Asesorado por

Dra. María Laplana

oncóloga adjunta del Servicio de Oncología Radioterápica del ICO l'Hospitalet

Por

Soledad López

periodista especializada en salud

Radioterapia cáncer de mama
iStock by Getty Images

La gran mayoría de las mujeres que se someten a una cirugía para extirpar un tumor de mama reciben posteriormente radioterapia para reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca.

La más conocida y habitual es la llamada radioterapia externa, que es efectiva pero comporta irradiar todo el pecho, con los efectos secundarios que ello conlleva.

Pero hay otras "radioterapias" como la braquiterapia o irradiación parcial de la mama –APBI (Accelerated Partial Breast Irradiation por sus siglas en inglés)– que consigue resultados similares pero reduce la toxicidad.

Con la braquiterapia los efectos secundarios para la paciente son mucho menores. También necesita menos sesiones.

Así lo ha demostrado un estudio de la Unidad de Braquiterapia del Servicio de Oncología Radioterápica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) liderado por la oncóloga María Laplana. La Dra. Laplana explica a Saber Vivir los detalles y ventajas de esta técnica.

Efectos de la radioterapia externa

La radioterapia externa es el tipo más común de radioterapia. Básicamente consiste en emitir haces de radiación, yas sean fotones o electrones, desde el exterior para tratar la zona afectada por el tumor después de extirparlo en la cirugía.

El problema de esta técnica, explica la Dra. Laplana, es que los rayos X tienen que atravesar la piel, por lo que va dejando efectos indeseados por donde pasa: piel enrojecida, hiperpigmentación, descamación...

Además, tiene sus limitaciones porque al emitir radiación en toda la zona del tumor hay que evitar que esta afecte a los órganos cercanos: si se trata del pecho izquierdo habrá que tener cuidado con el pulmón o el corazón, y si es la mama derecha la limitación será el corazón.

Qué es la braquiterapia

La braquiterapia o irradiación parcial de la mama (APBI) consiste en introducir unos catéteres (tubos plásticos) dentro de la región donde estaba el tumor para irradiar justo esa zona.

"La implantación de los catéteres puede realizarse en el misma cirugía de extracción del tumor o después de que la mujer haya sido operada y la cicatriz esté cerrada", explica la Dra. Laplana.

  • Tanto en un caso como en otro, a través de estos catéteres se administra la radiación en el área de potencial recaída.
  • Puede realizarse en una única sesión (suele hacerse en pacientes de más edad) o bien en 8 sesiones que se realizan en 4 días.

La radioterapia externa tradicional necesita entre 15 y 25 sesiones, y en ocasiones puede alargarse hasta 33 sesiones dependiendo del tumor.

Por tanto, la braquiterapia es un tratamiento más localizado y más corto, ya que permite administrar una mayor dosis de radiación sin miedo a dañar órganos adyacentes. Y la efectividad es la misma, según ha demostrado el estudio del ICO l'Hospitalet.

Menos efectos secundarios

Pero la ventaja para la paciente no radica solo en que el tratamiento con braquiterapia es más corto. Los efectos secundarios también son mucho menores.

Los efectos adversos de la radioterapia externa son proporcionales a la zona irradiada. Si es una mama muy grande, serán mayores esas secuelas.

Pero en la braquiterapia, al ser localizada, los efectos secundarios se reducen porque se concentran justo en la zona irradiada. Aquí no hay riesgo de tocar las costillas, el corazón o el pulmón.

La piel tampoco se ve afectada porque los catéteres se implantan de tal manera que la irradiación se practica a un centímetro de la piel.

La única consecuencia observada es que hay un cierto endurecimiento de la zona (fibrosis), algo que también ocurre en la radioterapia externa.

cuándo aplicar la braquiterapia

Los tumores de mama que pueden beneficiarse de la braquiterapia son los siguientes:

  • Tumores de mama que se encuentran en estadios iniciales (de menos de 25 mm que no tienen el ganglio centinela afectado).
  • Pacientes que han presentado una recaída en la misma mama. En estos casos, la braquiterapia da buenos resultados y puede evitar la mastectomía.

"La braquiterapia ofrece los mismos resultados que la radioterapia externa pero es un tratamiento más corto y con menos efectos secundarios. Es importante ofrecerlo a las pacientes en la medida que sea posible", señala la Dra. Laplana.

El estudio del ICO

Los beneficios de esta técnica son bien conocidos pero, tal y como explica la Dra. María Laplana, no existían referencias de estudios realizados en España con pacientes de aquí.

La Unidad de Braquiterapia del Servicio de Oncología Radioterápica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) ha llevado a cabo el seguimiento de 289 pacientes tratadas con irradiación parcial de mama entre 2004 y 2017 con el fin de evaluar la efectividad y la seguridad del tratamiento.

Los resultados de este estudio, el primero de estas características que se realiza en España y uno de los cinco estudios unicéntricos mayores realizados hasta la fecha en este ámbito, se han publicado recientemente en la revista científica Brachytherapy Journal.

Según el estudio, la supervivencia global a los 5 años de las pacientes tratadas con braquiterapia fue del 96% y el control local de la enfermedad se sitúa en el 99%. Unos resultados excelentes que confirman la seguridad y eficacia de esta técnica, incluso en pacientes de edad avanzada y frágiles.

La Unidad de Braquiterapia del ICO cuenta con casi 20 años de experiencia en el campo de la irradiación parcial de mama. A pesar de los beneficios de la técnica, solo hay tres centros públicos en España que la practican, uno de ellos el ICO l'Hospitalet.