comer insectos

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comer insectos

En otras culturas, como en México y países asiáticos, no solo es un alimento habitual sino que gastronómicamente están considerados auténticos manjares. Pero a nosotros –excepto a los más intrépidos– aún se nos hace extraño eso de comer insectos.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los insectos ya forman parte de la dieta de 2.000 millones de personas en todo el mundo. Y este organismo lleva tiempo alabando sus propiedades nutricionales y apostando por su potencial como fuente nutritiva sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Los insectos forman parte de la alimentación de 2.000 millones de personas

De ahí que el pasado mes de enero entrara en vigor la regulación de la Unión Europea sobre nuevos alimentos, en la que se incluye a los insectos como producto apto para el consumo humano. Y algunas cadenas ya han empezado a comercializarlos en España.

Te explicamos todo lo que debes saber sobre los alimentos a base de insectos: qué cualidades tienen, qué requisitos deben cumplir y la mejor manera de consumirlos. Luego, tú ya decides...

fuente de proteínas... y mucho más

¿Pero qué es lo que los convierte en un alimento tan interesante? "El valor nutricional que podemos destacar de los insectos es el aporte de proteína que contienen", nos explica Natalia Hernández, presidenta de la Asociación de Dietistas Diplomados de Canarias (ADDECAN) y farmacéutica.

Pero también proporcionan calcio, hierro, zinc, vitaminas del grupo B y ácidos grasos poliinsaturados, "estos últimos sobre todo en estado de larva".

Aportan también minerales y vitaminas del grupo B, y carecen de grasas saturadas

Entre los pros de este “nuevo” alimento, la experta destaca que "en países no desarrollados, donde la desnutrición es importante, los insectos pueden ser una fuente proteica fundamental. Y en países desarrollados, una alternativa proteica ausente de grasas saturadas".

Y añade que también puede ser un medio más sostenible para alimentar a animales destinados a consumo humano, así como a una población cada vez mayor.

Quedan algunas incógnitas

En cuanto a los posibles contras, Natalia Hernández apunta que "todavía no sabemos si su consumo puede generar algún problema no estudiado, como es el caso de alergias o una acumulación de pesticidas". Otro tema a tener en cuenta es la repulsión que pueden causar a algunas personas.

Pueden ser una alternativa pero siempre dentro de una alimentación equilibrada

La nutricionista advierte de que "aunque los insectos se van haciendo un hueco dentro de la alimentación humana, no debemos caer en el error de consumirlos como una alternativa que deje de lado alimentos como el aceite de oliva, el aguacate o el pescado azul, ricos en ácidos grasos saludables".

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Es decir, que si los queremos consumir debe ser "dentro de una alimentación variada y equilibrada, de forma que podamos aprovechar sus propiedades".

¿Qué insectos son comestibles?

Se calcula que existen más de 1.500 tipos de insectos que se utilizan en la alimentación, sobre todo en Asia y México, aunque es una práctica cada vez más extendida.

Saltamontes, grillos y orugas son algunos de los que más se consumen

"Pero entre los más habituales, están las orugas, abejas, avispas, escarabajos, saltamontes, grillos y hormigas. Por eso, cuando pensamos en alguien comiendo insectos nos imaginamos casi siempre un grillo o una oruga", nos cuenta Hernández.

Por otro lado, la experta nos aclara que la legislación europea especifica que los insectos para alimentación humana se deben criar única y exclusivamente con residuos de origen vegetal.

¿Y cómo podemos consumirlos?

En los países en los que los insectos forman parte de la dieta habitual, los utilizan como un ingrediente más en infinidad de recetas y los consumen de mil formas diferentes (fritos, tostados, rebozados, enteros o molidos, en sopas, guisos, salsas, bebidas...). Los que los han probado dicen que son crujientes y, en contra de lo que se puede pensar, no tienen una textura ni un sabor desagradables.

Sin embargo, en nuestro entorno, donde no estamos acostumbrados a ellos, es fácil que nos asalten las dudas: ¿Y qué hacemos? ¿Cómo los cocinamos?

La industria alimentaria apuesta por "camuflarlos" en productos como barritas o snacks

"Este tema ya ha sido abordado por la industria alimentaria. La mejor opción parece consistir en que no se vean. Así que ya se comercializan barritas hechas con grillos o snacks que contienen harina de grillo", explica la dietista-nutricionista.

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  • Precisamente en esta línea, Carrefour acaba de lanzar una gama de 10 productos elaborados a base de insectos, entre los que figuran barritas energéticas, snacks, aperitivos, pasta y granolas.
  • Entre otros, se pueden adquirir gusanos búfalo con especias, gusanos molitor con ajo y finas hierbas, grillos con cebolla ahumada o barrita de chocolate negro con higos y polvo de grillo.

Según explicaciones de la empresa, los productos han sido elaborados íntegramente en Europa, con los mejores estándares de calidad. Su procesado es manual y emplean ingredientes procedentes de la agricultura ecológica.