1 / 8 Cocina con aceite de oliva virgen extra

Entre los muchos y valiosos beneficios del aceite de oliva, en esta ocasión, destacaremos su capacidad para prevenir las enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido en ácidos grasos que contribuyen a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), mientras que aumentan los de colesterol HDL (bueno), mejorando la circulación sanguínea y disminuyendo la presión arterial, lo que revierte en un fortalecimiento de tus riñones.

  • Se ha visto que en las poblaciones con un alto consumo de aceite de oliva la incidencia de cálculos renales es mucho menor.

 

2 / 8 Escoge pollo o pavo

Una vez detectada la presencia de los cálculos renales sería conveniente que limitaras el consumo de proteínas. Para ello, puedes reducir la ingesta de carnes, pescado, lácteos y huevos. Lo que no significa que debas eliminar estos alimentos.

  • En el caso de las carnes, da prioridad a las magras, como la de pollo, pavo o conejo.

3 / 8 Bebe agua de mineralización débil

Bebe al menos 2 litros de agua al día para diluir la orina y reducir la probabilidad de formación de piedras. Si compras agua embotellada, comprueba que sea de mineralización débil.

  • Además, para reducir el riesgo de cálculos puedes, tomar un vaso de agua templada con unas gotitas limón, cada mañana, para alcalinizar tu pH.

4 / 8 Cuidado con las verduras de hoja verde

Para evitar la formación de cálculos renales de oxalato cálcico es importante reducir al máximo el consumo de alimentos que contienen oxalato. Entre los alimentos con mayor contenido en esta sustancia encontramos las espinacas, las acelgas o el brócoli.

  • Hervir los vegetales es una manera eficaz de reducir los cálculos renales de oxalato cálcico, ya que arrastra los oxalatos al agua de cocción.

5 / 8 Atún, sardinas o caballa

La salud de tu corazón y de tus riñones está íntimamente relacionada con el tipo y calidad de las grasas que consumes. Por esta razón, conviene incluir en la dieta pescados azules como las sardinas, la caballa o el salmón por su contenido en grasas insaturadas, las cuales reducen el colesterol LDL (el malo).

  • Sin embargo, es importante que no te excedas, ya que no te conviene pasarte con las proteínas, que también contienen estos alimentos. Procura no superar los 150 gramos al día en carne, pescados o huevos.

6 / 8 Desayuna limonada natural

Puedes comenzar el día con una limonada fresca o merendar una naranja. El ácido cítrico parece que contribuye a reducir las probabilidades de desarrollar cálculos de oxalato de calcio.

  • En estudios clínicos, el ácido cítrico del jugo de limón se ha demostrado que reduce la acidez de la orina, lo cual reduce la incidencia de cálculos renales.

7 / 8 Cambia la sal por las especias

Para reducir la sal en tus comidas, recuerda que no solo cuenta la que añades a tus guisos, ya que los alimentos en conserva y los ultraprocesados contienen elevadas cantidades de este condimento. Revisa las etiquetas.

  • Puedes compensar la falta de "sabor" de tus platos añadiendo las especias que mejor se adapten a cada receta. Verás cómo en poco tiempo tu paladar se adapta y tu salud te lo agradece.

8 / 8 Añade queso a tus ensaladas

Una manera de reducir la asimilación de oxalatos por el organismo consiste en acompañar los alimentos que los contienen con otros ricos en calcio.

  • Puedes consumir lácteos como por ejemplo, leche, queso o yogur. Pero no más de 2 o 3 raciones al día, ya que debes limitar el consumo de proteínas.

Tipos de cálculos

El tamaño de los cálculos renales puede ser como un grano de arena o crecer y alcanzar las dimensiones de una pelota de golf. Ahora bien, en cualquier caso, su formación siempre es a partir de partículas que se encuentran en la orina. Lo que se traduce en que no todos los cálculos son iguales, ya que dependerá de la sustancia que lo forma. Bajo este criterio, los cálculos renales se clasifican en:

  • Cálculos de calcio. Son los más comunes, ya que el calcio forma parte de una alimentación sana.
  • Cálculos de estruvita. Se forman a partir de una infección del sistema urinario.
  • Cálculos de ácido úrico. Pueden producirse cuando hay demasiado ácido en la orina.
  • Cálculos de cistina. Son poco frecuentes.

En función de un tipo u otro, sería conveniente aumentar o limitar unos alimentos u otros.

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En la galería de este artículo nos hemos centrado en la dieta para los cálculos más comunes, los de calcio.

síntomas de los cálculos renales

¿Qué sensaciones nos alertan de la formación de piedras en el riñón? Los síntomas de cálculos renales surgen de forma repentina cuando la piedra ya es muy grande y se queda atascada en el riñón, o cuando está recorriendo los uréteres (conductos) hasta la vejiga.

Las piedras pequeñasno suelen causar problemas y muchas veces sólo se descubren durante la realización de exámenes de orina, ecografía o radiografía.

Estas son las principales señales que apuntan a la formación de cálculos en el riñón:

  • Dolor intenso en la parte baja de la espalda.
  • Orina color rosa, roja o marrón.
  • Aumento de la frecuencia urinaria.
  • Dolor al orinar.
  • Mareos o vómitos.
  • Fiebre por encima de 38º C.

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