Dieta Saber Vivir

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Dieta Saber Vivir

Con el paso de los años es normal que aparezca flacidez en mayor o menor medida. Pero no solo la edad acelera este proceso: también influyen los cambios hormonales, la falta de ejercicio, descansar mal y... ¡la mala alimentación o las fluctuaciones bruscas de peso!

Seguro que te has dado cuenta de que cuando sigues dietas restrictivas y desequilibradas eso se acaba “viendo” en forma de flacidez en las piernas y los brazos, sobre todo si junto a la dieta no sigues una rutina de ejercicios para tonificar la musculatura. Este mes te proponemos una fórmula para perder peso sin que tu piel se “descuelgue”:

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Una dieta dermoprotectora: hipocalórica, equilibrada y, sobre todo, variada, con nutrientes que te permiten adelgazar sin que la piel sufra... y ejercicios localizados con el fin de evitar que la musculatura se debilite para perder volumen manteniendo el tono y la firmeza.

  • Te proponemos un detallado plan en dos partes que te servirá de guía durante todo el proceso. Aquí podrás encontrar su continuación. Sigue en conjunto las recomendaciones que te ofrecemos en ambos, con ellas alcanzar tu objetivo será mucho más fácil.

La flacidez a examen

  • Las dietas milagro. Conducen a la flacidez porque en vez de fomentar la pérdida de grasa hacen que elimines agua y masa muscular. Ocurre lo contrario con una dieta equilibrada y baja en calorías.
  • Demasiado sol. Acelera la oxidación celular y la pérdida de agua. Además, deteriora el colágeno y las fibras de elastina que “sostienen” la piel.
  • Ciertos medicamentos. Los corticoides, tomados durante un periodo largo de tiempo, pueden acelerar la aparición de flacidez cutánea. Algunos hábitos

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  • El tabaco. Multiplica el envejecimiento de la piel porque empeora la circulación sanguínea.

¿Cómo evitar la flacidez al hacer dieta?

  • Toma grasa “protectora”. Además de las proteínas y los antioxidantes, los ácidos grasos esenciales (en el pescado azul, los frutos secos y los aceites de oliva y de semillas) mantienen la piel elástica.

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  • Hidrata bien la piel. Es básico para que no pierda turgencia. Lo evitas bebiendo 2 litros diarios de agua, preferentemente mineral, y usando una crema reafirmante (si eres constante) para hidratar la piel también desde fuera.
  • Fomenta la circulación. Evita la ropa ajustada y haz duchas alternando agua tibia y fría. Así favorecerás la circulación sanguínea con lo que mejorará la oxigenación de los músculos: los tonificarás y los mantendrás firmes.

Empieza a “quemar” y logra adelgazar

Controlar la alimentación es el primer paso para empezar a perder peso pero debes combinar la dieta con algo de ejercicio para facilitar el proceso de eliminación de grasa.

  • Con tan solo practicar 30-40 minutos de ejercicio tres veces por semana mejorarás la oxigenación de las células de tu cuerpo y empezarás a quemar grasa. Puedes empezar caminando una media hora todos los días.

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  • Si además recurres a tablas de ejercicios para trabajar la musculatura, asesorada por un profesional o a “tu manera”, conseguirás mantener un buen tono en las partes más susceptibles a “descolgarse”.

Proteínas buenas para la piel

Eliminar las proteínas de la dieta (así como excederte con ellas) es un error que le puede pasar factura a tu piel. La epidermis, la dermis y la hipodermis son las tres capas que la forman y están compuestas por células y tejidos que, entre otras funciones, proporcionan su elasticidad y firmeza característica.

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Las proteínas (el principal componente del tejido conjuntivo, cartilaginoso y óseo) son claves ahí porque juegan un papel importantísimo en su reparación y renovación. Por ello, su deficiencia influye en el tono muscular dando lugar a la flacidez.

La proporción ideal de proteínas

Deben representar aproximadamente entre un 13 y 15% de la energía total de la dieta. Para obtener esta proporción de proteínas, al menos en las tres comidas principales del día (desayuno, comida y cena) debes incluir pequeñas cantidades de este nutriente.

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Estas se encuentran principalmente en los alimentos de origen animal como carnes, pescados, lácteos y huevos.

  • Las que más te convienen son las que te aportan el pescado y el marisco. Ambos son ricos en proteínas, grasas omega 3, minerales, vitaminas... y resultan ligeros. En cuanto a la carne, ten en cuenta que además de proteínas aporta grasas saturadas, colesterol y muchas calorías. Por tanto, debes tomarla con moderación (y preferiblemente blanca) y combinarla siempre de una buena ración de vegetales.
  • Combinaciones más eficientes. Las proteínas de origen vegetal (las encuentras en frutos secos, cereales integrales y legumbre) no contienen todos los aminoácidos esenciales y conviene combinar estos alimentos entre sí para completar el contenido proteico.

Fibra para adelgazar

Seguro que has notado que cuando comes mal tu rostro se “apaga”. Si ayudas al organismo a depurarse le devolverás su luminosidad.

La fibra también te ayudará a iluminar tu rostro

La mejor forma de lograrlo es facilitar el tránsito intestinal con una correcta ingesta de fibra, que además de mejorar este aspecto, proporciona sensación de saciedad lo que ayuda a evitar una ingesta excesiva de alimentos y, por lo tanto, facilita el control del peso.

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  • La cantidad de fibra recomendada es de 25 a 35 gramos diarios. Los consigues llevando una dieta variada que incluya frutas y verduras, cereales integrales y un puñadito de frutos secos al día.
  • Para hacerlo bien... Si incorporas bruscamente fibra en tu alimentación, sobre todo si la dieta que seguías era pobre en ella, puede ocasionarte molestias gastrointestinales como gases y distensión abdominal. Lo más aconsejable es que introduzcas alimentos ricos en este componente de forma gradual y que vayas incrementando la cantidad, según se vaya adaptando tu sistema digestivo.
  • Además, no olvides beber de seis a ocho vasos de agua al día (u otros líquidos como zumos de fruta caseros, infusiones, caldos…) para evitar la posibilidad de que la fibra ingerida se compacte en el intestino provocando malestar.

Fibra: La fórmula ideal

Para obtener la fibra que necesitas cada día debes tomar:

3 piezas de fruta + 2 raciones de verdura + pan integral + 6 o 7 nueces