yogur frutas. Yogur con frutas

1 / 8 Yogur con frutas

El yogur griego tiene el doble de proteínas que el tradicional, así como calcio, vitaminas A y B12, y potasio. Puedes espolvorear una cucharada de semillas de chía o almendras fileteadas.

  • A la hora de prepararlo, ten en cuenta los gustos del niño y elige las frutas que sabes que más le gustan.
batido platano. Batido multivitamínico

2 / 8 Batido multivitamínico

Un batido de frutas es una gran opción. Una merienda cargada de vitaminas y fibra con un sabor delicioso y con muy pocas calorías.

  • Para su preparación, te sugerimos una taza de leche y media taza de fruta variada congelada y medio plátano natural.
magdalenas caseras. Magdalenas caseras

3 / 8 Magdalenas caseras

Las magdalenas son sanas siempre y cuando las hagas en casa, controles la cantidad de de azúcar que utilizas y vigiles los ingredientes. Escoge siempre la versión integral del azúcar y la harina.

  • Puedes probar a incorporar nuevos sabores dulces, como el de la zanahoria o la calabaza. Seguro que le encanta.
compota manzana. Compota de manzana

4 / 8 Compota de manzana

Los únicos ingredientes de esta deliciosa merienda son una manzana y canela. Además, su preparación es rápida y muy sencilla. Basta con pelar y cortar la manzana e introducirla en el microondas 3 o 4 minutos. Después la trituras y la guardas en un tarrito de cristal.

  • Para darle un toquecito, espolvorea la canela al gusto (del niño).
tostada aguacate. Tostada con aguacate

5 / 8 Tostada con aguacate

Una de las fuentes de hidratos de carbono y grasas saludables más importante la encontramos en el aguacate. Su color, sabor y textura encanta a los niños.

Puedes preparar una tostada de pan integral cubierta con un cuarto de aguacate.

  • También puedes añadirle un toque de color y vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C, K y E con unos tomatitos cherry.
hummus. Un platito de hummus

6 / 8 Un platito de hummus

Puedes prepararlo solo de garbanzos, el clásico. Pero también está muy rico con zanahoria o berenjena. Esta original merienda le sorprenderá, pero también le encantará y además le aportará proteína de origen vegetal, hidratos de carbono y vitaminas.

  • Si lo rematas con un chorrito de aceite, estarás añadiendo una buena dosis de antioxidantes. Y espolvoreando perejil, vitaminas y minerales.
porridge. Porridge con frutas

7 / 8 Porridge con frutas

El alto contenido en carbohidratos complejos (de lenta asimilación) de la avena facilita la obtención de energía para hacer frente al partido de fútbol o a las tardes de piscina.

  • Ya sabes que al porridge puedes añadirle casi cualquier fruta. Algunas de las que mejor combinan son la manzana y el plátano.
membrillo queso fresco. Membrillo y queso fresco

8 / 8 Membrillo y queso fresco

Con esta combinación tienes el éxito asegurado. La mezcla del sabor dulce del membrillo con el queso es perfecta para el paladar de los niños.

  • El queso, si es fresco o tierno, mejor, ya que el curado le resultará demasiado fuerte. También puedes probar algún día con el requesón.

Actualizado el

apertura merienda

La importancia de cuidar la dieta infantil

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud más graves del siglo XXI. La prevalencia no para de crecer. En España, por ejemplo, un 21,2% de niños de entre 3 y 12 años tiene sobrepeso y un 7,1% son obesos.

Relacionado con este artículo

El problema es que los expertos estiman que el 80% de los niños y adolescentes que ahora tienen sobrepeso o son obesos, si no se adoptan las medidas adecuadas, seguirán siéndolo cuando lleguen a la edad adulta.

  • Sin duda, revertir esta situación en una prioridad, tanto a nivel institucional como social, y conseguirlo depende fundamentalmente de los padres. Por ello, en esta galería nos hemos centrado en la alimentación, escogiendo 8 meriendas sanas, ricas y divertidas para los niños, que perfectamente puedes hacer en casa y compartir con ellos.

¿Por qué son nuestros hijos son obesos?

Lo cierto es no se puede hablar de una sola causa y que en la mayoría de los casos confluyen numerosos factores de riesgo. Ahora bien, una dieta inadecuada y el sedentarismo son el origen de los kilos de más, tanto en adultos como en los más pequeños.

  • Exceso de calorías. La mayoría de los niños con sobrepeso y obesidad siguen una alimentación hipercalórica, en la que abundan grasas y azúcares simples. Una dieta de este tipo suele incluir, alimentos precocinados y de comida rápida, escasez de frutas y verduras, comidas grasientas, bollería industrial, chuches, etc.
  • Demasiadas horas sin moverse. La mayor parte de su tiempo lo pasan delante de la televisión y no suelen hacer mucho ejercicio fuera de las horas previstas en el colegio.

Factores genéticos. En general, los hijos de padres obesos tienen mayores posibilidades de serlo.