Asesorado por Alfons Bielsa, Presidente del Col·legi Oficial d’Òptics Optometristes de Catalunya.

Por Nuria Blasco

gafas progresivas

Las lentes progresivas han gozado durante muchos años de una mala fama ya que, debido a los primeros diseños y a una tecnología que nada tiene que ver con la actual, costaba mucho acostumbrarse a ellas por la sensación de mareo que causaban.

  • Sin embargo, hoy en día, realmente pocas personas no consiguen adaptarse a las lentes progresivas.

El Presidente del Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Catalunya, Alfons Bielsa, nos cuenta a quienes van dirigidas este tipo de gafas y nos da las claves para un buen proceso de adaptación.

¿Qué son las gafas progresivas?

Son monturas con lentes oftálmicas diseñadas para optimizar la visión de lejos y cerca, o en visión intermedia, compensando los defectos de refracción ocular a diferentes distancias.

La gran ventaja de las lentes progresivas es que nos permiten realizar diferentes actividades simultáneamente sin cambiar de gafas constantemente.

Están diseñadas para optimizar la visión de lejos, de cerca y en visión intermedia

Pero hay que tener en cuenta que este tipo de lentes tienen varios focos y unas superficies ópticas complejas, por lo que requieren una cierta adaptación.

A quién van dirigidas

Van dirigidas, especialmente, a las personas con presbicia, lo que popularmente se conoce como vista cansada.

  • La presbicia aparece a partir de los 40 años por una falta de elasticidad del cristalino –la lente natural del ojo que permite enfocar a diferentes distancias–, lo que conlleva una dificultad creciente con la edad para enfocar los objetos en distancias próximas.
  • La presbicia aparece independientemente del estado refractivo del usuario, ya tenga miopía, hipermetropía y/o astigmatismo.
  • Por tanto, la lente progresiva o multifocal es ideal si se sufre presbicia combinada con algún otro tipo de defecto visual porque se corrige todo con las mismas lentes. Es decir, compensa todos los defectos refractivos para todas las distancias.
  • Puntualmente se prescriben para el control de la progresión de la miopía escolar.

Es clave que las gafas sean personalizadas

El diseño de una lente progresiva o multifocal es altamente complejo y sofisticado.

Existen en el mercado actual diferentes tipos de lentes progresivas, con múltiples diseños y calidades, por tanto podemos encontrar lentes muy básicas, con campos de visión reducidos, mayores distorsiones laterales y gran sensación de balanceo, frente a lentes personalizadas que minimizan estos molestos efectos y optimizan la visión.

Unas gafas de calidad tienen un menor balanceo, menos distorsión del espacio y zonas más amplias de visión

Hay que tener en cuenta una consigna: cuanto mayor sea la calidad de las lentes progresivas, mejor será la adaptación ya que una gran parte de las inadaptaciones pueden originarse porque no se utilizan lentes progresivas personalizadas y de gama alta.

  • Es mucho más fácil adaptarse a productos de calidad, por presentar un menor balanceo, una menor distorsión del espacio y unas zonas amplias de visión.
  • Es importante recalcar que el éxito en la adaptación de las lentes progresivas no solo está condicionado por la calidad del producto en sí, sino por el tallado, montaje y centrado de las lentes, ligado a la prescripción óptica adecuada, y al asesoramiento profesional del óptico optometrista.

La montura más adecuada

La montura no debe ser excesivamente pequeña para poder aprovechar bien todo el campo de visión a diferentes distancias.

  • Además, tiene que ser de calidad para poder usarla con comodidad y, dado que la usaremos muchas horas seguidas, de durabilidad y eficacia. Los desajustes o la deformación de la montura pueden originar descentramientos indeseables y por tanto disconfort visual.

