Dra. Ana Bellón

Médico de familia y experta en Nutrición

Tener una insuficiencia cardiaca significa que el corazón no bombea la sangre al resto del cuerpo de manera tan eficiente como debería. En consecuencia, puede producirse un edema (exceso de líquido) en otras zonas del cuerpo, como por ejemplo los pulmones, el hígado o las piernas, que por eso se hinchan.

Al acumularse líquido, es muy importante controlar el que tomamos y el que eliminamos. Y ahí entra en acción la sal; nos puede hacer retener líquidos y, por lo tanto, hacer trabajar más a un corazón que ya tiene insuficiencia. Por este motivo, se recomienda no añadir sal a las comidas.

Pero eso no significa que no se esté tomando, porque los alimentos ya tienen de manera natural sodio y cloro en su composición.

El consejo es, por lo tanto, no añadir nada de sal al cocinar. Procura consumir mayoritariamente productos frescos y, si algún día optas por una conserva, lee antes la etiqueta para comprobar que es un producto bajo en sal.