidencia de problemas respiratorios.

Los autores analizaron los datos obtenidos de encuestas a 6.115 adultos ingleses entre 2008 y 2016 sobre el consumo de alimentos y bebidas.

Los datos sobre los problemas respiratorios también se obtuvieron de estas encuestas y no fueron diagnosticados por un médico. Incluían tanto enfermedades infecciosas como no infecciosas, como resfriados, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o asma.

Los investigadores observaron que el consumo de vitamina A y E (tanto en la alimentación como a partir de suplementos) y de vitamina D (a partir de suplementos) se asocia a menos casos de problemas respiratorios.

  • No obstante, en el caso de la vitamina C no se detectó una relación entre su consumo y la incidencia de problemas respiratorios.

Fuentes de vitamina A y E

Las vitaminas A y E están presentes en muchos alimentos.

  • Las principales fuentes de vitamina A son el hígado, la leche entera, el queso, las zanahorias, los vegetales de hoja verde y las frutas de color naranja.
  • En el caso de la vitamina E, las mejores fuentes son los aceites vegetales, las nueces y las semillas.

Se ha demostrado que la vitamina E mejora la función inmunológica mediada por células T, particularmente entre los adultos mayores”, indican los autores.

Vitamina D

Los resultados del estudio indican que el consumo de vitamina D a partir de suplementos se asoció también con una menor incidencia de problemas respiratorios.

Actualmente, un 40% de los españoles adultos tiene niveles bajos de vitamina D,cifra que aumenta hasta el 80% en los mayores de 65 años.

Según los autores de la investigación, es difícil obtener unos niveles adecuados de esta vitamina solo a partir de la dieta.

Sin embargo, los suplementos de vitamina D deben estar siempre recetados por un profesional de la salud, que determinará la dosis que necesitamos en función de nuestras analíticas.

  • Las principales fuentes de vitamina D en la dieta son los pescados grasos (atún, salmón), la leche entera, el huevo y algunas carnes.
  • Además, para que nuestro cuerpo sintetice esta vitamina, es necesario tomar un poco el sol (con unos 15 minutos en los brazos y las piernas tres o cuatros veces por semana es suficiente).

Importancia en la pandemia de Covid-19

Aunque los datos del estudio son limitados y parten de la observación subjetiva de los participantes, si que apuntan a que la deficiencia de estos micronutrientes podría ser relevante en las enfermedades respiratorias, como el nuevo coronavirus.

Sin embargo, los investigadores indican que son necesarios más estudios para determinar la relación entre el consumo de vitaminas y la inmunidad frente a la Covid-19.

Se necesitan más investigaciones para evaluar las implicaciones de este estudio en el contexto de la actual pandemia de la enfermedad por coronavirus”, sugieren.

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