cancer ojo

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cancer ojo

El anuncio por parte de una cara conocida y popular como la de Ivonne Reyes de que le han de operar de un tumor ocular hace que surja la duda de cómo es esta enfermedad y a quien le puede ocurrir.

Pese a no ser un tipo de tumor muy conocido, es relativamente frecuente. Los tipos de tumores varían y la mayoría son benignos, aunque también los hay cancerosos, con riesgo de metástasis.

LOS TIPOS MÁS HABITUALES DE TUMOR

El tumor depende en buena parte del lugar dónde se localice.

  • En el exterior del ojo: suelen ser causados por una exposición excesiva al sol. Aparecen en los párpados o en la mucosa del ojo, la conjuntiva. Se notan a simple vista. Estos son de los más frecuentes. Un análisis del tejido nos indicará si es un simple quiste o un tumor maligno, es decir, un melanoma.

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  • En el iris: son menos habituales y en muchas ocasiones puede ser también un melanoma por la exposición al sol. Se puede detectar por un cambio de forma, un bultito en el iris. Al ser la parte coloreada del ojo, es también relativamente fácil de detectar.
  • En el interior del glóbulo: Se producen en la retina y, más habitualmente, en la coroides, que es la capa que está detrás de la retina. Puede ser benigno o maligno. El problema es que se detectan muy tarde.

¿CÓMO SE DETECTAN ESTOS TUMORES?

“Generalmente el paciente no nota nada hasta que el tumor ha avanzado bastante y empieza a quitarle una parte del campo de visión, que puede ser tanto por arriba como por abajo”, reconoce el doctor Sánchez Ávila, especialista en superficie ocular y retina en las clínicas Oftalvist.

En los tumores internos no notas nada hasta que son grandes y te restan visión

  • A veces el origen de este tumor es otro cáncer que forma metástasis en el ojo.
  • Un 10% de los tumores con metástasis afectan al ojo.
  • Los más habituales son el de mama, en la mujer, y el de pulmón, en el hombre.

PRONóSTICO Y TRATAMIENTO del tumor ocular

Los de superficie tiene un pronóstico muy bueno. Como se detectan a simple vista, no suele avanzar mucho y básicamente consiste en quitarle la lesión al paciente.

Los que afectan al iris son de los dos tipos, unos son de buen pronóstico y otros no tanto.

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Los tumores de la parte interna tienen un pronóstico más serio, dado que se suelen detectar más avanzados. “Van a requerir cirugía para retirar la parte de la retina o la coroides afectada y muchas veces también tratamiento de braquiterapia”, señala el doctor Sánchez.

  • La braquiterapia es una radioterapia interna, en la que se coloca un implante radiactivo junto a la zona afectada.

LOS TUMORES internoS MÁS COMUNES

En el caso de los tumores internos, hay una gran variedad de patologías que solo el análisis del especialista podrá detectar y en según que casos, si hay o no metástasis, requerirá una mayor o menor intervención, en algunos casos de varios especialistas. Por ejemplo, los llamados cánceres vasculares no requieren radioterapia, sino que pueden tratarse con quimioterapia o láser.

Los tumores se tratan con cirugía, quimio, radioterapia o láser

Los tumores internos más comunes son:

  • Hemangioma de coriodies: es un tumor benigno, en el sentido que no provoca metástasis. El problema es que tiene un crecimiento rápido y puede afectar al nervio óptico y bloquear la visión de ese ojo.
  • Melanoma: es el más conocido por ser el del cáncer de piel. También se produce en los tejidos del ojo y el más común es el que afecta a la coroides.
  • Retinoblastoma. Se detecta sobre todo en la infancia y suele ser antes de los dos años. El pediatra puede sospecharlo por un reflejo blanco en la pupila. La mitad de los casos son por herencia genética. No es muy común, hay un caso por cada 15.000 nacimientos.

¿cómo se puede prevenir?

La principal opción es proteger los ojos de una exposición excesiva al sol, utilizando gafas adecuadas y gorras o viseras.

  • La mayoría de los tumores del interior del ojo no se pueden prevenir (el retinoblastoma infantil es el que tiene un mayor componente hereditario).
  • Cuando te pongas ante el espejo, repasa que no aparezca ningún bulto extraño alrededor del ojo ni en el iris.
  • Este tipo de tumores suelen presentarse con mayor frecuencia en mayores de 40 años.

A partir de los 50 años hay que hacerse una revisión ocular anual

  • Haz una revisión preventiva una vez al año, que incluya una dilatación de la pupila y la observación del fondo del ojo, especialmente a partir de los 50 años. “Es la única manera de detectar un tumor interno en un tiempo prudencial”, añade el doctor Sánchez.
  • Si ves una especie de cortina fija que te obstaculiza la visión, debes ir lo antes posible al oftalmólogo para que te mire. En ese caso el tumor ya es grande.

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