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Sin duda, uno de los principales avances en cáncer de mama en las dos últimas décadas es el diagnóstico precoz, ya que ha mejorado muchísimo el pronóstico de la enfermedad, y así lo reconocen prácticamente todos los oncólogos.

El Dr. Antonio Tejerina Bernal, jefe de la Unidad de Cirugía Plástica del Centro de Patología de la Mama Fundación Tejerina, afirma que "esto ha sido posible porque la mujer ha comprendido que la prevención es clave: acude a sus revisiones ginecológicas de forma periódica y eso permite que se detecten tumores en fases muy iniciales.

Cada vez se operan menos tumores en fases avanzadas

Ya no es tan común que la mujer acuda a consulta porque se ha encontrado un bulto ya que llega antes de que ella misma lo detecte. Por eso los que operamos cánceres de mama cada vez vemos menos tumores en fases avanzadas o con afectación axilar, que son más difíciles de curar".

El debate del sobrediagnóstico

Sin duda este panorama es positivo, pero abre otro debate: el del sobrediagnóstico, es decir, ¿es cierto que se diagnostican (y se tratan) tumores en fases tan tempranas que resulta difícil saber hacia dónde habrían evolucionado?

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Ante esta pregunta, la Dra. Mar Vernet, coordinadora de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital del Mar, reconoce que "los programas de cribado y la tecnología de la que dispone la sanidad pública permiten detectar tumores muy pequeños y eso es un gran paso. El problema es que a día de hoy no tenemos una herramienta que nos permita calcular cómo va a evolucionar exactamente ese tumor o si esa evolución va a ser tan lenta que quizá nunca ponga en peligro la vida de la mujer".

En busca de la prevención personalizada

Contar con este test de riesgo, como ocurre en el caso del infarto (la calculadora cardiovascular REGICOR evalúa el riesgo de infarto en 10 años según los valores de colesterol, tensión...), sería ideal para hacer una prevención personalizada.

Sería ideal contar con un test que calculase el riesgo exacto

Esta herramienta no existe para el cáncer de mama, pero sí se sabe con certeza que hay una serie de factores que lo aumentan. Y hay estudios pioneros en este sentido, como el europeo My PEBS (My Personal Breast Screening), que sugiere que los programas de detección se diseñen en función del riesgo de cada mujer.

Controles en función del riesgo

El estudio My PEBS establece cuatro categorías de mujeres según el riesgo y, en función de ello, recomienda una frecuencia de mamografías.

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  • Mujeres de muy alto riesgo. Aquellas que tienen una mutación en el gen BRCA1 y BRCA2. Según este estudio se aconseja mamografía y resonancia anual a partir de los 40 años o incluso antes (en función de la edad a la que la familiar cercana sufrió cáncer).
  • Mujeres con alto riesgo. Las que tienen más casos en la familia, aunque no haya unos genes identificados. También si los senos son muy densos con antecedentes de lesiones de hiperplasia atípica. Se recomienda una mamografía anual a partir de los 40 años.

Solo un 5-10% de los tumores son hereditarios

  • Mujeres con riesgo medio. La edad, de por sí, ya es un factor de riesgo. Por eso entre los 50 y los 74 años se sugiere una mamografía cada 2 años.
  • Mujeres con bajo riesgo. Entre 40 y 50 años sin ninguno de los factores anteriores. My PEBS sugiere un control mamográfico cada 4 años.

¿Tener la mama densa implica que tengo que vigilar más?

La mayoría de las mujeres tienen la tendencia de asociar la densidad mamaria con un mayor riesgo de cáncer de cáncer de mama, pero esto requiere matices:

  • Por debajo de los 50 años, la mayoría de las mujeres tienen las mamas densas porque hay un estímulo hormonal. Si la mamografía revela que las mamas tienen esta característica no hay por qué alarmarse de entrada.

La mujeres menopáusicas con la mama densa sí tienen más riesgo

  • El problema surge cuando, llegada la menopausia, la mama sigue siendo densa ya que lo normal es que, al desaparecer el influjo hormonal, se sustituya el tejido glandular (denso) por tejido graso. Las mujeres con mamas densas tras la menopausia sí necesitan más vigilancia, asegura la Dra. Vernet.