Por Diana Llorens

Los biberones de polipropileno pueden liberar partículas de plástico
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Los envases de polipropileno pueden liberar gran cantidad partículas de plástico cuando se someten a altas temperaturas.

Así lo asegura un estudio irlandés que ha examinado la exposición de los bebés a los microplásticos al consumir fórmulas preparadas en biberones de polipropileno.

Los datos son sorprendentes: estos biberones pueden liberar hasta 16 millones de partículas de plástico por litro durante la esterilización o preparación de fórmulas infantiles.

¿Qué es el polipropileno?

El polipropileno (PP) es un material plástico muy versátil y uno de los más utilizados en la fabricación de envases.

También se usa para producir tejidos, piezas para automóviles, juguetes, entre muchas otras aplicaciones.

  • El símbolo que identifica que un producto está hecho de polipropileno es un triángulo formado con flechas (que indica que es reciclable) con un número 5 dentro y las siglas PP debajo.

Aunque hasta la fecha el polipropileno se consideraba uno de los plásticos más seguros para estar en contacto con los alimentos, estudios recientes indican que puede liberar microplásticos, especialmente cuando se somete a altas temperaturas.

El calor fomenta la liberación de microplásticos

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Trinity College (Dublín, Irlanda) y publicado en la revista Nature Food indica que el calor afecta a la liberación de microplásticos de los envases de polipropileno, uno de los materiales más usados para la fabricación de biberones.

Después de la exposición de los biberones a líquidos a 70 °C (la temperatura recomendada por la OMS para la preparación de fórmulas), se liberan hasta 16,2 millones de microplásticos por litro.

Es uno de los materiales más usados en el mundo para fabricar biberones

A medida que aumenta la temperatura del líquido dentro de la botella, más microplásticos se liberan.

  • A una temperatura de 25 °C (muy por debajo de las pautas internacionales para la esterilización o preparación de fórmulas) la liberación de partículas por litro es de 0,6 millones.
  • Sin embargo, con una temperatura de 95 °C llega a los 55 millones.

A partir de una encuesta en 48 países y regiones, y teniendo en cuenta las pautas actuales para la esterilización de biberones y la preparación de fórmulas alimenticias, los investigadores calculan que los bebés de 12 meses están expuestos a más de 1,5 millones de microplásticos al día de media.

  • Oceanía, América del Norte y Europa tienen los niveles más altos de exposición, con 2.100.000, 2.280.000 y 2.610.000 partículas al día, respectivamente.

Cambiar las pautas de esterilización y preparación de fórmulas

Lo último que queremos es alarmar indebidamente a los padres, especialmente cuando no tenemos suficiente información sobre las posibles consecuencias de los microplásticos en la salud infantil”, comenta el profesor John Boland, uno de los autores del estudio.

Sin embargo, dado el riesgo potencial, los investigadores abogan por modificar las pautas de uso de los biberones para reducir la exposición de los bebés a los microplásticos.

Para la esterilización, recomiendan:

  • Seguir las recomendaciones para la esterilización de botellas de la OMS (es decir, sumergir la botella en una cazuela con agua y llevarla a ebullición) y dejarlas enfriar.
  • Esterilizar agua hirviéndola en una tetera u olla que no sea de plástico (por ejemplo, vidrio o acero inoxidable).
  • Enjuagar la botella esterilizada con el agua esterilizada a temperatura ambiente al menos 3 veces.

Para la preparación de fórmulas:

  • Preparar agua caliente en una tetera u olla que no sea de plástico.
  • Preparar la fórmula infantil en un recipiente que no sea de plástico utilizando agua a al menos 70 °C.
  • Dejar enfriar la preparación a temperatura ambiente y luego ponerla en un biberón de plástico de alta calidad.

También recomiendan no recalentar las fórmulas infantiles en recipientes de plástico y evitar los microondas (que pueden crear bolsas calientes que podrían provocar quemaduras en la boca del bebé).

Además, es importante no agitar vigorosamente la fórmula en el biberón porque puede hacer que se liberen más microplásticos.

Necesitamos evaluar urgentemente los riesgos potenciales de los microplásticos para la salud humana. Comprender su destino y transporte a través del cuerpo después de la ingestión es un enfoque importante de la investigación futura. Determinar las posibles consecuencias de los microplásticos en nuestra salud es fundamental para la gestión de la contaminación por microplásticos", señala el profesor Liwen Xiao, otro de los autores.

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