solgar articulaciones

¿Alguna vez has pensado qué se necesita para que el cuerpo se mueva? El movimiento involucra el cerebro, nervios, huesos, músculos, articulaciones, sus ligamentos y tendones asociados. Nuestro cerebro envía un mensaje a lo largo de los nervios motores que le indican a los músculos que se contraigan. Cuando un músculo se contrae, éste tira del hueso con la ayuda de los tendones y hace que se mueva. Ocurre de manera tan fluida que rara vez pensamos en ello, a menos que nos cause incomodidad y molestias.

Y es que nuestra actividad cotidiana, se compone de cientos de movimientos repetitivos, acordes con nuestro trabajo, hábitos personales posturales, práctica deportiva intensa o moderada, y por supuesto la posición corporal adoptada para cada una de esas acciones, ya que si son mantenidas y forzadas con frecuencia, pueden provocar dolor y molestias. A todos estos elementos debemos sumarle la edad y el propio deterioro musculoesquelético asociado al envejecimiento.

La vida de nuestro cuerpo

Teniendo en cuenta todo esto, parece obvio pensar que si los cuidamos, tendremos mayor y mejor calidad de vida, pero lo cierto es que no siempre les prestamos la atención que se merecen. Los huesos, por ejemplo, cambian constantemente, ya que nuestro cuerpo genera tejido óseo nuevo mientras que el existente se va desgastando. Cuando somos jóvenes, el tejido nuevo se produce más rápido de lo que se desgasta el que tenemos, y esto sucede hasta los 30 años más o menos, que es cuando alcanzamos la máxima densidad ósea, después de eso, la remodelación continúa pero se pierde, aunque poco, más de lo que se genera.

Nuestro cuerpo se forma de hasta 206 huesos que están unidos entre sí por más de 300 articulaciones. Las denominadas sinoviales son aquellas responsables del movimiento que nos permiten agacharnos, sentarnos, ponernos de pie, estirarnos, dar vueltas, girar… Por este motivo es importante que no nos dejemos llevar por acciones automáticas y hagamos un esfuerzo por recordar las pautas adecuadas para mantener una higiene postural adecuada.

Lo mismo sucede con los músculos, a los que asociamos con deporte o fuerza, pero nos olvidamos de las importantísimas funciones que cumplen, como reservar las proteínas o hacer de capa protectora contra enfermedades como diabetes o accidentes vasculares. Pero al igual que con los huesos, el cuerpo va perdiendo su capacidad de reproducir musculatura, algo que se hace más evidente a partir de los 40 años, donde se degrada más músculo del que se genera.

Otros componentes igual de importantes

Nuestro movimiento también depende de otros componentes, algunos prioritarios, como el cartílago articular. Este tejido de apoyo, flexible y fuerte es capaz de soportar cargas pesadas de compresión y depende del líquido y membrana sinovial para el suministro de nutrientes y la eliminación de productos de desecho. Es liso y más resbaladizo que el hielo, lo que permite a los huesos moverse libremente sin fricción. La actividad física moderada y ejercicio progresivo suave, ayudan a mantener la lubricación de las articulaciones y favorece el tono muscular, sostén de nuestro esqueleto.

Además de los factores posturales, con la edad la capacidad de regeneración del cartílago se ve afectada, disminuyendo la velocidad de reparación. Esta situación a medio-largo plazo puede desencadenar en osteoartritis ya que el deterioro del cartílago produce falta de lubricación y amortiguación produciendo dolor, rigidez y falta de funcionalidad. Por tanto, toda la ayuda que podamos prestar a nuestro cuerpo, será esencial. Y los complementos alimenticios como los que propone Solgar, son fundamentales.

Qué hacer para ayudar a nuestro cuerpo

Todos los expertos coinciden en que una alimentación equilibrada es básica, pero en ocasiones esto solo no sirve y debemos pensar en un extra. Y aquí es donde encontramos los productos de Solgar, pioneros en entender la nutrición y crear complementos alimenticios desde hace más de 70 años. Y sin duda, Solgar 7 es el producto específico más indicado. Pensado para el cuidado óseo y articular, se presenta en cápsulas vegetales que reúnen siete ingredientes avanzados, como vitamina C, extractos de raíz de cúrcuma, corteza de sauce blanco, jengibre o UC-II, que aporta colágeno sin desnaturalizar.

solgar

Y por supuesto seguir recomendaciones generales, como:

  • Mantenerse físicamente activo
  • No fumar
  • Reducir los alimentos ricos en purinas (como vísceras y mariscos, espárragos, puerros coliflor..) y evitar la ingesta de azúcares industriales. Especialmente en situaciones como gota y otras patologías del aparato locomotor (consultar con su especialista en Dietética)
  • Evitar la ingesta de alcohol
  • Mantener un peso corporal adecuado
  • Seguir una dieta saludable y equilibrada adecuada a nuestra edad y condiciones individuales
  • Buscar consejo profesional para la incorporación de complementos alimenticios que
  • apoyen el mantenimiento de nuestras articulaciones
  • Beber agua, no nos podemos olvidar

Dependiendo de la edad y las necesidades específicas de cada persona, Solgar propone otros de sus productos naturales, como Ultimate Bone Support, una combinación de nutrientes que ayudan a tener los huesos fuertes y sanos. O Glucosamina, Condroitina, MSM extra concentrado, comprimidos que combinan nutrientes estructurales y crustáceos para ayudar a las articulaciones.

Y también, con higiene postural

Existen también recomendaciones que mejoran nuestra higiene postural:

  • Evitar estar mucho tiempo en la misma posición. En el entorno laboral, no olvides repasar el protocolo de prevención de riesgos laborales destinado a tu actividad.
  • Evitar y reducir los movimientos repetitivos sobre una misma articulación, de manera persistente y sostenida en el tiempo.
  • Vigila tu postura al sentarte, una posición adecuada evitará el dolor de espalda y lumbar
  • Atención al mobiliario: altura de la silla o sillón y respaldo en posición
  • ¡Atención al cargar peso! Flexión de rodillas y espalda recta
  • ¿Dónde y cómo duermo? La importancia de una buena elección de colchón y almohada que se adecue a la anatomía individual. Elegir una postura cómoda, por ejemplo, ligeramente de costado
  • Utilización de tecnología y actividades domésticas. Recordaremos pautas anteriores relativas a coger peso, cómo agacharse, utilizar escalera para no forzar estiramientos ni cargas de peso inadecuadas, así como seguir procedimientos de visualización de pantallas.

Como vemos, por diversos motivos podemos sentir molestias, dolor, inflamación, rigidez y falta de movilidad. Normalmente tenemos en el botiquín de casa alguna pomada, spray o gel para aliviar estos síntomas, o bien, acudimos a un profesional fisioterapeuta u osteópata para que nos ayude en la reparación y restauración de nuestro sistema musculoesquelético y restablecer la correcta movilidad, aliviando el malestar. Así que no esperes a sentir dolor, cuanto antes ayudemos a nuestro cuerpo, más nos lo agradecerá.