El ejercicio aeróbico previene y alivia las molestias del ojo seco

Realizar ejercicio aeróbico de forma regular puede ser un gran aliado para aliviar el ojo seco porque aumenta la secreción de lágrima y mejora su calidad, de forma que no se evapora tan rápido.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El ejercicio aeróbico previene y alivia el ojo seco
iStock by Getty Images

El 30% de los pacientes que acuden a una consulta oftalmológica es por problemas de ojo seco. Los síntomas más habituales son arenilla, lagrimeo, fatiga ocular...

Normalmente se trata con fármacos para lubricar el ojo, masajes e incluso existen tratamientos más sofisticados como la luz pulsada, pero podría haber una forma muy sencilla y barata de prevenirlo: practicar regularmente ejercicio aeróbico. El vínculo parece de entrada incomprensible, pero así lo han demostrado investigadores de la Universidad de Waterloo.

El ejercicio aeróbico aumenta la secreción y calidad de la lágrima, por lo que podrían un remedio natural eficaz para prevenir la sequedad ocular.

La función protectora de la lágrima

Cada vez que parpadeamos, nuestros ojos generan una especie de película lagrimal, una capa protectora que es necesaria para mantener una función ocular saludable.

Una película lagrimal saludable consta de tres capas:

  • Capa oleosa o lipídica: es la parte superficial y externa de la película lagrimal. Retrasa la evaporación de la lágrima y mantiene el ojo humedecido, lo que permite que le parpadeo sea suave.
  • Capa acuosa: es la capa intermedia y la más espesa. Formada por sales, proteínas, glucosa y electrolitos; proporciona oxígeno a la córnea y la mantiene limpia gracias a su acción antibacteriana.
  • Capa mucínica o de mucina: es la capa interna y más cercana a la córnea. Es muy delgada y debe estar bien lubricada para proteger la córnea.

Como ves cada capa cumple una función, y trabajan juntas para hidratar la superficie ocular y protegerla contra las sustancias que causan infecciones, como el polvo o la suciedad.

Síntomas de ojo seco

El ojo seco es un término que se usa para hacer referencia a las alteraciones en la película lagrimal que recubre la superficie del ojo.

Ahora bien, ojo seco no significa necesariamente que estén secos en el sentido de que no tengan lágrima.

Muchas personas diagnosticadas de ojo seco tienen lagrimeo, pero es de mala calidad.

  • Esa lágrima de mala calidad, que se evapora enseguida, puede provocar sensación de arenilla en los ojos, visión borrosa, escozor, sensibilidad a la luz, fatiga ocular al leer, ver la televisión, mirar una pantalla o conducir.

La persona con ojo seco no soporta la lentes de contacto y en algunos casos hay incluso dolor ocular.

Causas de ojo seco

Los factores que aumentan el riesgo de ojo son muy variados.

  • Algunos como la edad avanzada o la menopausia (los estrógenos actúan como un lubricante natural) no son modificables.
  • La mala alimentación, los efectos secundarios de medicamentos o la utilización de lentes de contacto también pueden favorecer el ojo seco.
  • Pero si hay un factor que ha disparado los casos de ojo seco en los últimos años es el uso de pantallas.

Al mantener la mirada fija se reduce el parpadeo, lo que favorece el problema. Por eso descansar los ojos de la pantalla es una buena solución de urgencia.

Pero si hay un deterioro de la capa lagrimal importante, esos pequeños descansos serán insuficientes.

Practicar ejercicio aeróbico podría tener un impacto mucho más beneficioso en nuestra salud ocular, según han comprobado investigadores de la Universidad de Waterloo, porque favorecería una correcta secreción lagrimal.

Detalles del estudio

"En lugar de tener que usar gotas para los ojos u otros tratamientos alternativos, nuestro estudio tuvo como objetivo determinar si permanecer físicamente activo puede ser una medida preventiva eficaz contra la sequedad ocular", señala Heinz Otchere, unos de los autores del estudio.

Para demostrarlo, estudiaron a un grupo de 52 participantes, deportistas y no deportistas, y los dividieron en dos grupos para participar en una sesión de ejercicio.

  • Los participantes en el grupo de los deportistas hacían ejercicio unas cinco veces por semana, mientras que los participantes que no eran deportistas hacían ejercicio como mucho una vez por semana.
  • Los investigadores realizaron exámenes visuales antes y cinco minutos después de cada sesión de ejercicio, donde se evaluaron la secreción de lágrima y el tiempo que tardaba en evaporarse.

Al analizar los resultados, los investigadores comprobaron que el grupo de los deportistas tenían más cantidad de lágrima tras el examen y la estabilidad de la película lagrimal también era mayor.

El estudio demuestra que practicar ejercicio aeróbico (por ejemplo caminar a paso ligero) 30 minutos diarios 5 días a la semana puede ser una buena prevención y remedio natural para el ojo seco.