Lo que comemos impacta directamente en nuestras emociones porque nuestro intestino y nuestro cerebro están conectados a través de una red nervios. Cuando comemos alimentos poco saludables, principalmente azúcares, grasas dañinas y aditivos, los subproductos de estos alimentos dañan el intestino y provoca lo que se conoce como inflamación de bajo grado. Una inflamación que también afecta al cerebro y a los neurotransmisores que regulan el ánimo. Pero de la misma manera que hay alimentos que empeoran el ánimo, hay otros que lo mejoran. La psiquiatra nutricional y chef profesional formada en Harvard, la Dra. Uma Naidoo, destaca un fruto seco en concreto como uno de los mejores alimentos para combatir la ansiedad: las almendras.
Vitamina E antiansiedad
Un puñado de almendras (30 g) contienen el 40% de la necesidad diaria de vitamina E. Esta vitamina es un poderoso antioxidante que actúa como antiinflamatorio en el cerebro para reducir los efectos del estrés oxidativo.
Este antioxidante no solo ayuda a mantener la salud general del cerebro, sino que también se ha asociado con la mejora de la función cognitiva, lo que puede ser crucial para combatir la ansiedad y fomentar un estado de ánimo positivo.
Magnesio que regula el ánimo
El magnesio, otro componente esencial de las almendras, desempeña un papel crucial en el sistema nervioso. Este mineral ayuda a regular la actividad de los neurotransmisores, que son mensajeros químicos que transmiten señales en el cerebro y el sistema nervioso. Un adecuado equilibrio de neurotransmisores es esencial para mantener la calma y prevenir la ansiedad. La presencia de magnesio en las almendras puede ayudar a estabilizar el sistema nervioso, promoviendo así el bienestar emocional.
Fibra para mejorar el eje intestino-cerebro
La fibra, abundante en las almendras, no solo beneficia la salud digestiva, sino que también tiene un impacto positivo en la microbiota intestinal. Un intestino saludable se ha relacionado cada vez más con un estado de ánimo equilibrado. La conexión entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro, sugiere que una microbiota diversa y equilibrada puede influir en la salud mental. Al consumir almendras y aumentar la fibra en la dieta, favoreces la proliferación de bacterias beneficiosas en el intestino, lo que, a su vez, puede tener efectos positivos en el estado de ánimo.
Otros nutrientes para el ánimo
Las almendras contienen otros nutrientes valiosos, como zinc y vitaminas del grupo B, que también desempeñan un papel importante en la función cerebral y la regulación del ánimo. Estos componentes afectan positivamente la química cerebral y, en consecuencia, al bienestar emocional.
En conclusión, incorporar almendras en la dieta puede ser una estrategia deliciosa para mejorar la salud mental. Desde su riqueza en vitamina E hasta su aporte de magnesio y fibra, las almendras ofrecen un conjunto de nutrientes que pueden ayudar a combatir la ansiedad y promover un estado de ánimo positivo.
Además, las almendras son buena fuente de omega 9, que ayuda a mejorar los niveles de colesterol ya que aumenta el colesterol bueno o HDL. Obviamente, el consumo de almendras debe realizarse en el contexto de una dieta saludable. De nada servirá comerlas si te excedes con los ultraprocesados, los azúcares o las grasas poco saludables.