Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Se detecta plástico en pescado de consumo habitual como sardinas, merluza y anchoas
iStock by Getty Images

Pescados de consumo tan habitual como la merluza, las anchoas o las sardinas del Mar Mediterráneo contienen aditivos químicos plásticos.

Afortunadamente, los niveles de plastificantes en estos peces no llegan a suponer un riesgo para la salud humana por sí solos, pero sumados a otros que se encuentran en productos de uso diario podrían serlo. Además, son un aviso de la contaminación de nuestros mares.

La contaminación por plastificantes podría ser una de las causas del declive de las poblaciones de estas especies, junto con el cambio climático y la pesquería.

Efecto de los plastificantes en la salud

Un estudio del CSIC ha destapado la existencia de estos contaminantes en peces de consumo muy habitual.

  • Los plastificantes estudiados son los ésteres organofosforados, una familia de compuestos químicos ampliamente utilizados en la industria (para plásticos, textiles, muebles, etc.).
  • Está comprobado que algunos de estos compuestos tienen efectos tóxicos sobre el sistema nervioso y endocrino y pueden afectar al sistema reproductor o tener efectos cancerígenos.

Desde el CSIC aseguran que los niveles encontrados no resultan perjudiciales para la salud por sí solos, aunque en este sentido hay estudios contradictorios al respecto.

Según una investigación publicada en Environmental Health Perspectives, la exposición a ésteres organofosforados, incluso a niveles bajos, podría dañar el coeficiente intelectual, la atención y la memoria de los niños, aunque son necesarios más estudios para confirmarlo.

Estos plastificantes se empezaron a utilizar en sustitución de otros químicos porque supuestamente no eran tan dañinos, pero con el tiempo se ha visto que no son inocuos y está por ver la afectación real que pueden llegar a tener.

De hecho, ya se sabe que el bisfenol-S (BPS) y el bisfenol-F (BPF), que surgieron como sustitutos al bisfenol A, son químicos también dañinos que aumentan el riesgo de diabetes.

plastificantes en pescados

La merluza es unos de los pescados blancos más sabrosos, bajo en calorías y digestivo. Por eso es tan habitual en las cocinas españolas.

Las anchoas son fuente de omega 3. Igual que las sardinas que, además, son el pescado azul más económico.

  • El estudio del CSIC incluye el análisis de 55 muestras correspondientes a sardinas, anchoas y merluzas recolectadas en cuatro zonas del Mediterráneo occidental, concretamente en el Cabo de Creus, el Delta del Ebro, el Golfo de Valencia y el Golfo de Alicante.
  • En todos los peces, excepto en dos, se encontraron niveles de plastificantes de hasta 73 nanogramos por gramo de músculo.

"En general, las cuatro zonas estudiadas presentaron niveles de contaminación similares, sin diferencias significativas entre sí, lo que indica un uso similar de los plastificantes en toda el área estudiada", señala la investigadora del IDAEA-CSIC Ethel Eljarrat y autora principal del estudio.

Sardinas, las más afectadas

Los investigadores observaron que, entre las tres especies, las sardinas son las que tenían una mayor cantidad de plastificantes, seguida por la anchoa y la merluza.

  • El metabolismo de cada una de las especies estudiadas explicaría por qué la sardina es la más contaminada.

Resulta curioso porque la merluza come sardinas y anchoas, pero es la menos contaminada. Esto significa que estos contaminantes no se bioacumulan a través de la cadena alimentaria, cosa que sí ocurre con el mercurio (los peces grandes acumulan más porque se comen a los pequeños).

Riesgos para la salud

Aunque el consumo de estos peces por sí solo no supone una amenaza para la salud porque el nivel de aditivos químicos plásticos que contienen es bajo, no hay que olvidar que todo suma. Así lo explica Ethel Eljarrat:

  • "La exposición humana a estos contaminantes se produce por diferentes vías como la ingestión de alimentos (y no solo de pescado), la inhalación de aire en espacios interiores y exteriores, o la ingesta de polvo, entre otros".
  • "La suma de todas estas fuentes de exposición sí que podría plantear cierto riesgo para la salud de los seres humanos".
  • "Por eso, es recomendable minimizar la exposición humana a estos plastificantes, reduciendo la contaminación en los ecosistemas marinos y previniendo un aumento de sus niveles en los peces".

Además, estos plastificantes no solo amenazan la salud humana, también son un peligro para las especies marinas.

Habrá que seguir buscando alternativas que definitivamente no sean perjudiciales para la salud. El tiempo demuestra que todas las que van surgiendo entrañan riesgos.