Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La vitamina K es buena para el corazón
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La dieta influye de forma directa en tu corazón y es bien sabido que nutrientes como el omega 3 favorecen una buena salud cardiovascular.

Pero más allá del omega 3, hay otros nutrientes protectores y que no han sido tan estudiados. Uno de ellos es la vitamina K.

Una investigación de la Universidad Edith Cowan ha demostrado que las personas que consumen una dieta rica en vitamina K tienen hasta un 34% menos riesgo de enfermedad cardiovascular relacionada con la aterosclerosis (formación de placa de ateroma).

Dos tipos de vitamina K

Existen dos tipos de vitamina K que se encuentran en los alimentos que comemos:

  • La vitamina K1 se halla principalmente en verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, lechuga…), crucíferas (coles, coliflor, brócoli) y aceites vegetales. Esta vitamina tiene un papel clave en la coagulación sanguínea. Una carencia severa aumenta el riesgo de hemorragias.
  • La vitamina K2 abunda en las carne, huevos y alimentos fermentados como el queso. También interviene en la coagulación sanguínea y unos niveles óptimos favorecen la flexibilidad de las arterias.

La vitamina K también es producida por la flora bacteriana del intestino y el hígado suele tener reservas, por lo que no suelen haber carencias.

Aún así, puede haber riesgo de déficit en recién nacidos, tras someterse a una cirugía bariátrica para tratar la obesidad, después de tomar antibióticos durante largos periodos de tiempo (destruyen la flora intestinal) y en caso de enfermedades crónicas intestinales.

Menos riesgo de aterosclerosis

Los investigadores examinaron datos de más de 50.000 personas durante un periodo de 23 años pertenecientes al estudio danés Dieta, Cáncer y Salud.

  • Concluyeron que las personas que con mayor ingesta de vitamina K1 tenían un 21% menos riesgo de ser hospitalizadas por aterosclerosis.
  • Mientras que los que consumían más vitamina K2 tenían un 14% menos riesgo.

Este menor riesgo se observó para todos los tipos de enfermedades cardíacas relacionadas con la aterosclerosis, pero en particular con la enfermedad de las arterias periféricas en un 34%.

La enfermedad arterial periférica se produce cuando hay un estrechamiento de los vasos sanguíneos fuera del corazón a causa de la aterosclerosis.

La acumulación de placa de ateroma reduce el flujo sanguíneo que llega a brazos y piernas, lo que provoca síntomas como dolor en las piernas al caminar.

Aumentar el consumo de vitamina K

Es bien sabido que la vitamina K es clave para una correcta coagulación sanguínea. Por ello es importante incluir un mínimo de verduras de hoja verde en la alimentación.

Sin embargo "existe una creciente evidencia de que la ingesta de vitamina K por encima de las pautas actuales puede brindar una mayor protección contra el desarrollo de otras enfermedades, como la aterosclerosis", señala Dra. Nicola Bondonno, primera autora del estudio.

La razón es que no solo interviene en la coagulación sanguínea:

  • "Creemos que la vitamina K actúa protegiendo contra la acumulación de calcio en las principales arterias del cuerpo que conduce a la calcificación vascular", señala la experta.

Recordemos que la placa de ateroma está compuesta por una acumulación de lípidos (colesterol) calcio y tejido fibroso.

Actualmente, la dosis diaria recomendada de vitamina K es de 90 microgramos/día para mujeres y 120 microgramos/día para hombres.

Puede obtenerse comiendo de 300 a 600 gramos al día de verduras ricas en este nutriente. Sin embargo, los investigadores sugieren que aumentar esta cantidad podría tener un efecto aún más protector frente la aterosclerosis.

más investigación

A diferencia de otras vitaminas, sobre la vitamina K todavía queda mucho por estudiar.

Las bases de datos sobre el contenido de vitamina K1 de los alimentos es muy completa, pero hay muchos menos datos sobre el contenido de vitamina K2 de los alimentos, alertan los expertos.

Además, existen 10 formas de vitamina K2 que se encuentran en nuestra dieta y cada una de ellas puede ser absorbida y actuar de manera diferente dentro de nuestro cuerpo, señalan.

En todo caso, lo que sí se desprende de este estudio es que una dieta rica en vegetales de hoja verde tiene un efecto preventivo de eventos cardiovasculares al evitar la formación de placa de ateroma.