Un tratamiento experimental con células CAR-T consigue curar la leucemia

Se demuestra que la terapia con células CAR-T puede curar la leucemia. Dos pacientes tratados con este tipo de inmunoterapia han visto remitir su enfermedad durante más de 10 años.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Un tratamiento experimental con células CAR-T consigue curar la leucemia
iStock by Getty Images

La eficacia de la terapia con células CAR-T para curar la leucemia ha pasado de promesa a realidad. Doug Olson y Bil Ludwig, ambos estadounidenses, han visto remitir su leucemia linfocítica crónica gracias a una terapia experimental con células CAR-T.

A los médicos no les gusta utilizar la expresión "curar el cáncer", pero lo cierto es que han estado más de 10 años sin rastro de la enfermedad.

Qué es la terapia con células CAR-T

El término CAR-T corresponde a las siglas en inglés de Chimeric Antigen Receptor T-Cell (Terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos). En realidad, esta terapia es un tipo de inmonuterapia en la que el paciente se convierte en su propio donante para atacar el tumor.

Recordemos que los linfocitos T son las células del sistema inmunitario (glóbulos blancos) encargadas de detectar sustancias extrañas.

  • Lo hacen mediante una proteínas, los receptores, que se unen a otras proteínas llamadas antígenos y que están en la superficie de esas células extrañas o intrusas.

La terapia con células CAR-T consiste en modificar en laboratorio los linfocitos T del propio paciente para que detecten y ataquen a las células tumorales.

  • A los linfocitos T se les añade un receptor artificial (receptor quimérico de antígenos o CAR, de ahí el nombre de la terapia) para que puedan identificar los antígenos específicos de las células cancerosas.

Igual que cada tipo de cáncer tiene sus antígenos, cada CAR-T está hecho para el antígeno específico de un cáncer concreto.

Un éxito sin precedentes

El estudio publicado en Nature en el que se exponen los casos de Olson y Ludwig recoge los detalles del mayor éxito registrado hasta ahora con esta terapia en la leucemia.

Según cuenta la publicación, Doug Olson fue diagnosticado de leucemia linfocítica crónica en 1996.

  • Es un tipo de cáncer en la sangre que progresa lentamente, pero pasados 6 año necesitó quimioterapia.

Cinco años después la quimioterapia ya no bastaba y había que hacer algo, pero no se consiguió un donante de médula ósea.

Sin nada que perder, 13 años después del diagnóstico, en 2009, decidió sumarse a un ensayo experimental del Centro Oncológico Abramson y la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania.

Olson recibió una terapia de células CAR-T desarrollada específicamente para la leucemia linfocítica crónica.

Dos semanas después del inicio del tratamiento sufrió una especia de gripe, una clara señal de que estaba haciendo efecto la terapia. Diez años después, sus linfocitos modificados gracias a la terapia CAR-T seguían manteniendo su capacidad de reproducción y de matar las células malignas. Doug Olson está curado. No hay rastro de cáncer en su sangre. Goza de buena salud y corre medias maratones.

El caso del otro paciente, Bil Ludwig, fue tratado también con éxito, aunque murió en 2021 por Covid.

Llamada a la prudencia

Sin duda, estamos ante un hito en la curación de la leucemia. Nunca hasta ahora una terapia había conseguido unos resultados similares. Sin embargo, los responsables del ensayo aseguran que el estudio no ha terminado.

Los pacientes que se someten a esta terapia están 15 años en observación para comprobar que la transfusión de linfocitos modificados no provoca efectos secundarios a largo plazo.

Esperanza para la leucemia

La leucemia linfocítica crónica es el tipo de leucemia más común y el primer cáncer en el que se empezaron a utilizar las terapias con células CAR-T.

Aunque los tratamientos han mejorado, la leucemia no se cura con las terapias estándar porque los pacientes se vuelven resistentes a ellas.

A día de hoy, la terapia con células CAR-T es la gran esperanza.

Como decíamos, igual que cada tipo de cáncer tiene sus antígenos, cada CAR-T está hecho para el antígeno específico de un cáncer.

En España, el Hospital Clínic ha sido pionero en este campo al desarrollar un CAR-T para la leucemia linfoblástica. Se trata de la primera terapia de este tipo desarrollada íntegramente en Europa y aprobada por una agencia reguladora.