Eva Carnero

Periodista

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud más graves del siglo XXI. La prevalencia no para de crecer. En España, por ejemplo, un 21,2% de niños de entre 3 y 12 años tiene sobrepeso y un 7,1% son obesos.

El problema es que los expertos estiman que el 80% de los niños y adolescentes que ahora tienen sobrepeso o son obesos, si no se adoptan las medidas adecuadas, seguirán siéndolo cuando lleguen a la edad adulta.

  • Sin duda, revertir esta situación en una prioridad, tanto a nivel institucional como social, y conseguirlo depende fundamentalmente de los padres. Por ello, en esta galería nos hemos centrado en la alimentación, escogiendo 8 meriendas sanas, ricas y divertidas para los niños, que perfectamente puedes hacer en casa y compartir con ellos.

¿Por qué son nuestros hijos son obesos?

Lo cierto es no se puede hablar de una sola causa y que en la mayoría de los casos confluyen numerosos factores de riesgo. Ahora bien, una dieta inadecuada y el sedentarismo son el origen de los kilos de más, tanto en adultos como en los más pequeños.

  • Exceso de calorías. La mayoría de los niños con sobrepeso y obesidad siguen una alimentación hipercalórica, en la que abundan grasas y azúcares simples. Una dieta de este tipo suele incluir, alimentos precocinados y de comida rápida, escasez de frutas y verduras, comidas grasientas, bollería industrial, chuches, etc.
  • Demasiadas horas sin moverse. La mayor parte de su tiempo lo pasan delante de la televisión y no suelen hacer mucho ejercicio fuera de las horas previstas en el colegio.

Factores genéticos. En general, los hijos de padres obesos tienen mayores posibilidades de serlo.

1 / 8 Yogur con frutas

El yogur griego tiene el doble de proteínas que el tradicional, así como calcio, vitaminas A y B12, y potasio. Puedes espolvorear una cucharada de semillas de chía o almendras fileteadas.

  • A la hora de prepararlo, ten en cuenta los gustos del niño y elige las frutas que sabes que más le gustan.

2 / 8 Batido multivitamínico

Un batido de frutas es una gran opción. Una merienda cargada de vitaminas y fibra con un sabor delicioso y con muy pocas calorías.

  • Para su preparación, te sugerimos una taza de leche y media taza de fruta variada congelada y medio plátano natural.

3 / 8 Magdalenas caseras

Las magdalenas son sanas siempre y cuando las hagas en casa, controles la cantidad de de azúcar que utilizas y vigiles los ingredientes. Escoge siempre la versión integral del azúcar y la harina.

  • Puedes probar a incorporar nuevos sabores dulces, como el de la zanahoria o la calabaza. Seguro que le encanta.

4 / 8 Compota de manzana

Los únicos ingredientes de esta deliciosa merienda son una manzana y canela. Además, su preparación es rápida y muy sencilla. Basta con pelar y cortar la manzana e introducirla en el microondas 3 o 4 minutos. Después la trituras y la guardas en un tarrito de cristal.

  • Para darle un toquecito, espolvorea la canela al gusto (del niño).

5 / 8 Tostada con aguacate

Una de las fuentes de hidratos de carbono y grasas saludables más importante la encontramos en el aguacate. Su color, sabor y textura encanta a los niños.

Puedes preparar una tostada de pan integral cubierta con un cuarto de aguacate.

  • También puedes añadirle un toque de color y vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C, K y E con unos tomatitos cherry.

6 / 8 Un platito de hummus

Puedes prepararlo solo de garbanzos, el clásico. Pero también está muy rico con zanahoria o berenjena. Esta original merienda le sorprenderá, pero también le encantará y además le aportará proteína de origen vegetal, hidratos de carbono y vitaminas.

  • Si lo rematas con un chorrito de aceite, estarás añadiendo una buena dosis de antioxidantes. Y espolvoreando perejil, vitaminas y minerales.

7 / 8 Porridge con frutas

El alto contenido en carbohidratos complejos (de lenta asimilación) de la avena facilita la obtención de energía para hacer frente al partido de fútbol o a las tardes de piscina.

  • Ya sabes que al porridge puedes añadirle casi cualquier fruta. Algunas de las que mejor combinan son la manzana y el plátano.

8 / 8 Membrillo y queso fresco

Con esta combinación tienes el éxito asegurado. La mezcla del sabor dulce del membrillo con el queso es perfecta para el paladar de los niños.

  • El queso, si es fresco o tierno, mejor, ya que el curado le resultará demasiado fuerte. También puedes probar algún día con el requesón.