Es cierto que los problemas de circulación en las piernas son en parte hereditarios y que los cambios hormonales que se producen durante la menopausia pueden agravar el trastorno.

Sin embargo, está demostrado que una dieta rica en vegetales y pescado (alimentos que aportan gran cantidad de fibra, antioxidantes y ácidos grasos poliinsaturados) ayuda a reforzar el sistema venoso.

1 / 10 Elige verduras especialmente diuréticas

Si tienes tendencia a que se te hinchen las piernas porque retienes líquidos, toma cada día un mínimo de 2 raciones de verduras (es recomendable que una de ellas sea en crudo para aprovechar mejor sus nutrientes).

La mayoría de ellas son depurativas y diuréticas ya que contienen mucha agua y potasio y poco sodio. También aportan una gran cantidad de fibra (ten en cuenta que si vas mal al baño tus piernas en seguida lo notan en forma de pesadez) y antioxidantes. Y todo con una cantidad ínfima de calorías.

  • Toma a diario una ensalada... a base de lechuga, escarola, apio, berro, canónigos o espárragos.
  • Y para cenar... prepara una crema de puerros o espinacas, o unas alcachofas salteadas. Estas verduras también son especialmente diuréticas.

2 / 10 Flavonoides protectores

Tienen nombres rarísimos: quercetina, hesperidina, limoneno... pero estos flavonoides abundan en alimentos tan comunes como frutos secos, frutas, verduras, té verde o soja.

Son muy convenientes cuando se sufre mala circulación por su gran poder antioxidante. Y eso quiere decir que protegen venas y arterias del deterioro de los radicales libres. Además, tienen una acción antiinflamatoria y vasoconstrictora.

  • Que no te falten: aparte del té verde o la soja, la naranja, el limón, el pimiento, el ajo, la berenjena o el brócoli también son ricos en flavonoides.

3 / 10 Cebolla en todos tus platos

Diversos estudios revelan que comerla habitualmente, sobre todo cruda, fluidifica la sangre y previene la formación de coágulos.

¡Y es súper diurética!

4 / 10 El menú ideal que previene varices, pesadez...

Toma nota de este menú, recomedado para prevenir y/o combatir las molestias:

  • Desayuno: Infusión de té verde • Tazón de cereales integrales con arándanos y bebida de soja
  • Media mañana: Zumo de naranja casero con un par de galletas integrales
  • Comida: Ensalada de canónigos con tomate, espárragos verdes y vinagreta de aguacate • Lomo de salmón al eneldo con arroz integral • Tazón de fresas con piñones tostados y yogur desnatado
  • Merienda: Infusión de castaño de Indias • Tostada integral con puré de garbanzos
  • Cena: Crema fría de apio, cebolla, patata, caldo vegetal y cebollino picado • Tortilla de puerro y calabacín • Barquitas de nísperos con requesón.

5 / 10 El “poder” de los frutos del bosque

Seguro que has oído alguna de una vez que las antocianidinas (los flavonoides responsables del color de estos frutos) tienen un efecto anticancerígeno, potencian las defensas y previenen el envejecimiento.

Pero es que además, el consumo habitual de arándanos, moras, fresas, frambuesas, cerezas... mejora la circulación periférica, ya que protege y fortalece las paredes de los vasos capilares y venosos, y esto ayuda a prevenir las varices.

Y también son diuréticos, con lo que alivian la hinchazón.

  • Añade frutos del bosque... a los cereales del desayuno o prepara una vinagreta y agrégala a las ensaladas.

6 / 10 Plantas contra la pesadez

Si notas que se te hinchan las piernas especialmente en verano y tienes tendencia a sufrir varices y arañas vasculares, apúntate a las infusiones de plantas venotónicas.

El castaño de indias, el hamamelis o la vid roja que tonifican la pared de las venas, por lo que evitan su dilatación excesiva y favorecen la circulación de retorno.

  • Toma 3 tazas al día... en los meses de calor y te sentirás más ligera.
  • Estas plantas también se encuentran en cápsulas, pero en este caso las dosis las indica el fabricante. Pueden estar contraindicadas si tomas medicamentos como por ejemplo anticoagulantes, por lo que debes consultar con un experto.

