Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Por que hay gente que siempre tiene hambre?
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Hay personas a las que les resulta muy difícil hacer dieta y perder peso porque siempre tienen hambre. Un importante estudio dirigido por el King's College London aporta una posible explicación biológica a lo que les ocurre:

  • Las personas que experimentan grandes caídas en los niveles de azúcar en sangre varias horas después de comer acaban sintiendo más hambre y consumiendo cientos de calorías de más a lo largo del día, lo que puede hacerles ganar hasta 9 kilos de peso en un año.

Así pues, las caídas de glucosa en sangre en una persona podrían convertirse en un predictor del hambre y de las calorías ingeridas.

A esta conclusión ha llegado el estudio PREDICT que se ha publicado en Nature Metabolism. Se trata del programa de investigación nutricional en curso más grande del mundo que analiza las respuestas a los alimentos en entornos de la vida real. Junto al King's College London, participan también la Escuela de Medicina de Harvard y diferentes universidades y hospitales.

estudiar los niveles de azúcar en sangre

Para encontrar una respuesta al hambre constante que sufren algunas personas, el equipo de investigación recopiló datos detallados sobre las respuestas de azúcar en sangre y otros marcadores de salud de 1.070 personas después de comer desayunos estándar y comidas que eligieron libremente durante dos semanas.

  • En total se analizaron 8.000 desayunos y 70.000 comidas.
  • Los desayunos estándar se basaban en magdalenas que contenían la misma cantidad de calorías pero variaban en la composición de carbohidratos, proteínas, grasas y fibra.
  • Los participantes también realizaron una prueba de glucosa en sangre en ayunas para comprobar cómo procesaban el azúcar.
  • Durante el tiempo que duró el estudio, los participantes usaron monitores de glucosa continuos (MCG) adhesivos para medir sus niveles de azúcar en la sangre, así como un dispositivo portátil para monitorear la actividad y el sueño.
  • También se registraron los niveles de hambre de la persona y el estado de alerta utilizando una aplicación de teléfono, y se detalló exactamente cuándo y qué comieron durante el día.

Hasta 9 kilos más en un año

Estudios anteriores que han analizado el azúcar en sangre después de comer se han centrado en la forma en que los niveles suben y bajan en las dos primeras horas después de una comida, lo que se conoce como pico de azúcar en sangre.

Sin embargo, después de analizar los datos, el equipo de PREDICT descubrió que algunas personas experimentaban caídas de azúcar significativas de 2 a 4 horas después de este pico inicial, donde sus niveles de glucosa en sangre cayeron rápidamente por debajo de lo normal antes de volver a subir.

Los investigadores comprobaron que en las personas que sufrían esas grandes caídas de glucosa:

  • El hambre aumentaba un 9%.
  • Esperaban media hora menos antes de la próxima comida en comparación con los que no sufrían esa caída de azúcar a pesar de haber comido exactamente lo mismo.
  • Consumían 75 calorías más en las 3-4 siguientes horas posteriores al desayuno y alrededor de 312 calorías más durante todo el día.
  • Este patrón alimenticio podía provocar un aumento de 9 kilos de peso en un año.

Las caídas de azúcar como predictor del hambre

Durante mucho tiempo se ha sospechado que los niveles de azúcar en la sangre desempeñan un papel importante en el control del hambre: si están altos la persona se siente llena de energía y si están bajos le acecha el hambre. Sin embargo, los resultados de estudios anteriores no eran concluyentes.

  • "Nuestro estudio demuestra que las caídas de azúcar son un mejor predictor del hambre y de la posterior ingesta de calorías que el pico de azúcar en sangre después de comer, cambiando nuestra forma de pensar acerca de la relación entre los niveles de azúcar en sangre y los alimentos que comemos", señala la Dra. Sarah Berry, del King's College de Londres.

Una ayuda si cuesta mucho perder peso

"Muchas personas luchan por perder peso y no recuperarlo, y solo unos pocos cientos de calorías adicionales cada día pueden sumar varios kilos de peso al año", alerta la profesora Ana Valdés, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nottingham, que ha dirigido el equipo del estudio.

"Nuestro descubrimiento de que las caídas de azúcar en sangre tienen un impacto tan grande en el hambre y el apetito tiene un gran potencial para ayudar a las personas a comprender y controlar su peso y su salud a largo plazo", prosigue.

Y esas caídas, según el estudio, no dependen siempre de lo que se come, de la edad, del peso corporal o del Índice de Masa Corporal.

  • ¿Qué hacer entonces si tenemos una biología que provoca esas caídas de azúcar y hace que tengamos siempre hambre y consumamos más calorías?

Los investigadores sugieren que si sabemos que tenemos esa condición es cuestión de adecuar nuestra alimentación y consumir alimentos que reduzcan al máximo esas caídas de glucosa. Los hidratos de absorción lenta como los cereales integrales o las legumbres controlan la liberación de glucosa y evitan grandes subidas y bajadas.

En todo caso, lo aconsejable es ponerse en manos de un nutricionista que nos dará las mejores pautas para atenuar esas caídas de glucosa tan intensas que nos empujan a comer más y a todas horas.