Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

A mayor calidad de los hidratos, menos riesgo de cáncer de mama
iStock by Getty Images

Los hidratos de carbono son un nutriente a menudo demonizado porque su ingesta se asocia a la obesidad o al desarrollo de enfermedades como la diabetes.

Sin embargo, estas son verdades a medias porque no podemos incluir todos los hidratos de carbono dentro del mismo saco. Los hay malos y buenos para la salud.

Y los buenos tienen un efecto preventivo:

  • Un estudio ha demostrado que a mayor calidad de los carbohidratos ingeridos, menor es el riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas.

El trabajo ha sido realizado por investigadores del CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y de la Universidad de Navarra dirigidos por Miguel Ángel Martínez-González y Estefanía Toledo, y viene a corroborar la importancia de la nutrición en la salud.

los Carbohidratos BUENOS PROTEGEN

Los investigadores comprobaron que la ingesta de hidratos de carbono con mayor contenido en fibra dietética y menor índice glucémico, preferentemente sólidos frente a líquidos y de grano entero o integral, se asociaba a un menor riesgo de padecer cáncer de mama durante la premenopausia.

Para llegar a estas conclusiones se realizó un seguimiento de 10.812 mujeres participantes del proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra).

  • Las mujeres proporcionaron información sobre sus hábitos de vida, ejercicio físico, historial médico y frecuencia de consumo de 136 alimentos.
  • Al inicio del estudio ninguna mujer tenía cáncer de mama. Cada caso fue revisado cada dos años durante una media de 12 años.
  • En ese tiempo se confirmaron 102 nuevos casos de cáncer de mama.

Andrea Romanos, principal autora del estudio, asegura que "a pesar de que gran parte de la información que hay sobre los carbohidratos se refiere a la cantidad ingerida, es muy importante tener en cuenta la calidad de estos nutrientes. Por ello lo evaluamos en el estudio y pudimos observar que la calidad de estos era más relevante que la cantidad total ingerida".

No a los procesados; sí a frutas, verduras y grano entero

Más que mirar las calorías que aportan, el consejo de los investigadores es que, en cuestión de hidratos de carbono, lo que tiene que primar es que, ante todo, sean saludables.

Así pues, Andre Romanos afirma que es esencial reducir el consumo de:

  • Batidos lácteos.
  • Bebidas azucaradas.
  • Zumos comerciales o embotellados.
  • Pan blanco.
  • Bollería industrial.
  • Golosinas y chocolatinas.

Y hay que aumentar la ingesta de:

  • Legumbres.
  • Frutas.
  • Verduras y hortalizas.
  • Cereales de grano entero como trigo, avena, quinoa.
  • Arroz, pasta y pan siempre en su versión integral.

Comer bien, más esencial que nunca

Andrea Rosales insiste en que la dieta, y el papel del dietista-nutricionista, es en tiempos de Covid más esencial que nunca:

"Una mala alimentación debilita nuestro sistema inmunológico y, por tanto, si esto se da es más fácil que nos contagiemos por Covid y que el pronóstico será peor", advierte.

"Sin embargo, y para bien, un buen patrón alimentario también nos protege de otra gran cantidad de enfermedades. Entre ellas, las que hoy causan un mayor número de muertes en los países desarrollados, como la enfermedad cardiovascular (infartos, ictus) y el cáncer", concluye.