¿Estás cansada y más irritable? Este es el mineral que te falta (y cómo puedes compensarlo)

Casi una de cada tres personas tiene una deficiencia nutricional, y que suele reflejarse con algo más de cansancio, bajada de ánimos y dolor de cabeza. Si tienes anemia no hay que dejarla pasar. Te damos nueve pistas para identificarla.

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anemia falta hierro

El 4% de las españolas tiene falta de hierro.

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Dra. Blanca Rodríguez Ayala

Medicina general

En España hemos entrado en una situación paradójica por lo que se refiere a la alimentación. Tenemos más variedad y abundancia de alimentos que nunca, y sin embargo, se registran más casos de carencias nutricionales.

Las dietas no están bien equilibradas. Es por ello que se pueden dar problemas de falta de nutrientes, la anemia. Hay uno en especial que es el más común. Es la falta de hierro.

Por qué hay más anemia entre mujeres

Se calcula que el 4% de las españolas tiene anemia ferropénica. No somos una excepción. La Organización Mundial de la Salud reconoce que la deficiencia de hierro es la carencia nutricional más habitual en todo el mundo y calcula que la sufre un 30% de la población.

La sufren tanto hombres como mujeres ya que el sangrado gastrointestinal y la malabsorción de este mineral son una de las principales causas, pero las mujeres lo padecen en un porcentaje más alto porque la menstruación es el otro gran factor de riesgo.

En los últimos años la alimentación también ha pasado a ser un factor de riesgo ya que las dietas desequilibradas (la comida ultraprocesada o rápida, las dietas excesivamente bajas en calorías o vegetarianas sin la suplementación necesaria) están teniendo consecuencias, sobre todo en la población femenina.

Prevenir la carencia de hierro y reponer su presencia cuando descienden sus niveles, es esencial para evitar alteraciones de salud de todo tipo.

Por qué es tan importante el hierro

El hierro, un componente que tu cuerpo necesita para funcionar bien y que debe ser extraído de elementos del entorno, ya que no es producido directamente por el organismo humano.

Uno de los problemas que se dan cuando falta hierro es que tu sangre pierde una parte de su capacidad para transportar oxígeno, lo cual repercute sobre cómo te sientes y el modo en el que te comportas.

A menudo, las personas que sufren anemia ferropénica no lo notan de entrada, pero si la situación no se resuelve, puede provocar varias complicaciones en todo el cuerpo.

Es muy importante que el médico analice si tus síntomas se deben a una anemia y que constate, además, que está producida por una carencia de hierro.

Aunque ese es el motivo más habitual de esta alteración, hay otros tipos de anemia que requieren tratamientos específicos.

nueve señales de falta de hierro

Al principio la anemia ferropénica puede no dar síntomas, pero si aparecen una serie de señales físicas y psicológicas que persisten a lo largo de más de dos semanas, debes consultar a tu médico.

Para entender mejor si lo que te ocurre tiene que ver con la falta de hierro, lee estas pautas:

1. Te cansas más. Cuando la musculatura no recibe oxígeno (que usa para generar energía) tú lo notas en forma de cansancio y, además, eres capaz de comprobar que tu fuerza ha disminuido significativamente en poco tiempo.

2. Falta de concentración. También es normal percibir cierta fatiga mental relacionada con la falta de concentración. Esto ocurre porque el cerebro es uno de los órganos de tu cuerpo que más energía necesitan, y la falta de oxígeno se nota mucho en el rendimiento de tus neuronas.

3. Estás irritable. La deficiencia crónica de hierro interfiere en la manera en la que tus neuronas se comunican entre sí. Hay estudios que demuestran que afecta al rendimiento cognitivo, afectándose la memoria y el estado de ánimo.

Como consecuencia aparece un estado de ansiedad e irritabilidad característico.

4. Te sientes triste. Una anemia crónica puede incluso aumentar el riesgo de sufrir una depresión.

5. Tu piel está más pálida. La hemoglobina es la que da la coloración roja a la sangre. Cuando desciende, ya sea por una falta de hierro o por otra causa, la piel se ve más pálida. Además, la pérdida de calidad de la sangre también hace que la cicatrización de las heridas sea más lenta.

6. Cabello y uñas más débiles. El pelo recibe los nutrientes a través de los vasos sanguíneos del folículo piloso. Cuando el hierro desciende (incluso sin llegar a sufrir una anemia), tu cabello lo acusa y se ve más delgado y quebradizo.

Ocurre lo mismo con las uñas, que pueden verse descamadas, abrirse en capas o presentar estrías. Cuando la anemia es crónica las uñas pueden adoptar forma de cuchara.

7. Te duele la cabeza. Este es uno de los primeros síntomas que suelen manifestar las personas que presentan una anemia mantenida. Ocurre también por la falta de oxígeno en la sangre que llega al cerebro.

8. Te dan taquicardias. Cuando es grave, la anemia ferropénica es capaz de producir taquicardias, y también palpitaciones, que desaparecen al tratarla. Si aparecen junto con mareos y dolor de cabeza, acude al médico cuanto antes.

9. Más infecciones. La eficiencia de las células encargadas de defender tu cuerpo de microorganismos invasores también puede verse afectada por la falta de energía. Por ello, la frecuencia de gripes, resfriados e infecciones en general puede aumentar con la anemia.