Una dieta con poca carne tiene más ventajas para la salud y para el planeta

Al analizar una dieta ya no basta con fijarse en los beneficios para la salud. También hay que estudiar el impacto en el medio ambiente y en el bienestar animal. Si se tienen en cuenta estas premisas, una dieta con poca carne y muchos vegetales tiene más ventajas.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Una dieta con poca carne tiene más ventajas para la salud y para el planeta
iStock by Getty Images

¿Qué dieta es mejor: reducir el consumo de carne y comer más vegetales? ¿Aumentar el consumo de pescado o marisco? ¿O pasar directamente a una dieta vegana?

Un estudio de la Universidad de Bonn en Alemania demuestra que la respuesta a esta pregunta no es tan tajante como podría pensarse porque depende del impacto que tiene en la persona, el medio ambiente y el bienestar animal. Y lo que es bueno para una cosa puede no serlo para otra.

Aunque parece ser que reducir el consumo de carne y aumentar los vegetales es la propuesta que suma más ventajas.

Salud humana y medio ambiente

Los ciudadanos de la UE consumen anualmente 950 kilos de alimentos y bebidas. A nivel mundial, los alimentos provocan una cuarta parte de la emisión de los gases de efecto invernadero.

Uno de los principales culpables es la ganadería. Grandes extensiones de tierra se dedican al cultivo de vegetales como la soja para alimentar a esos animales. Y los rumiantes producen metano, que aceleran el calentamiento global.

Ahora bien, el cultivo de frutas o verduras también necesita de grandes cantidades de agua.

Así pues, al comparar las dietas los investigadores tuvieron en cuenta estos tres factores: cómo afectan a la salud humana, al bienestar animal y al medio ambiente.

Una perspectiva bastante nueva porque hay pocos estudios que analicen las dietas en este sentido, aunque cada vez se hace más necesario.

Tres tipos de dieta

Los investigadores estudiaron tres tipos de dieta:

  • Una dieta baja en carne y rica en frutas, verduras y productores integrales.
  • Una dieta mediterránea sin carne pero con un alto consumo de pescado y marisco
  • Una dieta vegana.

Impacto en el medio ambiente

Analizaron el impacto de cada una de ellas en ciertos aspectos ambientales, como la cantidad de gases de efecto invernadero producidos durante su producción o el consumo de agua.

Impacto en la salud

También evaluaron el impacto de cada dieta en la salud en base a los estudios existentes.

Por ejemplo, se sabe que la carne roja aumenta el riesgo de ciertos cánceres y enfermedades cardiovasculares.

Pero también se sabe que una dieta vegana puede tener carencias nutricionales.

O que el exceso de marisco aumenta el colesterol y el consumo de pescados grandes favorece la acumulación de mercurio en el organismo.

Impacto en el bienestar animal

Asimismo, los investigadores también estimaron las consecuencias para el bienestar animal utilizando varios indicadores.

Estos incluyeron cuántos animales pierden la vida como resultado del consumo de alimentos y en qué condiciones se mantienen.

"También analizamos la cantidad de neuronas o el tamaño del cerebro en relación con el cuerpo para estimar hasta qué punto los respectivos animales sufren realmente cuando son sacrificados", explica Juliana Paris, autora del estudio.

pros y contras de cada una

Al analizar los resultados, vieron que no había una dieta que fuera radicalmente la mejor. La que era buena para una cosa podía ser nefasta para otra.

De hecho, desde la perspectiva de la salud humana, cualquiera de estas tres dietas sería beneficiosa de forma sostenible.

Sin embargo, esto también se produce a expensas de otros aspectos.

Dieta vegana

  • La dieta vegana obtuvo mejores resultados en muchas áreas.
  • Sin embargo, la producción de comida vegana implica un mayor consumo de agua.
  • "Además, los veganos necesitan tomar ciertos nutrientes por separado, como la vitamina B12, la vitamina D e incluso el calcio", asegura Paris.

Dieta mediterránea sin carne pero con mucho pescado

  • La dieta mediterránea, aunque muy saludable, también se traduce en un aumento de las necesidades de agua debido a la gran cantidad de frutos secos y verduras.
  • Además si, como se supone en el estudio, la carne consumida se reemplaza completamente por pescado, sus efectos sobre el bienestar animal son sorprendentemente negativos: como el pescado y el marisco son mucho más pequeños que, por ejemplo, las vacas o los cerdos, considerablemente más animales sufren como resultado de esta dieta.

Dieta con poca carne y bastantes vegetales

  • La ventaja de esta dieta es que reduce mucho el aporte de alimentos de origen animal, y esto es positivo para el medio ambiente y para el bienestar animal.
  • En cuanto a la salud, ¿nos faltarían proteínas si comemos poca carne? Según los investigadores no.
  • Las dietas acostumbran a ser demasiado ricas en proteínas, cuando en realidad el aporte de este nutriente debe ser menor que el de vitaminas o hidratos de carbono complejos.

La conclusión de los investigadores es la siguiente: si prescindes de la carne con más frecuencia y pones más cereales integrales, verduras y frutas en el plato estás cuidando tu salud, pero también es bueno para el medio ambiente y los animales.

Obviamente, no hay que olvidar que el consumo de pescado aporta nutrientes muy saludables y grasas de más calidad que la carne, como los ácidos grasos omega 3 en el caso del pescado azul.