Cuantos más radicales libres es capaz de absorber un alimento, más capacidad antioxidante tiene.

Y, según una lista elaborada por “American Journal of Clinical Nutrition”, varias de estas frutas se sitúan entre los alimentos más ricos en antioxidantes.

 

1 / 7 Cerezas, cuidan todo tu organismo

Ricas en vitaminas, dan vitalidad y refuerzan las defensas. Su consumo regular ayuda a mejorar muchos aspectos de la salud. Tan sugerente como su color es el sabor que regalan en la boca.

Aportan pocas calorías (solo 58 por 100 g) y una ración de 200 gramos proporciona la mitad de vitamina C que se requiere al día. Además son:

  • Diuréticas y depurativas. Son muy recomendables en caso de ácido úrico alto, hipertensión arterial, celulitis y otros problemas derivados de la retención de líquidos y toxinas.
  • Super Antioxidantes. Los flavonoides de alto poder antioxidante se encuentran en ellas en mayor concentración que en muchas otras frutas.
  • Alejan el dolor. Son ricas en ácido salicílico, de acción antiinflamatoria y también antirreumática.
  • Te ayudan a dormir. Aportan melatonina, una hormona que segrega la glándula pineal por la noche, cuya función es regular los ritmos del sueño.

2 / 7 Níspero, saciante y protector

Sus antioxidantes ayudan a retrasar el envejecimiento de las células y tejidos y combaten el daño que ocasionan los radicales libres.

  • Es diurético y astringente. Sus taninos combaten diarreas y el agua que contiene ayuda a eliminar líquidos. Por eso es un buen aliado en dietas de adelgazamiento.
  • Mantiene el colesterol a raya, gracias a su pectina (un tipo de fibra).
  • Es saciante. Su contenido en fibra soluble nos ayuda a sentirnos llenos durante más tiempo.
  • Cuidan la piel, la vista y el cabello. Ricos en vitaminas C y A (carotenos), contribuyen a mejorar el aspecto de nuestra dermis.

3 / 7 Ciruelas, contra el cáncer de mama

Esta fruta es el mejor laxante natural. Su alto contenido en fibra te ayuda a ir al baño cada día, sobre todo si la toma de buena mañana para desayunar, tanto fresca como seca.

  • Contra el cáncer de mama. Sus polifenoles regulan los estrógenos y podrían detener las células malignas.
  • Cuidan tus huesos. Estas mismas sustancias evitan que el hueso se deteriore y previenen la osteoporosis.

4 / 7 Frambuesas, cuidan tus arterias y tu cerebro

Estudios científicos sugieren que, gracias a sus flavonoides de acción antioxidante y antiinflamatoria, con un puñado al día se puede prevenir el desarrollo de distintos tipos de cánceres. Y además:

  • Reducen la tensión. Un estudio de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) sugiere que estas mismas sustancias presentes en los frutos rojos cuidan las arterias y bajan la tensión.
  • Rejuvenecen el cerebro. Según otra reciente investigación, tomar frambuesas ayuda a activar las células del cerebro encargadas de eliminar los tóxicos que se acumulan en sus tejidos y que podrían dañarlo. Por ello, se cree que son capaces de mejorar la memoria y combatir el envejecimiento prematuro del cerebro.

5 / 7 Mango, depurativo y cardiosaludable

Además de su sabor refrescante y su toque exótico, esta fruta concentra numerosas propiedades beneficiosas para el organismo.

Por su alto contenido en vitaminas, tiene poder antioxidante que actúa de forma eficaz contra el deterioro de las células. Pero sus beneficios no acaban aquí:

  • Es cardiosaludable. Según una investigación de la Universidad Estatal de Oklahoma (EE UU), el mango puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que es efectivo en la reducción de masa grasa y el colesterol, sobre todo en los dos primeros meses de introducirlo en la dieta de personas con obesidad.
  • Ayuda a digerir. Las enzimas que contiene ayudan a asimilar las proteínas y, por tanto, a aprovechar mejor los nutrientes.
  • Su riqueza en provitamina A y vitamina C le confiere propiedades antioxidantes y depurativas.
  • También contribuye a mantener un buen sistema inmunológico que nos defiende de infecciones.

6 / 7 Fresas, protegen tu corazón

Cómelas tres veces por semana ahora que están de temporada, puesto que eso te puede ayudar a alejar hasta un 33% el riesgo de padecer un infarto, según un estudio publicado en “Journal of the American Medical Association”.

  • Corazón sano: la fibra y el potasio que contienen también ayudan a la salud general de nuestro corazón.
  • También a tener un menor riesgo de accidente cerebrovascular, ictus o infarto cerebral.
  • Nos mantienen jóvenes: sus flavonoides, vitamina C y ácido fólico contribuyen a mantener la juventud de nuestras células y combaten el daño de los radicales libres e inhibiendo la formación de tumores.

7 / 7 Melocotón, adelgazante y anti-cáncer

Los de piel roja y pulpa amarilla son los que contienen más azúcar, pero en cualquier caso, aportan pocas calorías y además tienen un índice glucémico muy bajo, lo que significa que cuando los comes van “cediendo” sus azúcares a tu cuerpo muy lentamente. Por ello, tu nivel de glucosa se mantiene estable y no sientes ganas de picar nada durante un buen rato.

  • Sus betacarotenos son antioxidantes naturales que alejan el riesgo coronario y las enfermedades degenerativas.
  • Por otra parte, un estudio de la Universidad de Texas (EE UU) sugiere que sus antioxidantes ejercen un potente efecto protector frente al daño celular, es decir, podrían prevenir el desarrollo de cáncer.
  • También ayudan a regular el tránsito intestinal, porque te aportan mucha agua y también fibra.
  • Y además... resultan ideales también para hipertensos porque tienen mucho potasio y poco sodio

Por qué los antioxidantes son tan valiosos

Tu organismo cuenta con su propio sistema antioxidante. Y suele ser eficaz, pero los radicales libres, que son sustancias dañinas que deterioran células y órganos, acelerando el proceso de envejecimiento y favoreciendo el desarrollo de enfermedades degenerativas y cardiovasculares, no se quedan atrás.

Por eso, a veces los antioxidantes que genera tu cuerpo no son suficientes y hay que echarles una mano a través de la dieta.

Tu cuerpo ya genera antioxidantes, pero pueden no ser suficientes para luchar contra los radicales libres

Piensa que lo que comes y tus hábitos pueden favorecer la formación de radicales libres o, por el contrario, protegerte frente a ellos.

El secreto está en elegir ingredientes que te aporten una gran cantidad de antioxidantes. Estos compuestos actúan estabilizando los radicales libres, con lo que nos ayudan a retardar procesos acelerados por estos, como el envejecimiento y la aparición de enfermedades cardiovasculares, diabetes, alzhéimer, artritis o cáncer.

Tags relacionados