Esta es la dieta nórdica que baja el colesterol y controla el azúcar

La dieta mediterránea no es la única en aportar beneficios. En los países nórdicos también encontramos personas muy longevas. Uno de sus secretos es su dieta, mucho más sana de lo que algunos piensan. Se basa en alimentos que contribuyen a que baje el colesterol y los niveles de azúcar.

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dieta nórdica salmón

La dieta nórdica incluye gran cantidad de grasas buenas.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

La dieta nórdica no se basa en el aceite de oliva, sino en el de colza. E incluye una gran variedad de bayas, verduras y pescados, algunos de ellos, como el salmón, muy grasos.

Sin embargo, cada vez hay más evidencias de que esta dieta no solo no es perjudicial sino que es especialmente saludable. El secreto está en su gran capacidad protectora, especialmente ante el riesgo de diabetes, de colesterol e hipertensión.

Los beneficios insospechados de la dieta nórdica

Ya se había comprobado sus beneficios cuando se ha recomendado a personas con sobrepeso. Los médicos observaban una mejora en los niveles de azúcar y colesterol, pero pensaban que era debido a la pérdida de peso.

Un estudio de la Universidad de Copenhague ha demostrado que esos beneficios se producen igualmente aunque no se pierda peso.

"Hemos encontrado que también intervienen otros mecanismos beneficiosos", explica Lars Ove Dragsted, investigador y jefe del Departamento de Nutrición de la universidad. El secreto está en la gran cantidad de grasas buenas que incluye esta dieta.

Estas grasas provienen del pescado, las semillas de lino, el girasol y la colza, entre otros, y constituyen una mezcla muy beneficiosa para el organismo.

"Las grasas dietéticas nórdicas probablemente son el nutriente que juega el papel más importante en los efectos sobre la salud, lo cual no se sabía", subraya Lars Ove Dragsted

La dieta nórdica es básicamente rica en grasas insaturadas omega 3 y omega 6 en su justa proporción; y esto explicaría porqué ayuda a controlar los niveles de colesterol y glucosa aunque no haya pérdida de peso.

Por qué son importantes el omega 3 y omega 6

Tanto el omega 3 como el omega 6 son un tipo de grasa necesaria para nuestro organismo que se obtiene a través de la dieta.

Existen varios tipos diferentes de ácidos omega 3 poliinsaturados. Unos se encuentran en las nueces, en algunos aceites vegetales y en verduras como las espinacas. Otros están en el pescado azul: atún, bonito, boquerón, caballa, jurel, salmón o sardina.

El omega 6 se encuentra en los aceites vegetales o las semillas. Consumidos con moderación y en lugar de las grasas saturadas, los ácidos grasos omega 6 son beneficiosos para el corazón.

Los omega 3 dilatan los vasos sanguíneos, mejoran la circulación y frenan la inflamación, mientras que los omega 6 tienen el efecto contrario. Cuando están equilibrados se habla de un estado de inflamación neutral que mantiene los vasos sanguíneos estables.

El problema es que consumimos mucha más cantidad de omega 6 de lo recomendable. La proporción idónea de omega 6 a omega 3 debería ser de 1 a 1 o de 4 a 1 de media, pero en realidad es de 20 a 1. Y es lógico porque comemos con menos frecuencia un trozo de salmón fresco que una tostada con margarina o productos fritos en aceite.

En qué consiste la dieta nórdica

Los alimentos recomendados en la dieta nórdica incluyen verduras como guisantes, legumbres como judías, repollo, cebollas o tubérculos. Frutas como las manzanas, las peras, las ciruelas y las bayas ocupan un lugar importante.

Los frutos secos, las semillas, los cereales integrales, el pescado y el marisco, así como los aceites vegetales de colza, girasol o linaza son ingredientes habituales.

Por último, también se recomiendan los productos lácteos bajos en grasa, así como una proporción de carne significativamente menor que la que se consume actualmente.

Como verás, hay más pescado que carne, muchos vegetales y nada de ultraprocesados.

Cómo se hizo el estudio del colesterol y azúcar

Para llegar a sus conclusiones en el estudio, el equipo de investigadores analizó muestras de de sangre y orina de 200 personas mayores de 50 años, todas con un IMC elevado y un mayor riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Los participantes se dividieron en dos grupos: uno siguió las recomendaciones dietéticas nórdicas y el grupo control continuó con su dieta habitual. Después de seis meses de seguimiento, el resultado fue claro. Así lo explica Dragsted:

"El grupo que había seguido la dieta nórdica durante seis meses redujo el colesterol, presentaba niveles más bajos de grasas saturadas e insaturadas en sangre y una mejor regulación de la glucosa en comparación con el grupo de control. Mantuvimos estable el peso del grupo con la dieta nórdica, lo que significa que les pedimos que comieran más si perdían peso. Incluso sin pérdida de peso, pudimos ver una mejora en su salud", asegura Lars Ove Dragsted.