5 claves para los cuidados de un bebé prematuro

Actualizado a

Después de largos días de hospitalización en una unidad llena de aparatos sofisticados y mucho personal, los padres y el bebé se van a casa. El traslado se hace, quizá, con algunos miedos, pero los padres necesitan pensar que si el bebé obtiene el alta es porque ha madurado lo suficiente para estar perfectamente en casa con su familia. Los cuidados que va a precisar son similares a los que necesita cualquier recién nacido, con algunas particularidades:

1. Un entorno muy tranquilo

Es importante que durante los primeros días se evite el acúmulo de gente en casa. Su sistema inmunitario es inmaduro, por lo que para su buena evolución será importante evitar en lo posible cualquier posibilidad de contagio; lo que para nosotros es un simple resfriado, para un prematuro puede convertirse en un trastorno importante, que puede acabar en una visita al hospital. Por ello es mejor considerar esta etapa como si pudiéramos tener a nuestro bebé todo el tiempo posible piel con piel con mamá, en intimidad, favoreciendo la maduración de su sistema inmunitario.

2. Ambientes limpios de humo

Hay que tener en cuenta que en el hospital el bebé puede haber precisado oxígeno para respirar mejor debido a la inmadurez pulmonar. Así, aunque este consejo es válido para todos los recién nacidos, es básico no fumar en casa ni frecuentar espacios con humo. Además, hay que considerar no coger al bebé con la ropa con la que se ha fumado, puesto que tiene todas las sustancias volátiles del tabaco impregnadas, sustancias que el bebé podría inhalar.

3. Manipulaciones suaves

Si habéis practicado el Método Madre Canguro en el hospital, ahora necesitáis seguir haciéndolo en casa –nada mejor para expresar vuestro amor–, a la vez que masajeáis suavemente su espalda y hacéis pequeños toques de contención en las zonas que puedan haber sido pinchadas y dañadas.

Tocar afectuosamente y no dañar es la mejor manera de hacer olvidar el dolor que se ha compartido en el ingreso.

Puede sorprender... que, debido a su inmadurez, el bebé tiemble (los brazos, las piernas, la barbilla). Al cogerlo firmemente y con seguridad, estos temblores cederán. Con el tiempo, y a medida que se haga “mayor”, desaparecerán.

4. Evitar las comparaciones

Un bebé prematuro parece muy pequeño comparado con los demás. Pero si tenemos en cuenta su edad corregida, es decir, contándola a partir de la fecha prevista para el nacimiento, la disparidad no es tan grande. A lo largo de los primeros años, estas pequeñas diferencias se irán atenuando hasta desaparecer.

5. Consultas de urgencia

Al recibir el alta, los padres ya saben la fecha de la primera visita. Aun así, es necesario ir al pediatra sin demora si el bebé rechaza el pecho, llora en exceso, duerme anormalmente o más de lo corriente, tose y respira de modo diferente a lo habitual o con dificultad, tiene fiebre, está excesivamente pálido o su piel tiene un tono azulado. También si se nota algún aspecto anormal o que llama mucho la atención porque anteriormente no se había observado.

Tags relacionados

Anna Maria Obradors