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Desde que la vaca o la cabra se ordeña hasta que la leche se envasa pasa por una serie de procesos que influyen en la calidad nutritiva. Varios estudios han constatado que no todas las marcas ofrecen la misma calidad.

Antes de elegir de una u otro tipo, has de asegurarte que es un producto que tiene todos los ingredientes que crees y que son necesarios para nuestro organismo.

¿ES NECESARIO BEBER LECHE?

Un primer punto polémico es que no todos los expertos consideran que sea un alimento siempre recomendado. De hecho, somos prácticamente el único mamífero adulto que la consume habitualmente.

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Según el doctor Francisco Botella, portavoz de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, “la leche no es imprescindible para una persona adulta, pero constituye una fuente de proteínas de alta calidad, de vitaminas A y D, de ácidos grasos esenciales y; sobre todo, de calcio”.

No es un alimento imprescindible, pero sí una forma muy eficaz de obtener calcio

Indudablemente, combinando de forma acertada otros alimentos, podemos obtener los mismos nutrientes. “De hecho, no hay ningún alimento imprescindible para un adulto sano, pero en el caso de la vitamina D y del calcio, obtenerlos de fuentes distintas a los productos lácteos, puede resultar más complicado y más caro”, aclara el doctor Botella.

¿TODAS LAS MARCAS de leche SON IGUALES?

Pues todas las marcas no ofrecen exactamente la misma calidad de leche. Estudios de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) constataron que, en general, todas las empresas mantienen unos impecables controles de higiene, la correcta temperatura en el transporte o la cantidad de grasa de acuerdo con el tipo de leche.

  • Sin embargo, algunas marcas añaden leche en polvo o tienen un tratamiento de temperatura diferente que elimina más nutrientes que otra.

Una vez ordeñada, la leche se centrifuga para separar la grasa (la única modificación que permite la ley). Los fabricantes no son generosos a la hora de “dejar” grasa en la leche. El resto la aprovechan para hacer mantequilla, nata montada, etc.

OJO CON LA LECHE SIN TRATAR

La leche cruda no es en absoluto aconsejable. “Es una irresponsabilidad”, zanja el doctor Botella. Además, excepto algo más de sabor por su mayor presencia de grasas, no hay prácticamente mejoras nutritivas.

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Por el contrario, puede ser un foco de microorganismos y provocar infecciones. Pueden ocasionar síntomas como diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre, dolor de cabeza y dolor corporal. En niños, embarazadas y ancianos, los problemas pueden aumentar.

La leche comercializada como "fresca" se calienta para eliminar microorganismos

Hay muy poca leche sin tratar. La leche llamada fresca tampoco lo es exactamente. Al menos pasa por el proceso de pasteurización.

  • Consiste en calentarla como mínimo hasta los 75 grados, poco antes de su ebullición. A continuación, se enfría con gran rapidez. De este modo se logra eliminar los microorganismos como bacterias, protozoos, mohos… sin modificar las características del alimento.

¿QUÉ TIPO DE LECHE ESCOJO?

Como sin un análisis químico no puedes saber qué leche es mejor (y de hecho las marcas tiene como un secreto industrial los tiempos de calor que aplican para higienizarla), elige la marca que te dé confianza.

Pero sí debes tener en cuenta qué tipo de leche te conviene.

Entera o desnatada

A la leche se le saca toda la grasa. Y se le devuelve una proporción concreta según el tipo de leche. Al perder grasa también pierde la parte proporcional de las vitaminas y ácidos grasos esenciales.

  • Entera: 3,5% de grasa
  • Semidesnatada: 1,5% de grasa
  • Desnatada: 0,1% de grasa.

“Dependiendo de las marcas, una leche desnatada tiene 6 o 7 veces menos cantidad de estos nutrientes que la leche entera y una leche semidesnatada, aproximadamente, la mitad”, explica el doctor Botella.

Fresca o hervida

  • Fresca: la tratan a 75º (pasteurizada), tiene más sabor, pero dura solo 5 días. No pierde nutrientes.
  • UHT o leche uperizada: la hierven a 150º unos segundos. Dura 3 meses y apenas pierde nutrientes, pero sí sabor.
  • Esterilizada: se vende en botella blanca. Muy hervida. Pierde vitaminas, pero dura 6 meses.

Otros valores

  • De cabra: es más difícil de encontrar y aumenta su precio. Sin embargo, es una leche más digestiva y con menos lactosa.
  • Ecológica. Es de vacas que comen pasto fresco. Según un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia tiene menos residuos químicos, pero eso no significa que vaya a tener más cantidad de vitaminas o minerales.
  • Leches vegetales: como soja, almendra o avena. En realidad no son leches, las debemos llamar bebidas vegetales.

¿ES CONVENIENTE LA LECHE ENRIQUECIDA?

La leche suplementada con calcio, puede tener un sentido si nuestra alimentación es deficitaria en calcio, bien porque tomamos pocos lácteos, bien porque tomamos poco calcio de otras fuentes alimentarias. Aunque lo mejor en estos casos sería aumentar la ingesta de alimentos ricos en calcio por si mismos.

Hay que tener en cuenta que los nutrientes no se asimilan igual de bien "añadidos" a algo que no es su propia fuente que de manera natural.

Ocurre lo mismo con otro tipo de leches enriquecidas. Si nos falta ese nutriente, una dieta rica en él puede ser más eficaz para el organismo que la leche en estos casos. Por ejemplo:

  1. Leche con fibra: lo que se debe hacer es aumentar la ingesta de legumbres o cereales integrales para tener un buen aporte de fibra.
  2. Leche con magnesio: este mineral se obtiene consumiendo plátanos, semillas de lino y sésamo, avena, chocolate, almendras...
  3. Leche con Omega-3: se encuentra en productos como los frutos secos, semillas, aguacate, nueces, pescado azul, yema de huevo...

ASÍ SE CONSERVA MEJOR

Hay una serie de factores que parecen poco importantes pero que son significativos para asegurar que no tenga problemas ni pierda propiedades.

  • Rechaza las botellas de plástico y tetrabriks con abolladuras. Puede tener una rotura (tan pequeña que no se ve) y que ya no esté bien conservada.
  • Una vez abierta, tanto si es fresca como si no, guárdala siempre en la nevera y consúmela antes de seis días.
  • Si te preocupa el medio ambiente recuerda que las botellas de plástico son más contaminantes que los tetrabriks, que se reciclan mejor.