Hinchazón, gases, más peso... 6 cosas que pasan cuando comes mirando el móvil

Comer mirando el móvil y sin prestar demasiada atención al plato hace que ingieras más cantidad de comida y más rápido, y disminuye la sensación de saciedad. Las consecuencias son hinchazón abdominal, gases, malas digestiones y aumento de peso.

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Maria T Lopez nutricionista
María T. López

Farmacéutica. Técnica en Nutrición y Dietética

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Hinchazón, gases, más peso... 6 cosas que pasan cuando comes mirando el móvil
iStock by Getty Images

La presencia de estímulos que distraen durante la comida aumenta el tamaño de la raciones y, por lo tanto, podría contribuir a comer en exceso y a la obesidad.

La comida, ya sea en un día especial o en un día cualquiera, debería ser un momento de relax en el que ponemos todos nuestros sentidos en los sabores, olores y texturas de los alimentos.

Sin embargo, hoy en de día es muy habitual comer mientras miramos el móvil, viendo la televisión o revisando correos electrónicos.

Un mal hábito que, tal y como revela un estudio de la Unidad de Nutrición y Comportamiento de la Universidad de Bristol, influye de forma negativa en la forma de comer, las digestiones y el peso.

Consecuencias de comer mirando el móvil

Comer mirando el móvil engorda. "La presencia de estímulos que distraen durante la comida aumenta el tamaño de la raciones y, por lo tanto, podría contribuir a comer en exceso y a la obesidad", señalan los autores de la investigación. Esto es lo que puede ocurrir si comes mirando una pantalla:

1. Afecta a la señal de saciedad y comes más cantidad

El estudio demostró que las personas que comían distraídas mientras jugaban al solitario en el móvil ingerían más cantidad de galletas pero se sentían menos saciadas. Y es que si te sientas a la mesa y prestas más atención a la pantalla que al plato ingieres alimentos de manera inconsciente y automática, sin reparar en lo que comes ni en la cantidad.

2. Comes más rápido

Si estás viendo en el móvil noticias, imágenes o cualquier otra información que te genera ansiedad, seguramente comerás más rápido.

Está demostrado que los nervios empujan a comer más rápido y a ingerir más calorías en un breve periodo de tiempo.

3. Tienes más gases e hinchazón

Comer rápido y sin apenas masticar hace que tragues aire (aerofagia), lo que provoca hinchazón abdominal, eructos, gases...

4. Digestiones pesadas

Es la consecuencia directa de comer en exceso y rápido. La comida llega al estómago poco triturada y en mayor cantidad, con lo que el estómago debe hacer un trabajo extra.

Las digestiones pesadas empeoran la circulación de retorno y favorecen las cefaleas.

5. Ingieres comida más calórica

Un estudio del Grupo de Evaluación de Determinantes de Salud y Políticas Sanitarias de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) sugiere que los niños que comen frente a una pantalla ingieren más comida basura.

Los resultados podrían ser extrapolables a adultos. Si el protagonista es el móvil, probablemente relegues a un segundo plano la dedicación que requiere preparar un menú saludable. Tampoco te concentrarás demasiado en el plato a la hora de comer, que es lo que se debería hacer.

6. Ganas peso

La ecuación es clara: si comes más cantidad, lo que ingieres es más calórico y tus digestiones son difíciles, es lógico que aumentes de peso.

La falta de atención mientras comemos disminuye la sensación de saciedad, lo que nos puede llevar a comer más de lo que realmente necesitamos y, en consecuencia, podría aumentar el riego de sobrepeso u obesidad.

Comer frente a una pantalla: las cifras

El estudio sociológico “Comer con los cinco sentidos” realizado por Maestros de Hojiblanca pone de manifiesto el uso generalizado de dispositivos tecnológicos durante las comidas:

  • 9 de cada 10 españoles (el 91,62%) observan pantallas durante alguna de las comidas que realiza durante el día.

El hecho de comer acompañados no parece ser un freno al uso de pantallas:

  • Más de 2 de cada 3 personas utilizan algún dispositivo en la cena (el 69,26%) o en la comida (el 67,10%) aunque no estén solos.

Por comunidades autónomas, los extremeños son los que más afirman ver algún dispositivo durante las comidas (97,01%), seguidos de los riojanos (95%) y los cántabros (94,44%).

  • Por el contrario, los que menos usan pantallas cuando comen son los aragoneses (85,37%), seguidos muy de cerca por los vascos (85,40%) y los baleares (85,90%).

Pese a su amplio uso, más del 87% de los encuestados es consciente de que el hecho de utilizar dispositivos electrónicos mientras come es un mal ejemplo.

  • Sin embargo, solo 3 de cada 10 conoce las consecuencias que tiene la distracción que representan las pantallas en la capacidad de disfrutar de la comida.

Cenar frente al televisor

Pese al auge de los smartphones y las tablets en las últimas décadas, el televisor sigue siendo el dispositivo que reúne a más gente a su alrededor durante las diferentes comidas del día:

  • El 75,88% de los españoles encuestados afirma ver la tele durante las comidas de la semana y el 74,92% en el fin de semana.

Además, el estudio también revela que de todas las comidas del día, es durante la cena cuando más miramos las pantallas:

  • 7 de cada 10 afirma mirar algún dispositivo durante ésta.