Un compuesto del brócoli protege del cáncer

Investigadores japoneses han descubierto que un compuesto químico del brócoli ataca las células cancerígenas y provoca su muerte. El hallazgo puede ayudar a desarrollar fármacos más eficaces contra el cáncer.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Un compuesto del brócoli provoca la muerte de las células cancerígenas
iStock by Getty Images

El brócoli no solo aporta propiedades nutricionales saludables. Contiene un compuesto que podría servir para desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer.

Investigadores de la Universidad de Hiroshima han descubierto el mecanismo mediante el cual este compuesto provoca la muerte de las células cancerígenas.

El hallazgo se ha publicado en PLOS One y podría ser útil en la lucha de tumores tan comunes como el de mama, próstata y colon.

Compuesto anticancerígeno

El compuesto del brócoli al que nos referimos se llama DIM (3,3'-diindolilmetano) y lo que hace es provocar la muerte controlada de la células cancerígenas, como si el propio organismo las destruyera.

De hecho, a diario se generan células anómalas pero son destruidas de forma natural, evitando así la formación de tumores.

Aunque son más conocidos los estudios con ratones, los investigadores han hecho el experimento con levadura de fisión, también muy utilizada en trabajos de laboratorio.

La levadura de fisión (levadura Schizosaccharomyces pombe) es un organismo que va bien para estudiar el ciclo celular y puede usarse en ensayos genéticos, bioquímicos y celulares relativamente rápidos y económicos, además de para buscar nuevos fármacos antitumorales.

Queda por ver si este mecanismo inducido por el DIM del brócoli se produce también en humanos.

Cómo ataca las células tumorales

Gracias al experimento, los investigadores descubrieron que este compuesto químico del brócoli daña la membrana nuclear de la célula.

Hay que aclarar que la membrana nuclear de una célula es la que encierra toda su información genética.

  • Una vez se replica el material genético, esa envoltura nuclear se parte, dando lugar a dos células donde antes había solo una.
  • Este proceso también es así en las células cancerígenas, lo que ayuda a su expansión.

Pero la naturaleza es sabia y para evitar que esas células anómalas sobrevivan, se produce un proceso de reparación que se llama autofagia.

  • La célula descompone y destruye proteínas viejas, dañadas o anormales, y otras sustancias en su citoplasma (líquido en el interior de la célula).
  • Y una vez destruidas se las "come" para obtener energía, por eso se denomina autofagia.

Cuando la reparación de las células no es posible, se produce una muerte programada llamada apoptosis. De hecho, muchos medicamentos citotóxicos contra el cáncer funcionan al inducir la apoptosis.

Mejorar tratamientos contra el cáncer

Los resultados de este estudio sugieren que este compuesto químico del brócoli podría utilizarse para atacar la membrana nuclear de las células cancerígenas, provocando así una muerte programada.

Resulta sorprendente, pero este compuesto solo ataca a las células cancerígenas, respetando la sanas.

  • La explicación es que solo provoca esa apoptosis (muerte) en células que se dividen y multiplican rápidamente como ocurre con las cancerígenas.

Un hallazgo que podría ayudar a desarrollar fármacos de primer línea para luchar contra el cáncer.

Efecto quimiopreventivo del brócoli

No es la primera vez que se investiga el potencial anticancerígeno del brócoli, aunque este estudio supone un paso más porque desvela el mecanismo de acción.

Los estudios sobre su efectividad en la prevención del cáncer son numerosos y sus conclusiones esperanzadoras:

  • Ofrece quimioprotección, es decir, una protección general frente a los agentes químicos que pueden favorecer tumores.
  • Sus glucosinolatos activan el sistema inmunitario para que elimine las células tumorales.
  • El consumo regular de brócoli aumenta un 50% la actividad de las "células naturales asesinas" que luchan contra el cáncer.
  • Regula los niveles de estrógenos en sangre, ayudando a prevenir el cáncer de mama relacionado con una alta carga estrogénica. Consumir crucíferas al menos una vez por semana reduce un 17% el riesgo de sufrir este tumor.
  • Los compuestos de las crucíferas también ayudarían a inhibir la expresión de los genes BRCA1 y BRCA2, relacionados con los tumores de mama y próstata hereditarios.

Su efecto protector es tan evidente que debería incluirse en nuestra dieta de forma habitual.