1 / 7 ¿Produce reacciones alérgicas?

En general, la mayoría de los estudios impiden obtener datos concluyentes sobre esta cuestión, aunque un trabajo publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology proporcionó posibles evidencias para determinar que la exposición a GMS podría ser una causa rara de urticaria.

  • En el caso de rinitis, los estudios recogidos por la EFSA concluyen que tras observar varios casos afectados de rinitis crónica, estos se asociaron a la exposición al GMS por lo que se indica que puede ser causa de rinitis.

2 / 7 ¿Ataques de epilepsia?

La evidencia científica ha demostrado que el GMS, tal y como se consume en los alimentos, no perjudica la función cerebral ni representa un riesgo para la salud pública. Según las conclusiones a las que se llegó durante la Food Additive Series de la Organización Mundial de la Salud.

  • Esta falta de evidencia fue respaldada también por el informe FASEB que no encontró pruebas que pudieran vincular el consumo de GMS con algún tipo de problemas neurológicos.
  • Hay estudios que le otorgan ciertos efectos neurotóxicos pero debería ser consumido en cantidades muy altas para que una persona sufriera esos efectos.

3 / 7 ¿Favorece el asma?

El estudio más reciente que evalúa la potencial provocación de ataques de asma tras el consumo de glutamatos no proporciona datos concluyentes que avalen esa relación causa-efecto.

  • Se han realizado estudios con ratones en los que se ha percibido este y otros efectos pero, muchos otros expertos consideran que estos estudios donde se inyecta glutamato no se pueden extrapolar al consumo humano en las dosis habituales en las que se hallan en los alimentos.

4 / 7 ¿Provoca hipertensión?

No exactamente, pero el informe sobre seguridad de los glutamatos elaborado por la EFSA ha recogido diferentes estudios donde se sugiere que hay alguna evidencia de que un alto consumo de GSM podría aumentar la presión arterial sistólica y diastólica.

  • A las personas con hipertensión o tendencia a desajustes en la presión arterial se les aconseja reducir el sodio de su dieta, por ello es mejor limitar también este condimento en estos casos de personas que ya sufren este problema.

5 / 7 ¿Mareos, cefaleas, hormigueo...?

La mayor parte de la población no experimenta ningún efecto adverso tras el consumo de glutamato, pero es cierto que hay personas especialmente sensibles a esta sustancia (el 1%) que pueden desencadenar síntomas como cefaleas, hormigueo, mareos, enrojecimiento cutáneo, especialmente en la zona de cara y cuello, tensión muscular o debilidad.

  • Hay personas sensibles a los aditivos químicos y deben mirar las etiquetas con atención a la hora de comprar productos envasados para evitarlos en la medida de lo posible. Lo mejor para ellos es consumir alimentos frescos, sin ningún tipo de procesamiento.

6 / 7 Obesidad y hiperactividad infantil

Se ha especulado con la posibilidad de que los niños metabolizan el GSM más lentamente que los adultos.  Esta es la razón por la que se ha relacionado al GMS con el TDH, pero la evidencia científica no implicó al GMS en problemas de conducta de los niños.

  • Les hace comer de más: este aditivo químico potencia el sabor y de alguna forma "engaña al cerebro" para que le guste ese producto y siga comiendo. Está demostrado que abre el apetito, así que lo que puede provocar es el aumento de las tasas de obesidad a edades muy tempranas.
  • Los alimentos que contienen glutamato son los que a la vez contienen más grasas saturadas y a menudo, azúcares.

7 / 7 ¿Nos hace aumentar de peso?

Como hemos visto, el glutamato es potenciador de sabor y si una cosa nos resulta sabrosa lo que ocurre es que comemos mayor cantidad.

  • Un estudio español demostró que el glutamato hace aumentar las ganas de comer hasta un 40%.
  • Perece que este componente afecta a la producción de la hormona leptina, la que controla el apetito y el metabolismo, que podría aumentar su producción al consumir este aditivo. 

Actualizado a

En lo referente al glutamato monosódico (GMS) parece que el verdadero problema radica en la cantidad diaria que ingerimos.

"El consumo de glutamatos es seguro siempre que sea a dosis consideradas como admisibles". Así lo afirma Antonio F. Murillo Cancho, Licenciado en Farmacia y Director del Experto Universitario en Nutrición Deportiva de UNIR, quien, eso sí, advierte que "cuando las cantidades ingeridas se sobrepasan espectacularmente, estamos hablando de más de 10 g, es decir cinco veces lo recomendado, es posible que puedan aparecer algunos de los síntomas citados", es decir, los que ya hemos mencionado.

Relacionado con este artículo

De todas formas es un aditivo que genera controversia y lo demuestra que recientemente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha pedido que se revisen los niveles admisibles de consumo de estas sustancias debido a que "el análisis de los datos reales estima que se está consumiendo más GMS (Glutamato Monosódico) del recomendado, especialmente en los grupos más expuestos (niños y adolescentes), lo cual podría provocar la aparición de ciertos efectos adversos".

Las cantidades consideradas "admisibles" cambian en niños y adolescentes, a quienes afecta más

"Estos datos se basan en que al ser un aditivo muy utilizado, una persona puede consumir una cantidad más elevada de lo admisible debido a la ingesta de varios y diferentes alimentos que lo contengan, pero no por el peligro que representa el producto en sí", concluye Murillo.

  • En la galería que acabas de ver, hemos recogido, de la mano del experto, algunos de los efectos del Glutamato Monosódico en el organismo, los cuales se basan en el dictamen científico elaborado por la EFSA para reevaluar la seguridad de los glutamatos (E 620-625) cuando se utilizan como aditivos alimentarios con fecha de junio de 2017.

¿QUÉ PRODUCTOS llevan glutamato?

Probablemente muchos más de los que piensas.

En las etiquetas puede constar como E-621 (los códigos del E-620 al E-625 incorporan algunas variedades de glutamato permitidas) pero también lo encuentras denominado proteína hidrolizada o extracto de levadura autolizada.

Este ingrediente es utilizado por la industria alimentaria sobre todo como potenciador del sabor y lo podemos encontrar, entre otros, en los siguientes productos:

  • Patés.
  • Galletitas saladas.
  • Palitos de cangrejo.
  • Salsas (de soja, de tomate)
  • Patatas fritas (de bolsa).
  • Sopas de sobre.
  • Pizzas preparadas.
  • Embutidos.
  • Muchas preparaciones de la comida china y japonesa.

Tags relacionados