Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

¿Se deben prohibir los anuncios de alimentos poco sanos para los niños?
IStock by Getty Images

"No al empacho de anuncios". Este es el lema de la campaña que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto en marcha para que ciertos productos no puedan anunciarse si lo que se pretende con ello es fomentar su consumo entre niños y adolescentes.

  • "No es el único factor, pero es un hecho que la publicidad para niños influye en su dieta y en sus hábitos", afirman desde esta entidad.

Un paso necesario contra los kilos de más

La preocupación de la OCU por este tema no es algo que deba tomarse a la ligera, si tenemos en cuenta que el 40,6% de los escolares españoles sufre sobrepeso u obesidad según los últimos datos recogidos en el estudio Aladino.

  • De hecho, otra investigación llevada a cabo recientemente por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) sugiere que la mayor inversión en publicidad de bebidas y refrescos azucarados podría haber influido, en las últimas décadas, en el incremento de casos de obesidad infantil.

¿Qué se ha hecho hasta ahora?

Para luchar contra esta tendencia, en 2005 se aprobó la aplicación del Código PAOS, unas normas de autorregulación del sector publicitario con el objetivo de mejorar la calidad y el contenido de todo tipo de anuncios de alimentos y bebidas dirigidos a menores.

Desde la OCU sostienen que este acuerdo "se ha revelado insuficiente e ineficiente".

  • Para comprobarlo, han llevado a cabo una serie de estudios. El último, publicado en 2019 y en el que ha colaborado el Instituto de Salud Carlos III, revela que el 58% de los productos anunciados y destinados a los niños no son saludables.

Los protagonistas de más de la mitad de los anuncios son productos poco saludables

Todo esto ocurre, según la asociación,a pesar de que el Código PAOS ha sido refrendado por entidades de renombre, desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) a la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (AUTOCONTROL), pasando por las cadenas de televisión y los sectores de la restauración y la distribución de alimentos.

  • "Pese a que la teoría del Código PAOS es la adecuada, en la práctica, al ser voluntario, no se está cumpliendo", sostiene esta organización de consumidores.

¿Qué propone la OCU?

Ante este panorama, desde la OCU proponen que se establezca una nueva normativa.

  • Con esta campaña "buscamos que no se puedan anunciar a los niños los alimentos no saludables por ser ricos en grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcares simples y sal", afirman.

Claves para lograrlo

Estos son los requisitos indispensables que, para la OCU, debe cumplir la publicidad de alimentos destinada a niños y adolescentes:

  • Que sea de obligado cumplimiento, y no se base en la autorregulación de quienes forman parte del acuerdo, como ocurre hoy en día.
  • Que regule la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a menores de 15 años, sea cual sea el medio de difusión. Hasta ahora se tiene en cuenta esta edad solo en Internet: el resto de anuncios están regulados hasta los 12 años.
  • Que se prohíba la publicidad de alimentos cuyo Nutriscore sea D o E. "Esto obligaría a los fabricantes a mejorar el perfil nutricional de sus productos si quieren seguir publicitándolos", apuntan desde la OCU.
  • Que contemple todos los soportes (incluidas las apps, Internet, la promoción de eventos...) y todas las franjas horarias, no solo las de protección al menor que están establecidas en la actualidad.

    "Los menores pueden verse expuestos a la publicidad en cualquier momento del día", recuerdan.
  • Que no use personajes famosos (tanto reales como de ficción, influencers incluidos) para promover alimentos, y que tampoco se permita que aparezcan los productos en series o programas de televisión (lo que en la jerga publicitaria se conoce como product placement).
  • Que no incluya el logotipo de sociedades sanitarias ni en la publicidad ni tampoco en el etiquetado.

​En cuanto a la venta, exigen que no esté asociada, en ningún caso, a regalos o promociones que puedan incitar a los niños y adolescentes a comprar este tipo de productos poco saludables.

Si estás interesado en apoyar esta iniciativa, consulta la página web de la campaña.