Nuevo avance para frenar la metástasis en el cáncer de mama

Omomyc, un fármaco desarrollado por el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), ha mostrado resultados esperanzadores para frenar y evitar la metástasis en el cáncer de mama.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Una técnica que evita metástasis cáncer de mama
iStock by Getty Images

Un tratamiento desarrollado por el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) podría ser eficaz para detener la progresión del cáncer de mama metastásico.

Por el momento se ha investigado en el laboratorio y en ratones, pero los resultados son muy esperanzadores, especialmente en el cáncer de mama triple negativo, el tipo de cáncer de mama con peor pronóstico.

Gen MYC y desarrollo de tumores

Se sabe desde hace tiempo que el gen MYC tienen un papel importante en el desarrollo de diversos tipos de tumores, prácticamente en todos los tumores sólidos.

  • Sin embargo, hasta ahora no se había logrado desarrollar ningún tratamiento que pudiera inhibir la actividad de este gen.

También existía cierta controversia sobre cómo el gen MYC afecta al desarrollo de la metástasis, y algunos estudios incluso habían sugerido que inhibirlo podría potenciar la metástasis.

Ahora, una nueva investigación llevada a cabo por investigadores del VHIO ha arrojado luz sobre este tema y sus resultados son esperanzadores.

¿Cómo funciona Omomyc?

Omomyc es una proteína desarrollada por VHIO y la empresa Peptomyc que inhibe el gen MYC.

En estudios previos en el laboratorio y en ratones, Omomyc mostró buenos resultados en tumores primarios (es decir, los originales o que aparecen primero). Ahora, las investigaciones apuntan a que podría funcionar también para controlar o evitar las metástasis (los tumores nuevos derivados del tumor primario).

Cáncer de mama metastásico

En una nueva investigación, cuyos datos se han publicado en la Asociación Americana de Investigación del Cáncer (AACR), Cancer Research Communications, se ha analizado si Omomyc puede ayudar a controlar la progresión del cáncer de mama metastásico.

  • El estudio comprende tanto experimentos en el laboratorio con diversos tumores de mama, como ensayos en ratones centrados en el cáncer de mama triple negativo.

Algunos estudios sugerían que MYC podía desempeñar una función antimetastásica, por lo que su inhibición podría ser perjudicial. Pero los datos que hemos obtenido en nuestra investigación muestran todo lo contrario”, apunta el Dr. Daniel Massó, investigador de Peptomyc y primer autor del estudio.

La respuesta ha sido muy positiva y en todos los casos se ha podido comprobar que Omomyc tiene una importante actividad antimetastásica”, señala.

Hasta el momento habíamos demostrado que Omomyc era eficaz controlando muchos tumores primarios. Ahora, además, hemos visto que también es un fármaco eficaz al bloquear la invasión, el establecimiento y el crecimiento de las metástasis en el cáncer de mama”, destaca la Dra. Laura Soucek, que también ha participado en la investigación.

Esperanzador en cáncer de mama triple negativo

El cáncer de mama triple negativo tiene un pronóstico negativo y muy pocas opciones de tratamiento, por eso este nuevo avance resulta tan esperanzador. En los experimentos que se han hecho, por el momento solo en ratones, Omomyc ha demostrado no solo frenar la metástasis, sino también evitarla.

Los investigadores emplearon diferentes modelos y técnicas de imagen para medir el desarrollo de los tumores y comprobar la eficacia del tratamiento.

Así, pudimos ver que, en ratones modificados genéticamente, Omomyc era capaz de hacer que el tumor primario creciera menos pero también observamos que impactaba en el crecimiento de las metástasis y en algunos casos las hacía desaparecer”, comenta el Dr. Daniel Massó.

Cuando se administró Omomyc por vía intravenosa, los resultados también fueron positivos y se observó una disminución del crecimiento del tumor y una mayor supervivencia de los ratones.

¿Cuándo estará disponible para las pacientes?

Los resultados de la investigación, aunque muy positivos, son todavía muy preliminares ya que el tratamiento solo se ha estudiado en el laboratorio y en roedores.

El siguiente paso es comprobar cuál es su eficacia y la seguridad en humanos. De hecho, en mayo de 2021 se inició en VHIO un ensayo clínico en 16 pacientes y en una siguiente fase se ampliará a 50 pacientes.

A pesar de que ser un gran avance, no hay por el momento una fecha prevista para su uso en humanos puesto que las fases de investigación suelen ser largas.