Ventajas y desventajas de usar este tipo de gafas

Ventajas

  • Dispondremos de unas gafas para todo, con una buena visión de lejos, intermedia y cerca. De ahí el nombre de lentes progresivas, por la transición de las dioptrías (potencia) desde lejos a cerca, de manera progresiva.
  • Nos permiten realizar actividades simultáneamente de lejos, de cerca, o en visión intermedia, sin tener que cambiar de gafas.
  • Son estéticas. No se nota que son progresivos, al contrario del tradicional bifocal, cuyo segmento de cerca se distingue perfectamente.
  • Pueden ser ligeras y si son de alta gama, la visión es de gran calidad, al igual que los tratamientos (antirreflejantes, color, luz azul pantallas…)
  • Pueden oscurecerse con el sol, con lo que evitamos llevar otras gafas de sol o bien como gafas graduadas de sol (nos permitirán leer en una terraza a pleno sol, por ejemplo).

Inconvenientes

  • El campo de visión de cerca es menor que con unas gafas monofocales para cerca, aunque estas mismas producen visión borrosa de lejos, por lo que hay que quitar y poner constantemente.
  • Al mirar lejos por la parte inferior, por ejemplo, desde una balcón o ventana hacia abajo, vemos borroso, puesto que miramos por el segmento de cerca.
  • Si miramos la pantalla de un ordenador por la zona de lejos, la podemos ver más o menos borrosa porque no usamos la zona de visión intermedia, situada ligeramente más abajo. Es importante el consejo profesional, puesto que existen lentes progresivas para trabajar con el ordenador, y criterios ergonómicos complementarios en cuanto a la posición de la pantalla, tanto a distancia como en altura para que esto no ocurra.

cuánto tiempo dura el periodo de adaptación

En general en una o dos semanas la adaptación ya es satisfactoria, aunque hay personas que se adaptan totalmente al segundo o tercer día de uso.

En general no se tarda más de una semana o dos en acostumbrarse

El proceso de adaptación pasa sobretodo por el asesoramiento profesional, a partir de las necesidades y exigencias del usuario. El óptico optometrista debe dar unas pautas no solo de uso, sino explicando que es normal y que no es normal en el proceso de adaptación de las lentes progresivas.

Existen varios factores que condicionan la adaptación a estas lentes como:

  • Si es la primera vez que se usan progresivos.
  • El tipo de error refractivo (graduación).
  • La diferencia entre las dioptrías de ambos ojos.
  • La visión binocular (coordinación de ambos ojos).
  • La ocupación de la persona.
  • El carácter y las expectativas del usuario.
  • También es importante la calidad de las mismas y el ajuste preciso de las gafas en la cara del usuario. De ahí el papel clave del óptico optometrista en todo el proceso.

Algunas personas no consiguen adaptarse

Un porcentaje muy bajo no consiguen adaptarse. Sin embargo, actualmente, es poco probable no poder atender y solucionar un problema de adaptación, dado el nivel general del óptico optometrista, la tecnología actual y los productos existentes en el mercado.

  • Pueden existir problemas de visión binocular o de coordinación entre los dos ojos, por ejemplo, una insuficiencia de convergencia ocular, que podría dificultar la adaptación.

De ahí la importancia de un completo examen visual para descartar una inadaptación por problemas de visión binocular (el trabajo de ambos ojos al mismo tiempo).

Claves para hacer más eficaz este proceso

  1. Tener en cuenta los consejos del óptico-optometrista, después de exponer nuestras necesidades visuales y problemas de visión que experimentamos lo que facilitará al máximo el proceso de adaptación.
  2. A los pocos días se puede requerir algún reajuste de las gafas, ante la persistencia de una posible falta de adaptación. Pequeños ajustes de las gafas producen grandes mejoras como, por ejemplo, la inclinación del frente de las gafas, la curvatura, el apoyo de la nariz, etc.
  3. Paciencia en adaptarnos y constancia: hay que usarlas de manera continuada aumentando el número de horas a medida que van pasando los días.
  4. No fijarnos en los posibles defectos de balanceo y distorsión de las imágenes, puesto que es normal en la adaptación inicial.
  5. Saber que cuanto mayor sea la diferencia entre lejos y cerca, más dificultades en la adaptación, pero hemos de "programar" nuestra mente para entender que es pasajero y más temprano que tarde nos acostumbraremos a las lentes progresivas.
  6. Hay que pensar que, en un periodo a corto plazo, ni seremos conscientes de que usamos lentes progresivas. Esto significará que ya estamos adaptados.

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