Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La pandemia aumenta significativamente los problemas de visión
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La relación del coronavirus con los problemas oculares no ha sido un problema excesivamente estudiado durante la pandemia. En parte, porque la mayor preocupación se ha descartado: que el virus pudiera penetrar en el organismo a través de los ojos.

Otros efectos de la covid, como conjuntivitis, retinitis o neuritis (la inflamación del nervio óptico) son leves y remiten con facilidad en general.

Sin embargo, han empezado a aparecer estudios que ponen el foco de atención en los problemas de visión que pueden aparecer en el futuro, especialmente entre los niños y jóvenes.

El confinamiento aumenta la miopía

La Organización Mundial de la Salud ha avisado que tras pasar la pandemia de coronavirus vamos a empezar una nueva ola de miopía. La OMS calcula que, si no se frena la tendencia, en menos de treinta años la mitad de la población mundial será miope.

La pantallas y la falta de sol provocan el aumento de la miopía infantil

El confinamiento inicial total y luego el parcial, que nos ha complicado las excursiones y las salidas a actividades al aire libre, ha tenido un efecto significativo en la salud ocular.

El uso excesivo de las pantallas es el primer motivo: al teletrabajo o clases no presenciales, hay que sumar las relaciones sociales centradas en las redes, y el ocio, a través sobre todo de plataformas.

Sin embargo, un estudio publicado en la revista The Lancet apunta que la relación entre miopía y confinamiento está en la luz solar.

Los rayos de sol permiten que la retina libera dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que entre otras reacciones evita que el globo ocular se alargue, uno de los factores que provoca la miopía.

Más afectados los niños de 6 a 8 años

Otro análisis, llevado a cabo por oftalmólogos y epidemiólogos de la Universidad Erasmus, en Rotterdam (Países Bajos), concluía que restringir los juegos en el exterior de los niños había sido un error.

En su análisis observaban que el grupo más afectado por la miopía durante el confinamiento eran los niños de entre 6 y 8 años.

Se basan, a su vez, en una investigación china que calculaba que la miopía se había incrementado entre 1,4 y 3 veces más en este grupo de niños.

Los investigadores de Rotterdam lo atribuían a dos factores:

  • A esta edad los niños son más sensibles a los cambios ambientales y que esto afecte al glóbulo ocular. No es solo la dopamina. La distancia frente a la pantalla, el fondo de contraste o el tamaño de las letras también pueden hacer que el globo aumente.

Como sabes, la miopía es un problema de refracción: las imágenes no se enfocan sobre la retina, sino por delante de ella. La razón de este problema es que el globo ocular se alarga, como hemos mencionado antes.

  • Los niños mayores y jóvenes ya pasaban mucho tiempo mirando pantallas antes del confinamiento y los problemas de miopía en su caso vienen de lejos.

De todas formas, el estudio de The Lancet, hecho con niños y jóvenes argentinos, aseguraba que la miopía había aumentado en todas las edades de 5 a 18 años.

También aumenta la presbicia

El confinamiento también puede estar detrás de un aumento de los casos de presbicia o vista cansada.

Toda la población española mayor de 45 años tiene vista cansada

El hecho de que los adultos hayamos usado también de un modo generalizado las pantallas nos ha forzado a un mayor esfuerzo visual.

  • Las pantallas no provocan la presbicia propiamente. Es un problema asociado a la edad.

Pero los síntomas de presbicia pueden haberse hecho más evidentes entre la población que quizá ya lo tenía en cierto grado y no era consciente.

El resultado es que, según la última encuesta del Instituto ICOO prácticamente el 100% de los españoles mayores de 45 años tienen ya vista cansada.

Retrasos en las consultas

La pandemia también ha supuesto el retraso en las consultas de muchas enfermedades. Las oftalmológicas no han sido una excepción.

Según el estudio “La salud ocular en tiempos de pandemia”, del grupo oftalmológico Miranza, el 55% de pacientes que se han visto en estos meses llegan con problemas “más graves debido a la falta de controles previos.

  • Los tres trastornos que más se han visto afectados por estos retrasos son: el ojo seco, la degeneración ocular asociada a la edad (DMAE) y la miopía infantil y juvenil.

Además del uso excesivo de pantallas, el estrés pandémico, la falta de sueño, frotarse con frecuencia los ojos han sido hábitos que pueden haber afectado a la salud ocular.

El oftalmólogo Francisco Poyales, uno de los autores del estudio, recuerda que “si utilizamos pantallas de cuatro a seis horas al día es bueno usar lágrimas artificiales para lubricar el ojo”.

Y para descansar la mirada, la regla es que cada veinte minutos miremos hacia el fondo durante veinte segundos.