¿Por qué a los niños les duele las rodillas cuando pegan el estirón?

Muchos niños se quejan de dolor en la rodilla. Un extraño síntomas cuando previamente no se ha dado ningún golpe. Pese a ser una causa de preocupación de los padres y consulta al médico, es un trastorno leve causado por el crecimiento, la enfermedad de Osgood-Schlatter.

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El dolor suele deberse a una inflamación de la inserción del tendón rotuliano en la tibia.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Durante el final de la niñez y el principio de la adolescencia no es extraño que los niños se levanten por la mañana quejándose de un molesto dolor en la pierna, y más concretamente en la rodilla.

A primera vista es posible que no veamos signos de inflamación y que el joven adolescente niegue haberse dado ningún golpe o mal movimiento las horas previas. El desconocimiento hace que con frecuencia los padres acudan preocupados a la consulta médica.

Aunque también puede ser efectivamente un mal movimiento que el hijo ha olvidado por no haberle dado importancia, lo más habitual es que estemos ante una enfermedad habitual en época de crecimiento.

Qué es la enfermedad de Osgood-Schalatter

Se trata de la enfermedad de Osgood-Schalatter. “Es una inflamación de la inserción del tendón rotuliano en la tibia”, explica el podólogo Jorge Escoto,miembro de la dirección del Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana.

Los tendones son los tejidos que unen el músculo con el hueso. En este caso especial une además dos huesos de la pierna, el de la espinilla (la tibia) y la rodilla (rótula).

La función de este tendón rotuliano es permitir la flexión de la rodilla. Por eso su inflamación además de dolorosa puede hacer que no pueda doblar bien la pierna.

Esta inflamación se produce cuando pegan el estirón, entre los 10 y 15 años, y es más habitual en varones”, añade Escoto. Y aunque suele empezar solo en una de las rodillas, como el origen está en el crecimiento y no en un golpe, es normal que acabe notándose en las dos piernas. De hecho, en la mitad de los casos afecta a las dos rodillas.

Otra característica habitual de la enfermedad de Osgood-Schalatter es que puede ser intermitente, apareciendo y desapareciendo la inflamación y el dolor.

Por qué se produce la inflamación al crecer

No se sabe con certeza por qué el crecimiento lleva a la enfermedad de Osgood-Schalatter y por qué es más habitual en niños que en niñas. Una de las explicaciones que se barajan es que coincida una tensión continua en la zona al hacer actividades físicas en un momento en que el tendón está más sensible por efecto del crecimiento.

No se ha de confundir este problema de rodillas con el dolor de crecimiento, que es momentáneo y no es ninguna enfermedad

Tampoco se ha de confundir la enfermedad de Osgood-Schalatter con un dolor en las piernas en la fase de crecimiento y que recibe precisamente ese nombre: dolor de crecimiento. En ese caso, el dolor es más generalizado en la parte delantera de los muslos y en las pantorrillas.

El dolor de crecimiento no es ninguna enfermedad. Lo puede causar la tensión muscular o una mala postura durante esta fase de crecimiento. Y pasa con más rapidez que la inflamación de la rodilla sin necesidad de hacer nada.

Cómo se detecta la enfermedad de Osgood-Schalatter

Algunos síntomas que pueden indicar que nos encontramos ante la enfermedad de Osgood-Schlatter son:

  • Que el niño presente dolor y sensibilidad en la parte frontal de la rodilla.
  • Hinchazón leve o un bulto debajo de la rótula en la parte superior de la tibia.
  • El dolor empeora con el ejercicio o la actividad.
  • El hecho de que se detecte en las dos rodillas.

El procedimiento en estos casos es que, realicemos un examen físico al niño en el que palpamos y movemos la rodilla, examinamos la sensibilidad de esta, la amplitud de movimiento y su estabilidad y, a veces, es necesario realizar una radiografía de rodilla o una ecografía de la zona”, dice Jorge Escoto.

Cómo se trata esta inflamación de rodilla

Como es habitual que coincida que el niño en crecimiento esté practicando algún tipo de deporte, se ha de parar el ejercicio durante el tiempo en que dure la inflamación, para evitar más dolor y dar tiempo al tendón a recuperarse.

También es bueno aplicar frío en la zona para aliviar el dolor y bajar la hinchazón. Por ejemplo, colocar diez minutos una bolsa de hielo tres o cuatro veces al día.

En casos concretos, y por prescripción del especialista, también puede optarse por dar medicamentos antiinflamatorios.

Un podólogo puede aconsejar utilizar plantillas adaptadas para reducir la sobrecarga y los impactos en la rodilla.

Por último, un consejo preventivo y en la recuperación: realizar estiramientos antes de realizar cualquier actividad deportiva. Será de utilidad para aliviar el impacto y disminuir la tensión en la zona.