Fíjate en los aditivos E de la etiqueta de un alimento y reduce su consumo: aumentan el riesgo de infarto y cáncer

Los emulsionantes (los E que ves en las etiquetas) son comunes en muchos productos que consumes casi a diario. Los estudios demuestran que elevan el riesgo de sufrir enfermedades. Te contamos dónde están y cómo identificarlos.

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Los aditivos sirven para dar textura y sabor a los alimentos procesados.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Los verás identificados como E y un número en la mayoría de etiquetas. Y no solo están en los alimentos ultraprocesados, también los llevan los panes, los bizcochos, las margarinas o los helados. Sirven para que los productos tengan apariencia cremosa, suave, sabores intensos y que duren, que duren mucho tiempo sin estropearse.

Los aditivos alimentarios E se clasifican en seis categorías: conservantes; colorantes; antioxidantes; estabilizantes, espesantes y emulsionantes; edulcorantes y saborizantes.

Según AECOSAN, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, "Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a los alimentos con un propósito tecnológico (para mejorar su aspecto, textura, resistencia a los microorganismos, etc.) en distintas etapas de su fabricación, transporte o almacenamiento". Y actualmente, en la UE están permitidos unos60 aditivos dentro de la categoría "emulsionantes, estabilizantes, gelificantes y espesantes.

Pero los aditivos alimentarios siempre han estado en el punto de mira. Los estudios científicos han demostrado que consumidos en exceso provocan cambios en el organismo que lo predispone a mayor riesgo de cáncer y de problemas cardiovasculares .

Emulsionantes y riesgo de cáncer

Investigaciones recientes van en la línea de que los emulsionantes podrían alterar la microbiota intestinal y aumentar el riesgo de inflamación, siendo por ello el desencadenante de ciertos tumores.

La revista PLOS Medicine publica un reciente estudio francés que ha revelado efectivamente que el consumo de ciertos emulsionantes puede estar asociado con un mayor riesgo de cáncer.

Con un estudio en 92.000 personas han visto que una mayor ingesta de monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos (E471) se asoció con un15% más de riesgo de cáncer en general, cánceres de mama (24%) y cánceres de próstata (46%).

En el caso de las mujeres en particular, aquellas con mayores ingestas de carragenanos (E407 y E407a) tenían un 32% más de riesgo de desarrollar cáncer de mama, en comparación con el grupo con menor consumo de estos aditivos.

Cómo afectan los aditivos al corazón

Por otra parte, un estudio publicado en The BMJ  demostró que el consumo elevado de 7 emulsionantes o emulgentes se asocia también con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en concreto de infarto.

Ejemplos de emulsionantes son la lecitina, la goma guar, la goma xantana, las celulosas o los polisorbatos

Los emusionantes sirven para ayudar a mezclar dos sustancias que generalmente se separan cuando se combinan, como el aceite el agua.  Se utilizan, por ejemplo, para poder moldear el chocolate en barras, para que el pan no se ponga duro tan rápido o para que los ingredientes de la mayonesa queden bien mezclados. Mejoran el sabor, la textura, el aspecto y la conservación del alimento y se añaden a muchos alimentos procesados que consumimos como pasteles, helados, chocolates, confituras, salsas, productos de panadería y bollería, margarina o platos precocinados.

Los 7 emulsionantes más sospechosos

La seguridad de los emulsionantes se revisa periódicamente mediante pruebas científicas y con estois estudios se pretende que su regulación sea todavía más restrictiva. Para arrojar luz sobre el asunto, investigadores franceses analizaron en este caso el vínculo entre el consumo de emulgentes y el riesgo de enfermedades cardiovasculares que afectan al flujo sanguíneo del corazón y el cerebro como el infarto o el ictus. El objetivo era comprobar el vínculo entre consumo de emulsionantes e inflamación vascular (aumenta el riesgo de infarto, enfermedad coronaria crónica o ictus).

Y efectivamente se descubrió una relación entre el consumo elevado de estos emulsionantes con afecciones cardiovasculares.

  • E460 (celulosa) se relaciona con más riesgo de enfermedad coronaria.
  • E466 (carboximetil-celulosa sódica) se asocia también con enfermedad coronaria.
  • E471 (monoglicéridos) se vincula con un mayor riesgo de todos los accidentes cardiovasculares estudiados.
  • E472 (diglicéridos de ácidos grasos) también se relaciona con todos los accidentes cardiovasculares.
  • E472b (ésteres lácticos de monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos) se asocia con infartos y accidentes cerebrovasculares.
  • E472c (ésteres cítricos de monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos) con la enfermedad coronaria.
  • E339 (fosfatos sódicos) también se vincula con la enfermedad coronaria. 

Aunque los autores del estudio señalan que se trata de un estudio observacional y se desconoce el mecanismo mediante el cual estos aditivos pueden aumentar le riesgo cardiovascular, insisten en que hay que evitar o reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, tanto por parte del consumidor como de la industria alimentaria.