jamon. Jamón, el menos calórico

1 / 6 Jamón, el menos calórico

Contiene un 50% más de proteínas que las carnes frescas y además te aporta una gran cantidad de vitaminas. Al consumirlo debes tener en cuenta que una ración (unos 50 gramos o 3 o 4 lonchas) de jamón ibérico de bellota te aportan unas 150 calorías.

  • Busca los puntitos blancos... Son cristales de tirosina, un aminoácido que aparece en el jamón si se ha curado correctamente y su envejecimiento ha sido el óptimo.
  • Alimento completo: es rico en vitaminas (B1, B2 y B12) y minerales como hierro, zinc, calcio, magnesio, selenio y fósforo.
lomo. Lomo, la pieza más noble

2 / 6 Lomo, la pieza más noble

Esta elaboración se prepara con la carne de la caña del lomo, la pieza más noble (y menos grasa) del cerdo ibérico, se adoba con pimentón de denominación de origen y se cura durante 2 o 3 meses. La temperatura y la humedad se regulan con braseros de carbón de encina y humidificación dirigida.

  • No es carne embutida... es embuchada. Lo que diferencia a este tipo de productos es que la carne se cura sin ser picada previamente.
  • Los productos ibéricos son cardiosaludables: al comer bellota (que contiene un 63% de ácido oleico), el cerdo es rico en grasas monoinsaturadas que favorecen el equilibrio del colesterol en sangre y no aumentan los niveles de colesterol “malo”.
salchichon. Salchichón, el más aromático

3 / 6 Salchichón, el más aromático

Este tipo de embutido se elabora a partir de carne magra de cerdo ibérico de bellota y se condimenta con pimienta blanca y nuez moscada.

  • También existe longaniza seca de magro de cerdo ibérico que se prepara siguiendo un proceso similar, pero en este caso su carne está más picada y se cura durante más tiempo.
  • Tienen proteínas: debido a su proceso de curación poseen un alto valor proteico que los convierte en productos menos pesados.
paletilla. Paletilla, con menos sal

4 / 6 Paletilla, con menos sal

Es uno de los productos más valorados debido a su bajo contenido en sal y su riqueza en ácidos grasos insaturados (ácidooleico), aunque la paletilla siempre contiene mayor proporción de grasa que el jamón.

  • Para conservarla… Cubre la zona de corte con un trozo de su propia grasa y evitarás así que se seque.
  • Temperatura ideal: para disfrutar de todo el sabor de los productos ibéricos deberían estar a unos 22 grados. Si no alcanzan esta temperatura, puedes calientar previamente un plato bajo un chorro de agua tibia y sécarlo bien antes de colocar los embutidos en él.
chorizo. Chorizo, con toque de pimentón y ajo

5 / 6 Chorizo, con toque de pimentón y ajo

En este caso el magro de cerdo se macera durante un día con sal, ajo, especias y pimentón natural. Después se deja secar durante 3 o 4 meses.

  • Si lo compras envasado… Sácalo de la nevera unos 20 minutos antes de su consumo para que se airee y puedas disfrutar de todo su sabor.
morcon. Morcón, rojo intenso

6 / 6 Morcón, rojo intenso

Se elabora a partir de carne magra de cerdo de primera calidad y se condimenta con pimentones naturales que le confieren un fuerte color rojo.

  • El magro se envuelve en tripa, el ciego o morcón -de ahí su nombre- para darle su característica forma abultada.
  • Al servirlo... Para que esté a la temperatura ideal (22 ° C) calienta previamente el plato bajo un chorro de agua tibia y sécalo bien.

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Un sabor particular

El 46% de los españoles desconoce que existen varios tipos de cerdo. Pero entre los paladares más exigentes destaca siempre el ibérico en primer lugar, según una reciente encuesta sobre consumo. Y es que con esta variedad se elaboran los productos más jugosos, de sabor más delicado y más saludables.

El secreto del sabor de los ibéricos

Solo en España se cría el cerdo ibérico, una raza que crece en libertad y se alimenta de bellotas en los bosques de encina, lo que determina el peculiar sabor de su carne.

Además de bellotas, este cerdo come raíces y hierbas, de manera que mientras busca el alimento hace ejercicio, retardando su engorde, fortaleciendo sus músculos y consiguiendo que la grasa se infiltre más. Por eso su carne es más jugosa.

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Pero no todos los productos ibéricos son iguales: hay diferencias, según lo que el animal coma durante la época de montanera, es decir, el tiempo que transcurre desde noviembre hasta febrero.

Diferentes tipos de productos ibéricos

  1. Ibérico de bellota o terminado en montanera. El cerdo se alimenta aprovechando los productos de la dehesa (paraje ecológico donde vive libremente), principalmente de la bellota y los pastos.
  2. Ibérico de recebo o terminado en recebo. Se ceba al animal con pienso compuesto de cereales o leguminosas. Este recebo se hace a los animales que han sufrido un retraso en el crecimiento y es necesario suplementarlos una vez ha terminado el periodo de montanera.
  3. Ibérico de cebo. El engorde se realiza a base de pienso compuesto.