Francisco Tinahones
Dr. Francisco J. Tinahones

Director científico del IBIMA

Nuria Blasco

Periodista

La dieta mediterránea ayuda a perder peso y favorece la microbiota intestinal
iStock by Getty Images

Las bacterias intestinales son los diminutos organismos vivos del intestino grueso de los seres humanos, a los que se les ha reconocido su importancia en el mantenimiento de una buena salud, especialmente la intestinal.

Un estudio reciente de los investigadores del CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) en la Universidad Rovira i Virgili (URV) y en el Hospital Virgen de la Victoria (Universidad de Málaga) ha demostrado que, con una intervención para incrementar la adherencia a la dieta mediterránea y un programa intensivo de pérdida de peso se producen cambios beneficiosos en la microbiota intestinal al cabo de un año.

Estos resultados han sido publicados en la prestigiosa revista científica American Journal of Clinical Nutrition.

Los beneficios de la dieta mediterránea

Los efectos saludables de seguir la dieta mediterránea son bien conocidos.

  • Los nutrientes, la fibra y el alto contenido en antioxidantes que aporta al organismo son beneficiosos para nuestra salud.

Sin embargo, la investigación realizada ha demostrado que los efectos saludables también pueden deberse a la acción positiva de esta dieta sobre la microbiota intestinal.

  • La investigación ha probado que una dieta mediterránea con restricción calórica acompañada de actividad física, no solo ayuda a perder peso sino que modifica la composición de la microbiota.

El investigador principal del CIBEROBN y de la Universidad de Málaga, Francisco J. Tinahones, afirma que: “Se ha demostrado que la dieta mediterránea tiene la capacidad de modificar de forma favorable las bacterias de nuestro intestino, por tanto podemos afirmar que tiene capacidad prebiótica”.

Y es que una microbiota intestinal saludable tiene un efecto beneficioso directo sobre nuestro cuerpo ya que contribuye a una gran cantidad de funciones que influyen en la fisiología del organismo.

  • “La microbiota contribuye al desarrollo del sistema inmune, ayuda a la absorción de determinados nutrientes, contribuye a la movilidad del tubo digestivo, evita que aniden en nuestro intestino agentes patógenos y un largo etc...”, explica el Dr. Tinahones.

La investigación

Esta investigación se realizó en el marco del estudio PREDIMED‐Plus (Prevención con Dieta Mediterránea-Plus) donde se crearon dos grupos de participantes.

  • El primero siguió una dieta mediterránea con restricción energética (de unas 500 kilocalorías diarias con respecto a las necesidades calóricas diarias) y actividad física.
  • El segundo siguió una dieta mediterránea sin restricción calórica, ni pautas de ejercicio físico.

La mayoría de los estudios anteriores se habían centrado únicamente en los efectos de la dieta o de la actividad física sobre la microbiota intestinal de forma individual.

Sin embargo, en este estudio, se han investigado los resultados de un enfoque global que ayuda a la pérdida de peso y sus efectos en la microbiota intestinal.

Los resultados del estudio

Los resultados del estudio fueron que los participantes que siguieron las recomendaciones de dieta mediterránea hipocalórica y actividad física perdieron 4,2 kg, en cambio los que siguieron la dieta mediterránea sin restricciones solo perdieron 0,2 kg.

Además, los participantes que siguieron la dieta mediterránea con restricción calórica:

  • Redujeron el índice de masa corporal (IMC).
  • Disminuyeron el perímetro de cintura.
  • Redujeron los niveles de azúcar en sangre.
  • Disminuyeron los triglicéridos.
  • Y mejoraron los niveles de colesterol "bueno".

“Este estudio se ha realizado en personas de edad avanzada y con un alto riesgo cardiovascular, pero desde el punto de vista teórico sería perfectamente aplicable a población general”, afirma el Dr. Tinahones.

Los cambios en la microbiota

Curiosamente, ambos grupos aumentaron la adherencia a la dieta mediterránea, lo que se observó con algunos cambios consistentes en los géneros microbianos que se han asociado previamente con el consumo de la dieta mediterránea.

Estos cambios se acompañaron de una reducción de géneros microbianos "malos" como Haemophillus, Ruminiclostridium 5, Butyricicoccus y un aumento de géneros "buenos" como Ruminococcacea NK4A214, Coprobacter.

Algunos de los cambios en los géneros microbianos intestinales también se asociaron positivamente con la reducción del peso, el perímetro de la cintura y el IMC.

“El cambio en la microbiota es más acusado y beneficioso con la dieta que tiene restricciones porque se suman los cambios específicos que produce la dieta mediterránea a los que produce la pérdida de peso. Sabíamos que los sujetos que bajan de peso modifican su microbiota hacia un perfil más saludable”, asegura el Dr. Francisco Tinahones.

Abriendo vías para futuras investigaciones

Uno de los cambios más llamativos sobre la microbiota es el relacionado con la regulación de los ácidos biliares. Estos resultados podrían abrir vías de investigación futuras para explorar diversas vías metabólicas alteradas que podría modular la microbiota intestinal.

Los investigadores reconocen que se necesitan estudios futuros para delinear los mecanismos por los que los cambios en la microbiota intestinal pueden tener efectos beneficiosos en la regulación del peso corporal y el riesgo cardiovascular.