9 claves que no te cuentan sobre el juego de tu hijo

Los niños nos ayudan a rescatar nuestra actitud más lúdica ante la vida. Para ellos, todo puede convertirse en un juego, en un momento de diversión: un paseo, la hora del baño...

Ellos nos proponen compartir juegos, detenernos a observar las pequeñas cosas, a disfrutar de los pequeños momentos o incluso, a veces nos muestran el lado más cómico de los hábitos cotidianos.

Claves a tener en cuenta sobre el juego de los niños

Estar pendientes de su juego es importante para ayudarle a desarrollar toda su creatividad y capacidad de aprendizaje.

  1. Siempre necesitamos tener en cuenta su edad, pero no pensemos que son ya "demasiado mayores" para jugar a algo y dejemos que sean ellos quienes así lo decidan.
  2. Cuando son bebés jugar con ellos es hacerle cosquillas, canturrear, pasear explicándole lo que vemos. Los adultos podemos iniciar el juego y observar si le apetece o prefiere descansar... Siendo bebés les encanta jugar con sus manos y llevarse objetos a la boca que explorar. Ojalá estos primeros juguetes sean de madera, de metal o de tela y no tanto de plástico, que tan poca información sensorial le aportan.
  3. A la hora de pensar en regalarles juguetes, conservemos una actitud moderada: regalar mucho no es regalar mejor. Y no olvidemos que sin espacio libre, no hay posibilidad de desplegar verdaderamente el juego. Por otro lado, cuánto más juguetes tienen los niños en una misma fecha, menor es el margen de sorpresa e ilusión por recibir y compartir.
  4. También es aconsejable huir de la idea absurda "juguetes para niños" o "juguetes para niñas" y dejar a tu hijo o hija elegir en cada momento según sus intereses.
  5. En general, a los niños pequeños y grandes, les gustan los juegos y juguetes que suponen un desafío pero que no está demasiado alejado de sus posibilidades. Si pueden completar el reto estarán encantados, pero si son demasiado complicados, acabarán en un rincón.
  6. A partir de los 3 años empiezan a pasar algo de tiempo solos jugando a algo que les interesa mucho, coas que estimulará su creatividad.
  7. Es preferible no introducir los juegos competitivos hasta que ya ha pasado la etapa infantil, pues antes no están preparados para encajar una derrota, que puede generarles frustracioón, ni les beneficia quedarse atrapados en querer ganar a los demás a toda costa.
  8. El juego libre (solos o acompañados) es la mejor de las opciones para poner en marcha toda su capacidad de aprendizaje y de disfrute. Y a poder siempre en contacto con la naturaleza. Pero si estamos en el interior de casa, montar un escenario con muñecos en una caja, montar una construcción con maderitas, las múltiples posibilidades que ofrecen las cajas de cartón con celofán y tijeras, los palos con cuerdas y telas, pueden ser maravillosas opciones para jugar creando todo aquello que imaginen.
  9. Y al final, reservemos todos un tiempo para jugar a ordenar juntos, sin reproches y con altas dosis de paciencia, es ponerse en el buen camino del aprendizaje para cuando ya lo puedan hacer por su cuenta.