Estrella Rubio
Estrella Rubio

Dietista-Nutricionista del Centro de Nutrición clínica y Escuela de alimentación Nutrimente

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Qué comer si tienes Helicobacter pylori
iStock by Getty Images

La infección por la bacteria Helicobacter pylori afecta a más de la mitad de la población mundial. En un 60% de los casos no provoca ningún síntoma, pero en otros erosiona la mucosa digestiva.

De hecho, la H. pylori es la causa más frecuente de gastritis. Con el tiempo puede derivar en una úlcera gástrica y a largo plazo aumenta el riesgo de cáncer de estómago. Este dato da una idea de la gravedad que puede llegar a revestir esta infección.

  • Se trata con inhibidores de la bomba de protones que disminuyen la producción de ácido del estómago y antibióticos para eliminar la bacteria. El tratamiento farmacológico es obligado cuando hay síntomas digestivos (si no los hay no es necesario), aunque no siempre consigue erradicar la bacteria porque cada vez hay una mayor resistencia a los antibióticos.

Pero, al margen del tratamiento médico, en la infección por H. pylori es muy importante seguir una pautas dietéticas para aliviar las molestias digestivas.

Debe quedar claro que la dieta no va a sustituir nunca a los medicamentos, pero si no se cuida podrían agravarse aún más los síntomas y favorecer trastornos más graves más allá de la gastritis. La dietista nutricionista Estrella Rubio nos explica qué comer en estos casos.

dieta blanda o de protección gástrica

La pauta a seguir es una dieta blanda, de fácil digestión o de protección gástrica. Así reduciremos la irritación y la inflamación de la mucosa estomacal y mejorarán los síntomas que provoca esta infección:

  • Dolor de estómago, ardor y acidez.
  • Pérdida de apetito.
  • Sensación de pesadez gástrica y de hinchazón aunque hayas comido poco.
  • Náuseas, vómitos y cansancio.

Además de mejorar estas señales, una dieta blanda puede prevenir la anemia por déficit de vitamina B12, un tipo de afección que puede aparecer si dejamos que la gastritis que provoca la H. pylori avance.

"La dieta debe seguirse durante el tiempo que dure el tratamiento para erradicar la H. pylori y poco a poco ir incorporando alimentos para que vuelva a ser equilibrada. Es muy importante llevar un control por parte de un dietista para evitar déficits nutricionales y dar suplementos si es necesario en caso de que el tratamiento se alargue", aclara Estrella Rubio.

Algunos alimentos a evitar

En lugar de empezar por lo que puedes comer, empezaremos por lo que no puedes comer. El objetivo de la dieta blanda es evitar todos aquellos alimentos que favorecen la irritación o la inflamación de la mucosa estomacal. Por tanto, hay que descartar lo siguiente:

  • El té y el café.
  • Los refrescos de cola y los refrescos en general porque todo lo que lleva gas perjudicará el aparato digestivo.
  • El alcohol.
  • El chocolate.
  • Embutidos y quesos muy curados. Tampoco conviene la carne roja.
  • Los alimentos ultraprocesados y en general todo aquello que sea muy rico en sal y azúcares.
  • Los alimentos muy condimentados, escabeches...
  • Los alimentos muy tostados pueden irritar la mucosa estomacal.
  • Las sopas muy calientes o las bebidas muy frías no convienen porque las temperaturas extremas irritan el estómago.

Qué alimentos (sanos) tampoco puedes comer

Son saludables pero durante la dieta blanda, o al menos los primeros días, conviene eliminarlos porque provocan gases o implican un mayor trabajo para el estómago a la hora de digerirlos:

  • Legumbres y cereales integrales. Son muy saludables pero conviene evitarlos porque su contenido en fibra puede provocar flatulencias, hinchazón y pesadez.
  • Frutos secos. Su contenido en grasas, aunque sean sanas, los convierte en alimentos de difícil digestión. Por eso deben evitarse durante la dieta de protección gástrica.
  • Frutas y verduras crudas. No resultan fáciles de digerir para un estómago delicado. Hay que eliminar las ensaladas con lechuga, tomate, zanahoria cruda...
  • El pescado azul. Su aporte de ácidos grasos puede dificultar la digestión.

"A medida que vayan mejorando los síntomas podrán introducirse estos alimentos. Es más, si hay alimentos que la persona tolera bien como el pescado azul pueden tomarse para que no sea tan monótona. En realidad la dieta blanda debe adaptarse a los síntomas de cada persona, que no siempre son los mismos", afirma la nutricionista.

"Es muy importante llevar un control ya que esta dieta es de por sí desequilibrada. Le faltan nutrientes como las vitaminas y minerales de la fruta y la verdura cruda. No puede alargarse en el tiempo, y si dura hay que considerar la posibilidad de suplementarla si es necesario", concluye.

También es clave controlar factores como el estrés, el sedentarismo, el alcohol o el tabaco ya que favorecen la recurrencia de los síntomas a pesar del tratamiento.

lo que sí puedes comer

El abanico de alimentos en la dieta blanda no es muy amplio, pero tus menús pueden ir más allá de la patata hervida, el arroz blanco, el pan blanco o el jamón cocido. Es importante llevar una alimentación variada en la medida que se pueda, donde tengan cabida los siguientes grupos de alimentos:

  • Frutas y verduras hervidas. Se pueden tomar prácticamente todas las frutas y verduras siempre que sean hervidas o al horno. La compota de pera o de manzana son una buena opción. Tubérculos como el boniato, la calabaza y por supuesto la patata hervidos calman el estómago.
  • Carnes blancas como el pollo, el pavo o el conejo. Cocinados preferentemente al horno o al vapor. La plancha también puede ser irritante.
  • Pescado blanco. Es la proteína más digestiva que podemos comer. Cocínalo también al horno, al vapor o en papillote.
  • Yogur desnatado, queso fresco y requesón. Conviene evitar los lácteos enteros porque son más indigestos.
  • La lenteja pelada (puedes encontrarla en algunos establecimientos), hervida y pasada por el pasapurés sería la única legumbre que se recomendaría.
  • Aceite de oliva y aguacate son alimentos grasos recomendables en pequeñas cantidades.

Uno de los síntomas típicos es la sensación de plenitud aunque se haya comido poco, por lo que es importante comer pequeñas cantidades y varias veces al día.

El caso del brócoli

La familia de las crucíferas (coliflor, col...) está desaconsejada en la dieta blanda porque provocan muchos gases, pero el brócoli es la excepción:

  • El brócoli contiene sulforafanos, un antioxidante muy potente, que según se ha demostrado podría reducir el estrés oxidativo producido por la H. pylori y la inflamación que provoca. "Es una especie de quimioprotector gástrico", afirma Estrella Rubio.

¿Las nueces como prevención de la H. pylori?

Un estudio realizado en ratones y publicado en el Journal of Clinical Biochemistry and Nutrition sugiere que consumir nueces de forma regular podría ayudar a crear proteínas protectoras y acciones antiinflamatorias en el intestino que pueden proteger contra la infección por H. pylori y, sobre todo, contra la capacidad de esta bacteria para dañar la mucosa intestinal que puede llegar a provocar un cáncer de estómago.

Se abre una nueva vía para diseñar enfoques dietéticos como alternativa a los antibióticos frente a la H. pylori, aunque a día de hoy son necesarios más estudios en este sentido.