Si te entran ganas de comer cuando estás a dieta práctica este ejercicio y se te pasarán

Si sientes que te falta fuerza de voluntad cuando estás a dieta y no puedes resistirte a ciertos caprichos calóricos, prueba a realizar ejercicio intenso cuando te ocurra. La ciencia ha demostrado que esto es lo que más frena el deseo de comer.

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EVITAR ANTOJOS SI ESTAS A DIETA
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Hacer ejercicio intenso frena el deseo de caprichos calóricos.

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los caprichos por algo muy dulce o muy salado son uno de los grandes enemigos cuando estamos a dieta.

¿Cómo resistirse a cruasán de chocolate o a esas patatas fritas de bolsa? A veces, la fuerza de voluntad no es suficiente. Logras contenerte por un tiempo, pero al final cedes y sucumbes a ese capricho que arruina tu dieta.

Pero hay un remedio para controlar ese deseo incontrolable por los antojos cuando estás tratando de perder peso. Un estudio realizado en animales ha demostrado que el ejercicio intenso puede ser eficaz en este sentido.

Cuánto más reprimes el antojo, más lo deseas

Un equipo de investigadores de Universidad Estatal de Washington realizó un experimento diseñado específicamente para probar la resistencia al fenómeno conocido como "incubación del deseo".

Básicamente, este fenómeno consiste en que, cuanto más tiempo se niega una sustancia deseada, más difícil es ignorar las señales que te envía el cerebro para que la consumas.

De hecho, es algo similar a lo que ocurre en el periodo de abstinencia que sufre alguien que, por ejemplo, ha dejado de fumar. En ese periodo de abstinencia se desea con mucha fuerza la sustancia y es más fácil que se produzcan recaídas.

Obviamente, en el caso del tabaco estaríamos hablando de sustancias adictivas, aunque determinados alimentos calóricos también generan unas sensaciones de placer en el cerebro a las que resulta más difícil resistirse.

Ejercicio para controlar los antojos

El estudio de la Universidad Estatal de Washington observó que la actividad física intensa conseguía modular la fuerza con la que los animales que estaban a dieta ansiaban los antojos.

"Una parte realmente importante de mantener una dieta es tener algo de poder mental, la capacidad de decir 'no, puede que tenga antojos de eso, pero me voy a abstener'", señala Travis Brown, autor del estudio publicado en la revista Obesity.

"El ejercicio no solo podría ser beneficioso físicamente para perder peso, sino también mentalmente para controlar los antojos de alimentos poco saludables", añade Brown, investigador de fisiología y neurociencia de la Universidad Estatal de Washington.

En el experimento, el equipo liderado por Brown sometió a 28 ratas a un entrenamiento con una palanca que, cuando se presionaba, encendía una luz y emitía un tono antes de dispensar una bolita con alto contenido de grasa, algo que para estos animales es un auténtico capricho.

Luego, los investigadores dividieron a las ratas en dos grupos: uno siguió un programa de carrera en cinta rodante de alta intensidad; mientras que el otro no realizaba ningún ejercicio adicional fuera de su actividad regular.

  • A ambos grupos de ratas se les negó el acceso a los gránulos ricos en grasas durante 30 días.
  • Al final de ese período de dieta, los investigadores les dieron a las ratas acceso a las palancas que dispensaban los gránulos de grasa, pero esta vez cuando las presionaron solo dieron la señal de luz y tono.
  • Los animales que no hicieron ejercicio presionaron las palancas significativamente más que las ratas que hicieron ejercicio, lo que indica que el ejercicio disminuyó el deseo por los gránulos.

¿La comida puede ser adictiva?

El estudio de Brown sigue la línea de otros trabajos anteriores que han estudiado el fenómeno de la incubación del deseo y las formas de revertirlo.

Ejemplo de ello es una investigación de la Universidad de Minnesota que demostró que el ejercicio puede mitigar el deseo de cocaína.

Si la comida puede llegar a ser tan adictiva como las drogas es algo que no se ha demostrado, recuerda el investigador. Además, no todos los alimentos parecen tener un efecto adictivo: "nadie come brócoli en exceso", señala Brown.

Sin embargo, "las personas parecen responder a las señales, como los anuncios de comida rápida, que las alientan a comer alimentos con alto contenido de grasa o azúcar, y esas señales pueden ser más difíciles de resistir cuanto más tiempo estén a dieta", concluye.

El ejercicio ayudaría a ignorar esas señales. ¿Por qué? Este estudio no ha indagado en ello pero otros sí lo han hecho.

Una investigación de la Universidad de Nottingham ha demostrado que el ejercicio provoca cambios en la microbiota intestinal que aumentan la producción de sustancias similares al cannabis producidas por el propio organismo, los llamados endocanabinoides.

Estas sustancias tienen un efecto antiinflamatorio y, sobre todo, calmante, lo que ayudaría a frenar la ansiedad por comidas calóricas.