7 / 10 Melón de postre cada día

Es un buen alivio para tus piernas: posee gran cantidad de agua y potasio por lo que es especialmente diurético.

Y, además, sus carotenos protegen las arterias.

8 / 10 El poder de la fibra de cereales integrales y legumbres

¿Sabías que, cuando no vas bien al baño, la presión que sufre tu abdomen es mayor y esto también afecta a las venas de las piernas?

  • Para evitarlo, toma cereales integrales a diario (pan, arroz, avena) y legumbres al menos 2 veces por semana.

Estos alimentos contienen entre un 11 y un 25% de fibra. Además, sus hidratos son de absorción lenta con lo que evitas ataques de hambre.

9 / 10 El efecto curativo del pescado azul

Investigadores del Hospital Uuniversitario Marqués de Valdecilla (Santander) han estudiado los efectos positivos de la caballa (un tipo de pescado azul) en la salud y han demostrado que sus ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (EPA y DHA) mejoran la circulación.

  • Y es que los lípidos de la caballa, el salmón, el atún, la sardina... no solo reducen el colesterol, sino que también tienen una acción antiinflamatoria, dilatan las venas, fluidifican la sangre y reducen el riesgo de que se formen trombos o coágulos.

10 / 10 Haz este ejercicio cada mañana y cada noche

  • Sitúate en un escalón con la mitad de los pies fuera, baja con cuidado los talones y luego súbelos.
  • Repite 10 veces cada mañana y, si puedes, también cada noche.

Con este sencillo ejercicio consigues que la sangre agolpada en los gemelos (es una de las zonas donde más se acumula, puede llegar a concentrar 250 ml) y en los pies (puede albergar unos 25 ml) suba hacia el corazón y active toda la circulación.

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Lo que debes moderar para evitar molestias

Por más que incluyas en tus menús los alimentos que te acabamos de recomendar, si no evitas algunas malas costumbres en la mesa tus piernas seguirán rebelándose.

Reduce las grasas saturadas

Junto con las trans, disparan el colesterol y el riesgo de arteriosclerosis (se estrechan y endurecen las paredes de las arterias). Además, causan obesidad, que a su vez agudiza la mala circulación.

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  • No las destierres, limítalas. Deja solo para ocasiones especiales los embutidos y también la bollería industrial y evita comer platos precocinados.
  • Siempre es mejor que sustituyas los lácteos enteros por los desnatados.
  • Y, en lugar de carnes rojas, hazte el firme propósito de aumentar semanalmente el consumo de pescado y de carnes blancas.

No te excedas con la sal

Provoca retención de líquidos e hincha tus piernas. Por eso si te excedes con el salero a la hora de preparar tus platos tienes más riesgo de problemas circulatorios.

  • Usa un “salero” de hierbas aromáticas y acostúmbrate a aderezar con ellas.
  • Y reduce el consumo de quesos curados, encurtidos o conservas, que llevan mucha sal.

Sin abusar del alcohol

Si te excedes con él, la sangre circula peor. Su abuso dificulta el retorno venoso, con lo que el corazón tiene que trabajar más y se dispara la tensión. Además, provoca enrojecimiento y un aumento de la temperatura superficial de la piel.

  • Elige bien y en la dosis correcta. Una copa de vino tinto o una cerveza (¡no más!) estimulan el flujo sanguíneo.

El café, en su justa medida

Siempre se ha dicho que la cafeína que contiene es mala para la circulación. Pero cada vez son más los estudios que avalan las virtudes del café para mejorar el flujo sanguíneo. Y todo gracias a sus flavonoides.

  • No tomes más de 2 tazas diarias porque podrías obtener justo el efecto contrario.

Las especias, mejor poco picantes

Es cierto que las especias picantes (pimienta, mostaza, chile...) tienen propiedades digestivas si se toman en pequeñas cantidades y además poseen una acción termogénica (te ayudan a quemar calorías más rápido).

Pero también es verdad que los platos muy picantes irritan las mucosas y favorecen la dilatación de las venas.

  • Evítalos si tienes tendencia a sufrir hemorroides y varices.

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Por María T. López, Farmacéutica y Técnica en Nutrición y Dietética