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Es la primera causa de ceguera en los países industrializados. En España más de 800.000 personas padecen degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una enfermedad ocular degenerativa y crónica.

Aunque, como su nombre indica, está vinculada al envejecimiento, hay otros factores de riesgo en los que sí puedes hacer mucho para prevenirla o frenar su avance una vez diagnosticada.

Precisamente dar a conocer la DMAE para ayudar a identificar los síntomas lo antes posible y explicar cómo podemos evitarla es el objetivo de la campaña #MuchoPorVer, que ha puesto en marcha Novartis, líder en investigación farmacéutica, en colaboración con la Sociedad Española de Retina y Vítreo, la Sociedad Española de Oftalmología, la asociación Acción Visión España, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores y la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España.

Cómo afecta a la visión

Al dañar la zona central de la retina (mácula), la DMAE afecta a la visión central y de detalle, causando visión borrosa, puntos ciegos, manchas y percepción de líneas torcidas. Esto dificulta cosas tan cotidianas como leer, ver la hora o reconocer una cara.

  • Sin embargo, en el 85 % de los casos, se produce un tipo de DMAE llamada seca o atrófica que progresa lentamente y puede no dar síntomas durante años. De ahí que sean tan importantes las revisiones anuales con el oftalmólogo, sobre todo a partir de los 50 años, ya que un diagnóstico precoz es vital para controlar el avance de la enfermedad.

Piensa que solo en un 15 % de los casos se da un empeoramiento rápido que puede alertar de que algo no va bien. Es el tipo de DMAE llamada húmeda o neovascular y, aunque menos común, es la que causa una pérdida de visión grave.

Tu estilo de vida cuenta, y mucho

Fumar duplica las probabilidades de sufrir DMAE. El consumo de alcohol, tener obesidad, hipertensión arterial, colesterol, tomar mucho el sol y no proteger tus ojos con unas gafas que filtren la radiación ultravioleta son otros factores de riesgo.

Por eso, para prevenir esta enfermedad (y otras) procura tener unos hábitos saludables:

  • Sigue una alimentación equilibrada, baja en grasas saturadas, cereales refinados y azúcares, y rica en omega 3, zinc, vitaminas E y C, antioxidantes como luteína y zeaxantina (verduras de hoja verde).
  • Mantente activo, practicando el ejercicio que más te guste con regularidad.
  • Y, sobre todo, protege tu salud visual visitando regularmente al especialista y prestando atención a los signos de alerta para detectar la enfermedad de forma precoz.

Qué es el TEST DE LA REJILLA DE AMSLER

Aunque es imprescindible que no olvides las revisiones con el oftalmólogo, realizar esta sencilla prueba en casa puede ayudarte a detectar un problema de visión en la zona central de la retina. Sigue estos pasos:

  • Coloca la rejilla a unos 30 cm de tus ojos.
  • Déjate las gafas o las lentillas, si las utilizas.
  • Tápate un ojo con la mano y mira con el otro al centro de la rejilla. Repite con el otro.

Si ves las líneas asimétricas, torcidas, borrosas o cortadas, consulta lo antes posible.

test DMAE rejilla

el especialista

El Dr. Félix Armadá, Jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario La Paz y director del Departamento de Oftalmología del Hospital San Francisco de Asís (Madrid), nos explica que controlar la DMAE es posible.

¿Cómo afecta la DMAE a la calidad de vida del paciente?

La degeneración macular asociada a la edad va disminuyendo la función visual. Los pacientes van perdiendo la capacidad de leer, conducir... y se merma mucho su capacidad de relacionarse: al no ver no salen de casa y poco a poco van recluyéndose.

Llega un momento en que tampoco pueden realizar las tareas cotidianas de casa, cocinar, limpiar, etc., por lo que se vuelven dependientes. Una de las frases que más impresionan es cuando te dicen que han dejado de ver la cara de sus nietos...

¿Qué peso tiene el diagnóstico temprano en la evolución de la enfermedad?

Si la diagnosticáramos en su inicio, los tratamientos actuales son capaces de evitar la progresión, por lo que no se dañaría la zona central de la visión y en muchos casos conseguiríamos que la función visual se mantuviera intacta o casi.

El diagnóstico precoz es fundamental. Desgraciadamente, en muchas ocasiones es tardío, con pérdidas de visión y un daño anatómico muy importantes.

  • Por eso, las campañas de concienciación son decisivas para que las personas mayores de 55 años mantengan un programa de revisiones periódicas en el oftalmólogo, conozcan la enfermedad y acudan a urgencias o a la consulta al empezar a notar visión borrosa, distorsión en las líneas o en la lectura.

Iniciativas como www.muchoporver.com, donde los pacientes pueden aprender lo que significa esta enfermedad y recibir apoyo, son muy valiosas.

¿Qué soluciones existen para tratar la DMAE?

Hoy en día tenemos una línea de tratamientos muy efectivos, los Anti vascular endotelial grow factor o factores de crecimiento vascular, que consisten en una serie de inyecciones secuenciales, cuyo número varía según la gravedad del caso.

Una vez iniciado el tratamiento, ¿qué factores son importantes para mantener la enfermedad bajo control?

Se controla sabiendo que es muy importante no olvidarse de ella y que los pacientes tienen que acudir a las consultas de revisión con una periodicidad que les marcará su retinólogo.

  • Es una enfermedad larga y hay que ser perseverante en las revisiones y en los tratamientos. A muchos pacientes se les hace cuesta arriba, pero el tratamiento es lo que aleja el fantasma de la ceguera.

Deben conocer su enfermedad, aprender a autoexplorarse y acudir a la consulta si tienen dudas o síntomas de alarma. La relación entre el retinólogo y el paciente debe ser muy fluida.