Por Soledad López, periodista especializada en salud

Dos piezas de fruta entera al día alejan el riesgo de diabetes
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A las muchas propiedades saludables que tiene la fruta, hay que sumarle una más: ayudaría a prevenir la diabetes tipo 2.

Y serían suficientes dos piezas de fruta al día para lograrlo, lógicamente en el marco de una dieta saludable.

Eso sí, deberían ser frutas enteras, no en zumo. A esta conclusión ha llegado una investigación de la Universidad australiana Edith Cowan publicada en Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism de la Endocrine Society.

La diabetes en cifras

La diabetes es una de las enfermedades con mayor prevalencia del mundo y un importante factor de riesgo cardiovascular.

Se calcula que hay unos 463 millones de diabéticos en el mundo y para 2.045 se espera que este número aumente a 700 millones. Existen dos tipos de diabetes:

  • En la diabetes tipo 1 el cuerpo no produce insulina o produce muy poca cantidad porque el páncreas, la glándula productora de insulina, no trabaja bien. Los afectados necesitan inyecciones diarias de insulina.
  • La diabetes tipo 2 se caracteriza por la resistencia a la insulina y por un cierto déficit de esta hormona. Se desarrolla lentamente y suele ir acompañada de obesidad e hipertensión.

Pero la gran diferencia entre entre una y otra es que la diabetes tipo 2, que es la más común, se puede prevenir con buenos hábitos de vida.

Se calcula que 374 millones de personas en el mundo están en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Y aquí es donde una dieta adecuada y ejercicio son básicos para prevenir la aparición de la enfermedad.

Un 36% menos riesgo de diabetes

Para concluir que la fruta entera tiene una acción más que beneficiosa en la prevención de la diabetes, los investigadores australianos estudiaron datos de 7.675 participantes del Estudio Australiano de Diabetes, Obesidad y Estilo de Vida del Baker Heart and Diabetes Institute.

Los participantes proporcionaron información sobre su ingesta de frutas y zumos de frutas a través de un cuestionario de frecuencia alimentaria.

Al estudiar los resultados, descubrieron que los que comían más frutas enteras tenían menos de probabilidades de tener diabetes:

  • "Encontramos que las personas que consumían alrededor de 2 porciones de fruta por día tenían un 36% menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 durante los próximos cinco años que aquellas que consumían menos de la mitad de una porción de fruta por día", señala la autora del estudio Nicola Bondonno.
  • "No vimos los mismos patrones para los zumos de frutas. Estos hallazgos indican que una dieta y un estilo de vida saludables que incluya el consumo de frutas enteras es una gran estrategia para reducir el riesgo de diabetes", subraya.

La fruta mejora el control de la glucosa

Pero, ¿por qué la fruta ayuda a reducir el riesgo de diabetes?

  • Los investigadores encontraron una asociación entre la ingesta de frutas y los marcadores de sensibilidad a la insulina.
  • Esto significa que las personas que consumían más fruta tenían que producir menos insulina para reducir sus niveles de glucosa en sangre.

"Esto es importante porque los niveles altos de insulina circulante (hiperinsulinemia) pueden dañar los vasos sanguíneos y están relacionados no solo con la diabetes, sino también con la presión arterial alta, la obesidad y las enfermedades cardíacas", afirma Bondonno.

Por qué entera y no en zumo

La fruta entera tiene más beneficios que tomarla en zumo básicamente por dos motivos:

  • La fruta entera aporta toda la fibra del alimento, sobre todo si la tomas con piel. Y la fibra es un nutriente clave en el control de la glucosa porque ralentiza su liberación en sangre, con lo que se evitan picos que pueden favorecer una diabetes futura.
  • El zumo no aporta la fibra de la fruta entera, y aún menos si lo cuelas. Pero este no es el único problema. Para elaborar un vaso de zumo de 200 ml puedes necesitar 3 o 4 piezas de fruta dependiendo del tamaño. Eso quiere decir que estás consumiendo una cantidad de fructosa demasiado elevada, lo que favorecería valores elevados de glucosa en sangre.